Segunda parte del artículo publicado en Trofeo Armas de Caza III edición,
páginas 70-77
Consejos para destacar en la caza al salto y desde puesto fijo (I)
José Ignacio Ñudi
Para la caza de determinadas especies que requieren cargas de plomo o acero más potentes".
La caza en puesto fijo es, al igual que la caza al salto, una de las modalidades más practicadas por el cazador de menor. He aquí algunos consejos a la hora de elegir la escopeta y los cartuchos, así como otros estrictamente cinegéticos.
En puesto fijo el cazador espera escondido la llegada de algún ave, ya sea empujada por batidores, atraída por algún reclamo o simplemente de paso. Cierto que también podemos abatir en puesto fijo conejos y liebres, pero en esta ocasión nos referiremos exclusivamente a las aves, que pueden ser de porte muy variado, por lo que la elección de la escopeta y la munición está en función de muchos aspectos. Pero vayamos por partes.
En puesto fijo. Para la caza de determinadas especies que requieren cargas de plomo o acero más potentes, por ejemplo de 36 gramos, como pueden ser los patos o los gansos, se agradece que la escopeta sea pesada. Contra más peso, menos retroceso.
En esta modalidad la fatiga la suele provocar el retroceso, el esfuerzo de encarar y desencarar y por supuesto, si no llevamos un buen perro que nos cobre, el ir y venir a por las piezas abatidas.
De todas formas, salvo para la caza de patos y gansos, en puesto fijo tampoco se requieren cargas exageradas ni por tanto escopetas especialmente pesadas. Cualquier escopeta de caza cubre ampliamente todas las necesidades.
Si tiramos zorzales, bastará con cargas de entre 24 y 32 gramos de los plomos 8 ó 9, incluso 10 cuando se tiren a corta distancia. En función de la distancia a la que vuelen ese día, o dependiendo del momento –con las primeras horas pasarán más bajos–, utilizaremos chokes más abiertos o cerrados, llegando incluso al full choke si pasan bastante altos.
Hay que tener en cuenta que las aves vuelan siempre más bajas de lo que parece, sobre todo los zorzales, por lo tanto no hay que tener miedo a ésos que parecen mosquitos.
Para las palomas conviene usar chokes más cerrados, de tres a una estrellas, y cargas de 32 a 36 gramos. El perdigón más adecuado, el 6. Esto en puesto de paso, porque si cazamos con cimbel si podemos abrir un poco más los chokes, el gramaje e irnos a un perdigón más fino, por ejemplo el 7. Y si se trata de la media veda, donde habrá mucha paloma joven, también bastará unas carga de 32 ó 34 gramos del 7, sobre todo si también tiramos tórtolas. Si la tirada es exclusivamente palomera, mejor irnos al plomo del 6.
Para el ojeo de perdices, hoy tan de moda, tres y cuatro estrellas en 28, 30 o 32 gramos, siendo el 7 el perdigón más universal. No obstante, cuando se trata de perdices salvajes, y si encima éstas pasan altas porque el cazadero es muy quebrado, habrá que cerrar más los chokes.
La tórtola es otra de las especies más cotizadas para los amantes del puesto fijo. Los plomos 8 y 7,5 y 7 bastan para derribar cualquier tórtola utilizando cargas desde los 28 a los 32 gramos y jugando con los chokes en función de cómo entren.
Consejos cinegéticos para cazar en puesto fijo
n Intente siempre que su puesto esté en sombra, sobre todo en verano. Aparte de no pasar calor, pasará más inadvertido.
n Siempre que pueda, intente tener el sol en la espalda. Las aves le entrarán más encandiladas.
n Los modernos trajes de camuflaje le harán pasar totalmente desapercibido, sobre todo si no se mueve hasta tener el ave a tiro.
n Si está en una pantalla o aguardo, agáchese todo lo que pueda sin dejar de ver a la pieza que se aproxima y sin que la punta del cañón de la escopeta asome por encima del aguardo, pues puede producir reflejos inoportunos. Cuando el ave haya entrado en su radio de tiro, inicie sin brusquedades la maniobra de apunte y disparo. Uno de los errores más frecuentes de los cazadores de puesto fijo es incorporarse antes de tiempo y bruscamente, dando tiempo al ave a variar su trayectoria y dificultando el tiro más de la cuenta.
