Publicado en Anuario Trofeo Armas de Caza, 2ª Ed. ( 2007)

Las mejores opciones para montería, esperas y rececho


Cartuchos para cazar en España

Ángel-Amador Polvorosa Aguado - Director de Shooting Center

Ante las numerosas consultas que recibimos de cazadores interesados en conocer los calibres más adecuados para cazar en España, con una fauna y modalidades muy variadas y diferentes a las de otros lugares, hemos pedido a Ángel-Amador Polvorosa, director de Shooting Center, empresa especializada en la comercialización de productos de recarga y optimización de cartuchería metálica, que nos dé su opinión. Veterano cazador, experto en balística de armas cortas y largas rayadas, ha escrito numerosos artículos sobre armas, municiones y recarga."

Como consecuencia de la gran cantidad de cartuchos metálicos que circulan por el mundo, a los que se unen otros muchos que continuamente los fabricantes sacan al mercado, se ha creado un gran desconcierto entre los aficionados, consumidores de estos productos, a la hora de elegir los que consideran mas apropiados para cada una de las modalidades de caza mayor que practicamos en España.

Rara es una reunión de cazadores donde no salga a relucir cual es el mejor cartucho para montería o rececho, y todos cuentan sus vivencias de acuerdo con los resultados que han obtenido en cada uno de los lances. Pero lógicamente, estos comentarios, en lugar de aclarar algo, en la mayoría de los casos, crean todavía mas confusión.

En estas líneas voy a tratar de trasmitirles las conclusiones a las que he llegado después de muchos años cazando y también después de probar y disparar gran cantidad de armas de caza de todos los tipos y calibres.

Quiero hacer constar que no hay por mi parte ninguna intención de influirles con mis comentarios, ni en lo que se refiere a cartuchos o a las armas que los disparan.

Qué cartucho elegir

Elegir un cartucho para practicar cualquier modalidad de caza no es demasiado difícil, pero hacerlo en función de nuestra forma física, del tipo de caza o de la manera que vamos a cazar y sintiéndonos cómodos a la hora de disparar, resulta algo mas complicado. Además, en la mayoría de los casos, sólo se consigue con la experiencia que dan los años.

Voy a hacer una afirmación que creo está fuera de toda discusión, para a partir de ella, continuar con el trabajo que me he trazado: Cualquier cartucho metálico de fuego central de los que actualmente circulan por nuestro mercado, es capaz de abatir los diferentes animales de nuestra fauna, siempre y cuando se coloque el proyectil en el lugar idóneo.

A tenor de esta afirmación y como demostración de ello, recuerdo en este momento varias ocasiones en las que he sido invitado a algunas fincas de caza mayor para hacer caza selectiva. Las personas que me invitaron sabían que había realizado buenísimos disparos a muy larga distancia con un magnífico Rifle Remington Varmint del Cal. .222 Rem. M. que todavía poseo y que compré precisamente para hacer Varmint, aunque prácticamente nunca lo he podido utilizar en esta modalidad dadas las restrictivas normas, sobre algunas formas de caza, impuestas en nuestro país y con las que particularmente no estoy de acuerdo. Se conoce como Varmint aquella modalidad de caza muy extendida en los Estados Unidos, que se practica en todo el mundo y mediante la que se abaten con rifle animales “molestos” a muy largas distancias. En este deporte los blancos son urracas, cuervos, perritos de las praderas y de las rocas, zorros, coyotes, etc. Para la práctica de este deporte se comercializan pesados y funcionales rifles que disparan cartuchos, normalmente de pequeños calibres diseñados para conseguir altas velocidades y por lo tanto tensas trayectorias. Muchos de estos rifles, hace años, cuando yo compre el mío, salían al mercado sólo si eran capaces de hacer agrupaciones de media pulgada a 100 yardas. Con este arma abatimos cierta cantidad de venados defectuosos y grandes ciervas de un solo disparo y a distancias superiores a 250 metros, utilizando proyectiles de 3,37 gramos de peso (52 grains).

Obviamente, ni el pesado rifle, ni el pequeño cartucho que empleamos eran los adecuados para el tipo de caza que realizamos.

Después de este paréntesis, mediante el que tratamos de demostrar que se puede cazar con cualquier arma, por mas pesada o ligera que sea y con cualquier calibre, pequeño o grande, aunque no se trate de los mas adecuados, vamos a hablar de lo que pienso que son los cartuchos mas oportunos, bajo mi punto de vista, para las tres modalidades básicas de la caza mayor en nuestro país: la montería, el rececho y la espera.

Montería

Se trata de la modalidad reina de la caza mayor en España. Difícil, como consecuencia de las características que la conforman y que la diferencian de todas las demás formas de caza, como bien sabemos los cazadores. Normalmente no se tira a grandes distancias, aunque los disparos suelen ser difíciles y muchas veces complicados como consecuencia de que, una vez iniciada la montería, en muy pocas ocasiones se puede hacer a animal parado, ya que los animales corren a gran velocidad tratando localizar sus lugares naturales de escape.

En este caso y siempre bajo mi punto de vista, los cartuchos ideales son aquellos dotados de velocidades no demasiado altas y que utilizan proyectiles de buen calibre y relativamente pesados, en otras palabras, cartuchos contundentes. El ejemplo mas definido de los cartuchos para rifles de repetición manual o semiautomáticos a los que me refiero, es el 9,3 x 62 y también 35 Whelen. El primero es de origen alemán y el segundo norteamericano, ambos tienen características prácticamente iguales y pueden cubrir perfectamente todas las necesidades para este tipo de caza. El 9,3 x 62, es un antiguo cartucho diseñado sobre 1905 por un famoso armero de Berlín llamado Otto Bock, mientras que el 35 Whelen, aunque era conocido en los Estados Unidos desde los años veinte, no se fabricó comercialmente hasta 1988. En mi opinión, cualquiera de ellos es adecuado para nuestra montería, aunque, en mi caso, utilizo normalmente el 35 Whelen disparándolo en un rifle semiautomático Remington modelo 7400 y usándolo solamente con los dos cartuchos que admite su cargador. Si quisiera algo mas potente, elegiría el 338 Winchester Mágnum o el afamado y poderoso 8 x 68 S que no lleva el sobrenombre de Mágnum, aunque realmente lo es. No utilizo ni el 7 mm. Remington Mágnum ni el 300 Winchester Mágnum ni ninguno otro parecido, y no por que no los considere excelentes cartuchos, sino porque creo que son mejores para otras formas de caza dadas sus características.

Si decidimos cazar con rifles Express, considerados por mi parte las armas apropiadas para esta modalidad, me decanto por el tan extensamente usado 9,3 x 74 R. Otra posibilidad totalmente aceptable es el 8 x 57 JRS, cuya efectividad, está sobradamente probada y constatada. Cuando decido montear con alguna de estas armas, utilizo un antiguo y precioso rifle Mahillon del Calibre 8 x 60 JRS, que resulta muy efectivo. No debo recomendar este cartucho pues actualmente se le puede considerar extinguido y es muy difícil de conseguir; pero desde luego sí que puedo aconsejar, como anteriormente he comentado, el 8 x 57 JRS, ya que ambos tienen unas características balísticas prácticamente idénticas.

Hace tiempo, durante algunos años, el único arma que utilicé en mis monterías, fue un robusto Winchester, recamarado al conocido .375 Holland & Holland Mágnum. Los resultados fueron magníficos, aunque yo realmente siempre pensaba que aquello era demasiado para nuestra fauna. De todas formas se trata de un cartucho excelente. Hace poco, durante un safari de antílopes en Sudáfrica, el único rifle que utilicé fue un antiguo BRNO ZKK-602 en Cal. 375 H & H Mágnum de mi propiedad, con el que abatí todos mis animales, desde unos impresionantes kudu y orix, hasta un minúsculo duiker. Se puede afirmar y además es de dominio publico, que el 375 H & H Mágnum es un cartucho universal, que sirve para todo, incluida nuestra montería.

Rececho En este capítulo tenemos que diferenciar tres modalidades muy diferentes: El rececho en alta montaña, la caza del corzo y la berrea y caza selectiva.

La caza del rebeco y la cabra montés en nuestros macizos montañosos, es sin duda la forma mas dura y difícil de cazar que se da en nuestro país. En ella es necesario depurar hasta el máximo en cuanto a las armas y municiones, además de contar con un estado físico inmejorable. Los disparos suelen ser a larga distancia, por lo que se buscan cartuchos con trayectorias muy tensas al mismo tiempo que se requieren armas ligeras y de pequeño tamaño para su cómodo transporte durante las largas y fatigosas subidas.

Creo que el cartucho líder en nuestro país para el rececho en general, con rifles de cerrojo es el .243 Winchester, aunque particularmente he utilizado desde hace bastante tiempo un 6 mm Remington (los dos cartuchos son prácticamente iguales aunque el 6 mm es ligeramente superior). Ambos tienen una trayectoria lo suficientemente tensa, utilizan proyectiles de 243 milésimas de pulgada ( 6,17 mm), y de 80 a 100 grains de peso.

También para este tipo de caza podemos utilizar el antiguo, pero no por eso menos eficaz, 6,5 x 57 Mauser en sus versiones con y sin reborde, para ser utilizados en rifles monotiro y de cerrojo respectivamente. Este anciano pero magnífico cartucho, fue diseñado sobre el año 1894 y está derivado directamente de la vaina del 7x57 Mauser, a la que se redujo el diámetro del cuello para poder admitir proyectiles de 6,7 mm (.264 milésimas de pulgada). Particularmente creo que, en su versión sin reborde, fue diseñado como cartucho militar, aunque nunca fue adoptado por ningún ejercito, lo que no ha sido problema, ya que, desde su aparición en el mercado, consiguió una extensa y positiva utilización para temas cinegéticos.

Pero hace algunos años, tuve la oportunidad de usar durante algún tiempo un rifle Remington recamarado a un magnifico cartucho que prácticamente es desconocido en España, que estoy seguro que daría muy grandes satisfacciones si se utilizara con asiduidad y del cual yo quede plenamente satisfecho en todas las ocasiones que cacé con él. Estoy hablando del 25-06 Remington; puesto en el mercado por esta conocida empresa en el año 1969 y que es simplemente la vaina del conocido 30-06 con el cuello reducido para que admita proyectiles del calibre .257 ( 6,52 mm). Este cartucho cargado con proyectiles de 6,50 gramos de peso (100 grains) logra una velocidad nominal de 1005 metros por segundo (3300 pies, mediante la que consigue unas buenísimas trayectorias para esta modalidad cinegética. Además de los cartuchos de 100 grains que yo utilicé, se ha cargado también con proyectiles de 87, 115 y 120 grains de peso, lo que hace de que sea realmente flexible. Creo que es muy bueno, totalmente controlable por su moderado retroceso, ideal para caza en alta montaña, así como para el corzo en cualquiera de la situaciones en que intentemos hacernos con uno de ellos. Precisamente para la caza de este animal, ya no es necesario ser tan crítico con el peso de las armas a utilizar, ni con la potencia de sus cartuchos. Las situaciones que se pueden dar en el rececho a los corzos pueden ser tan variadas, como los diversos terrenos donde podemos encontrarlos. De todas maneras, no son necesarios cartuchos demasiado potentes aunque es conveniente que tengan una buena rasante. Cualquiera de los que he hablado en el apartado anterior pueden ser utilizados para esta modalidad.

Yo acostumbro a usar el anteriormente citado 6 mm Remington, aunque últimamente me he decantado por un pequeño Modelo Seven de Remington en Calibre 7-08, propiedad de un amigo y con el que quedé encantado por su precisión el mismo día que logramos colocar la mira telescópica y ponerlo a tiro, después de solucionar grandes problemas (había disparado gran cantidad de cartuchos y no conseguía agrupar nada en un blanco a 50 metros de distancia, hasta que descubrimos que los tornillos de la montura estaban flojos y solamente tuvimos que apretarlos para que aquello agrupara). La precisión de este rifle es impresionante a pesar del cortísimo cañón con que está dotado y los efectos del proyectil en la pieza son mas que positivos.

El tercero de los apartados en cuanto al rececho, corresponde a otra bella modalidad de caza: “La berrea”. También podemos aplicar los mismos criterios a la caza de otros animales como los muflones y el control mediante selección de animales defectuosos y de los niveles de población óptimos en fincas dedicadas a la caza mayor.

Aquí, si se desea, es donde se pueden realizar disparos a tan largas distancias que son necesarios cartuchos con alta potencia y buenísima rasante, como los anteriormente citados 7 mm Remington Mágnum y 300 Winchester Mágnum. También el 264 Winchester Mágnum y el 300 Weatherby son excelentes para estos disparos, con la ventaja de que a esta distancia, es cuando los proyectiles de que están dotados, se comportan de la forma idónea, para lo que fueron diseñados. De todas maneras prefiero el antiguo .300 Holland & Holland Mágnum, ligerísimamente menos potente que los anteriores, pero muy flexible a cualquier distancia y con el mismo comportamiento de sus proyectiles.

Espera

Para esta modalidad de caza en la que las distancias suelen ser muy cortas y donde lo mas importante es la dirección del viento y sobre todo el silencio, son necesarios cartuchos contundentes, que nos faciliten poder derribar instantáneamente los grandes cochinos que esperamos que entren en los comederos o bañas (cualquiera de los recomendados para montería valdrían cargados con los proyectiles mas pesados, .35 Whelen, 9,3 x 62, .338 Win. Mágnum etc). En esta modalidad, si se caza de noche, no es demasiado importante el peso del arma, ni tampoco la excesiva potencia del cartucho ya que es rara la posibilidad de repetir el disparo.

Pero hay un tipo de armas que he utilizado en ocasiones, y que siempre me han llamado la atención a pesar de que en España no han tenido demasiada aceptación para temas de caza. No obstante, han despertado siempre admiración en los amantes de las armas. Me refiero a los rifles de palanca y en particular, en el caso de la espera, recamarado al cartucho .444 Marlin. Creo que este cartucho cargado con proyectiles expansivos de 240 grains de peso, es mas que bueno para las esperas nocturnas.

Después de estas explicaciones habrán llegado ustedes a la conclusión de que, salvo raras excepciones, tengo unos gustos bastante clásicos tanto para la cartuchería como para las armas. Esto es debido a la edad que tengo y que como consecuencia, he tenido tiempo sobrado para reflexionar sobre estas armas y cartuchos.

Relación de cartuchos recomendados utilizados con éxito por el autor

 

PARA MONTERIA
.35 WHELEN, Marca REMINGTON, con proyectil Pointed Soft Point de 13 gramos de peso (200 grains)
9,3 x 62, Marca NORMA, con proyectil Vulkan de 15 gramos de peso (232 grains). o
Marca RWS, con proyectil KS de 16 gramos (247 grains)
8 x 57 JRS, Marca NORMA, con proyectil Vulkan de 12,7 gramos de peso (196 grains)
9,3 x 74 R, Marca NORMA, con proyectil Oryx de 18,5 gramos de peso (285 grains) o
Marca RWS, con proyectil KS de 16 gramos (247 grains)
.375 H & H Mágnum, Marca REMINGTON, con protectil Soft Point 17,5 gramos de peso (270 grains)
o Marca FEDERAL PREMIUM, con proyectil Trophy Bonded Bear Claw de 16,2 gramos (250 grains)


PARA RECECHO
6 mm REMINGTON o
.243 WINCHESTER, Marca FEDERAL PREMIUM, con proyectil Nosler Partition de 6,50 gramos (100 grains)
6,5 x 57 y 6,5 x 57 R, Marca RWS, con proyectil KS de 7 gramos de peso (108 grains)
.25-06 REMINGTON, Marca REMINGTON, con proyectil Pointed Soft Point Core-Lokt de 6,50 gramos de peso (100 grains)
.300 H & H Mágnum, Marca WINCHESTER, con proyectil Silvertip de 11,67 gramos de peso (180 grains) o
Marca FEDERAL PREMIUM, con proyectil Nosler Partition de 11,67 gramos de peso (180 grains)


PARA ESPERA
.35 WHELEN, Marca Remington, con proyectil Pointed Soft Point de 16,2 gramos de peso (250 grains).
9,3 x 62, Marca NORMA, con proyectil Orix de 18,5 gramos de peso (285 grains)
Marca RWS, con proyectil Teilmantel RN de 18,5 gramos (285 grains)
.444 MARLIN, con proyectil Soft Point de 15,6 gramos (240 grains)