Capítulos V y VI del “Manual de óptica para cazadores”, de Juan Francisco París, que se entregó como regalo con el anuario Trofeo Armas de Caza IV edición.
El visor de caza sustituye a las miras abiertas del rifle (alza y punto). Antiguamente prácticamente sólo se utilizaba cuando no era posible debido a la distancia apuntar con las miras del arma pero hoy día se ha impuesto en todas las modalidades de caza porque, ya sea cerca o lejos, su uso sólo representa beneficios para el cazador.
Con un visor adecuado siempre se puede disparar con mayor precisión y rapidez ya que el tirador no tiene que alinear el alza con el punto y el blanco, sino que ve al mismo tiempo que encara y de forma ampliada la referencia de puntería y el animal en el mismo plano.
Tipos de visores
En el mercado podemos encontrar dos tipos de visores: los diseñados para cazar y los destinados a montar en armas de tiro o en armas tácticas que no vamos a considerar porque ni sus retículas ni el diseño de los mandos de ajuste (en ocasiones desprotegidos, es decir, sin capuchones) ni su peso y dimensiones son normalmente, a juicio de este autor, adecuados para caza. No obstante, sí los mencionaré cuando sea oportuno hacerlo.
Como consecuencia, antes de adquirir un visor, conviene preguntar sobre su utilidad si no estamos seguros si se trata de un visor de caza.
Tanto los visores de tiro como los de caza pueden ser de aumentos fijos o de aumentos variables.
Visores de aumentos fijos
Cada día se utilizan menos porque el cazador siempre no tiene otra posibilidad que utilizarlo siempre con el mismo aumento: por tanto, cuando dispara cerca pierde campo de visión y si desea utilizarlo muy lejos no puede ampliar la imagen, o sea, no puede acercarse al blanco más de lo que le permiten los aumentos que tenga el visor.
No obstante estos visores suelen ser ligeros, compactos (muchos con tubos de 1x) más económicos que los de aumentos variables de la misma calidad y como internamente el sistema óptico es más simple también muy “luminosos”, ya que la transmisión de la luz es alta. Fuera de España muchos cazadores los utilizan en formatos 8x56, 8x50 y 6x42 para cazar con poca luz y recechar. Igualmente, con más aumentos son muy apreciados para practicar el tiro.
Existe además un tipo de visor que podríamos considerar de aumentos fijos que cada día es más popular: el visor de 1x (o miras sin aumentos, ya que el factor de ampliación es 1), normalmente provistos de retículas de punto rojo, muy útiles en la caza en movimiento. Los trataremos más detenidamente en el apartado sobre visores de batida.
Aumentos variables
Los de aumentos variables para caza se comercializan en numerosos formatos y con un mayor número de retículas y si se eligen con el rango de aumentos y características adecuadas permiten resolver cualquier lance por cercano o lejano que esté la pieza del cazador. Hoy día se fabrican modelos con campos de visión amplísimos y también visores muy potentes provistos de retículas muy sofisticadas y de sistemas de ajuste muy precisos.
En particular en nuestro mercado se distribuyen visores con formatos suficientes para practicar todas las modalidades que se practican en España y en el mundo.
Nos centraremos sólo en las modalidades españolas: montería, espera y rececho a media y larga distancia.
Capítulo VI Visores de montería
En montería se cazan animales en movimiento por lo que a veces hay que disparar muy rápido, antes de que el animal se esconda en la maleza y desaparezca de la línea de tiro. Por tanto, la mayor dificultad que supone cazar en esta modalidad con un rifle provisto de visor estriba en que en muchos lances tenemos que localizar al animal a través de la mira en un tiempo más corto aún que el que tenemos para disparar.
Hasta hace relativamente pocos años, no existían visores con los que se pudiera hacer este tipo de tiro porque las miras no tenían campo de visión suficiente y el cazador, por muy avezado que fuera, no era capaz de localizar el blanco a través del visor.
Incluso cuando se trataba de terrenos abiertos y se disparaba a distancia con tiempo para apuntar, el escaso campo de visión que tenían los visores de la época dificultaba poder localizar de nuevo la pieza si ésta cambiaba de dirección y se salía de campo o cuando se fallaba el primer tiro y debido al retroceso del arma se perdía el blanco.
Sin embargo hoy día se construyen magníficas miras diseñadas para este tipo de caza que se caracterizan por tener campos de visión grandes, superiores a los 20 metros en la mayoría de los casos: los visores de batida de aumentos variables.
La mayoría de estas miras no llegan a los 6 aumentos en su potencia más alta y pueden tener entre 1 y 1,5 en la potencia más baja y, salvo excepciones, se reconocen fácilmente ya que la mayoría carecen de campana en el objetivo: terminan en forma de tubo porque la lente del objetivo rara vez supera los 20-24 mm, dependiendo de que el tubo o cuerpo del visor sea de 1” ó de 30 mm.
Características exigibles a un buen visor de batida
Muchas personas consideran que como la montería se practica de día no es necesario utilizar miras de gran precio con lentes multitratadas, totalmente estancas, etc.
Sin embargo, aunque es cierto que se caza de día la calidad no debe obviarse. Se caza de día, sí, pero hay que tener en cuenta que muchos días lo haremos lloviendo, muy nublado o nevando y en esos necesitaremos portar una mira que sea estanca al agua y con una retícula que destaque bien sobre el blanco.
Por otro lado, ésta y el sistema de mecánico y óptico del visor tiene que ser resistente al retroceso y al trato duro, y en monterías y batidas las armas sufren hasta llegar al puesto y normalmente se utilizan calibres potentes.
Además conviene que la mira tenga el campo de visión más amplio posible. Ciertamente, si el terreno lo permite y se puede disparar a distancias de 25 o más metros, se podrían emplear miras que tengan 20 ó más metros de campo a los 100. El problema es que como sabe cualquier montero puede ser necesario tirar más cerca. Por tanto, es preferible “utilizar miras con el campo más amplio posible, de por lo menos 30 ó más metros a 100 m en el aumento mínimo.
Y este requisito, como los anteriores, sólo lo cumplen determinados modelos de fabricación europea del tipo 1,1-4x24 y 1-6x24 de gran calidad.
Entre las miras con más amplio de visión destacan los modelos que fabrica Zeiss, Khales y Swarovski (ver catálogo de productos de óptica del Anuario Trofeo Armas de caza) con campos de 36 metros a los 100 en el caso de las dos primeras empresas y de 42 m en el de la nueva Z6 que produce Swarovski. Todas estas miras, además, permiten apuntar con los dos ojos abiertos en 1x ó 1,1x.
Retículas adecuadas
Cualquier retícula que monte un visor de batida de calidad es adecuada para cazar en movimiento. No hay posibilidad de confundirse en este aspecto ya que los fabricantes diseñan estas miras exclusivamente para cazar en esta modalidad.
No obstante al respecto hay que decir que las retículas de las miras que llevan retículas montadas en primer plano se ven peor en 1x ó 1,1x aumentos que las retículas que se montan en primer plano. Por la misma razón, las retículas luminosas destacan más y el encare y adquisición del blanco se puede hacer más rápidamente.
Visores sin aumentos
Otra opción más económica que utilizar un visor de gran calidad es usar en las batidas los visores sin aumentos de punto rojo o la original mira holográfica HoloSight que manufactura Bushnell, que posee retícula virtual.
Es importante que estas miras posean mandos que permitan regular la intensidad de la referencia de puntería y, que sean resistentes al retroceso e impermeables al agua.
Al carecer de aumentos (la potencia es 1x) con una mira 1x no hay problemas de campo de visión y además permiten encarar y disparar muy rápido a corta distancia porque la adquisición del blanco es instantánea. Seguramente representan la mejor opción para tirar muy cerca y ésta es su principal ventaja.
Sin embargo en montería los puestos se sortean y también puede tocarnos un puesto con un tiradero tan largo que el punto rojo o la retícula virtual de estas miras no permita apuntar con precisión. Y en estos casos extremos la mira de batida de gran calidad también provista de retícula luminosa se impone porque con su rango de aumentos1- 4x (ó 1-6x) es capaz de hacer blancos sobre la caza a cualquier distancia hasta los 200 o incluso más metros.
El caso particular de las miras 1,5-6x42
Una de las miras más universales y útiles que se han fabricado es la europea 1,5-6x42, el tipo de visor más popular que se utiliza en España debido a nuestra particular filosofía de utilizar un arma y un visor que sirva para todo.
Y es que este tipo de mira la ofrecen muchas marcas con campos de visión en 1,5x del orden de 22-25 metros, por lo que incluso tiene más campo de visión que muchas otras miras americanas de batida. Por esta razón se puede utilizar en montería y da buen resultado cuando los tiros no se realizan a muy corta distancia. “Yo si el puesto es muy cerrado le quito el visor”, cuántas veces habré escuchado esa frase.
Además, su zoom 1,5-6 cubre la caza a rececho (y por supuesto los tiros largos de montería) hasta distancias superiores a los 200 metros.
Y por si fuera poco, si la mira es de muy buena calidad y sus lentes han sido tratadas correctamente, los visores 1,5-6x42 también pueden utilizarse también en recechos con poca luz e incluso en esperas. Todo un señor multipropósito.
Manual de óptica para cazadores
Capítulo V. Miras de caza
El visor de caza sustituye a las miras abiertas del rifle (alza y punto). Antiguamente prácticamente sólo se utilizaba cuando no era posible debido a la distancia apuntar con las miras del arma pero hoy día se ha impuesto en todas las modalidades de caza porque, ya sea cerca o lejos, su uso sólo representa beneficios para el cazador. Con un visor adecuado siempre se puede disparar con mayor precisión y rapidez ya que el tirador no tiene que alinear el alza con el punto y el blanco, sino que ve al mismo tiempo que encara y de forma ampliada la referencia de puntería y el animal en el mismo plano.
Tipos de visores
En el mercado podemos encontrar dos tipos de visores: los diseñados para cazar y los destinados a montar en armas de tiro o en armas tácticas que no vamos a considerar porque ni sus retículas ni el diseño de los mandos de ajuste (en ocasiones desprotegidos, es decir, sin capuchones) ni su peso y dimensiones son normalmente, a juicio de este autor, adecuados para caza. No obstante, sí los mencionaré cuando sea oportuno hacerlo.
Como consecuencia, antes de adquirir un visor, conviene preguntar sobre su utilidad si no estamos seguros si se trata de un visor de caza.
Tanto los visores de tiro como los de caza pueden ser de aumentos fijos o de aumentos variables.
Visores de aumentos fijos
Cada día se utilizan menos porque el cazador siempre no tiene otra posibilidad que utilizarlo siempre con el mismo aumento: por tanto, cuando dispara cerca pierde campo de visión y si desea utilizarlo muy lejos no puede ampliar la imagen, o sea, no puede acercarse al blanco más de lo que le permiten los aumentos que tenga el visor.
No obstante estos visores suelen ser ligeros, compactos (muchos con tubos de 1x) más económicos que los de aumentos variables de la misma calidad y como internamente el sistema óptico es más simple también muy “luminosos”, ya que la transmisión de la luz es alta. Fuera de España muchos cazadores los utilizan en formatos 8x56, 8x50 y 6x42 para cazar con poca luz y recechar. Igualmente, con más aumentos son muy apreciados para practicar el tiro.
Existe además un tipo de visor que podríamos considerar de aumentos fijos que cada día es más popular: el visor de 1x (o miras sin aumentos, ya que el factor de ampliación es 1), normalmente provistos de retículas de punto rojo, muy útiles en la caza en movimiento. Los trataremos más detenidamente en el apartado sobre visores de batida.
Aumentos variables
Los de aumentos variables para caza se comercializan en numerosos formatos y con un mayor número de retículas y si se eligen con el rango de aumentos y características adecuadas permiten resolver cualquier lance por cercano o lejano que esté la pieza del cazador. Hoy día se fabrican modelos con campos de visión amplísimos y también visores muy potentes provistos de retículas muy sofisticadas y de sistemas de ajuste muy precisos.
En particular en nuestro mercado se distribuyen visores con formatos suficientes para practicar todas las modalidades que se practican en España y en el mundo.
Nos centraremos sólo en las modalidades españolas: montería, espera y rececho a media y larga distancia.
Capítulo VI Visores de montería
En montería se cazan animales en movimiento por lo que a veces hay que disparar muy rápido, antes de que el animal se esconda en la maleza y desaparezca de la línea de tiro. Por tanto, la mayor dificultad que supone cazar en esta modalidad con un rifle provisto de visor estriba en que en muchos lances tenemos que localizar al animal a través de la mira en un tiempo más corto aún que el que tenemos para disparar.
Hasta hace relativamente pocos años, no existían visores con los que se pudiera hacer este tipo de tiro porque las miras no tenían campo de visión suficiente y el cazador, por muy avezado que fuera, no era capaz de localizar el blanco a través del visor.
Incluso cuando se trataba de terrenos abiertos y se disparaba a distancia con tiempo para apuntar, el escaso campo de visión que tenían los visores de la época dificultaba poder localizar de nuevo la pieza si ésta cambiaba de dirección y se salía de campo o cuando se fallaba el primer tiro y debido al retroceso del arma se perdía el blanco.
Sin embargo hoy día se construyen magníficas miras diseñadas para este tipo de caza que se caracterizan por tener campos de visión grandes, superiores a los 20 metros en la mayoría de los casos: los visores de batida de aumentos variables.
La mayoría de estas miras no llegan a los 6 aumentos en su potencia más alta y pueden tener entre 1 y 1,5 en la potencia más baja y, salvo excepciones, se reconocen fácilmente ya que la mayoría carecen de campana en el objetivo: terminan en forma de tubo porque la lente del objetivo rara vez supera los 20-24 mm, dependiendo de que el tubo o cuerpo del visor sea de 1” ó de 30 mm.
Características exigibles a un buen visor de batida
Muchas personas consideran que como la montería se practica de día no es necesario utilizar miras de gran precio con lentes multitratadas, totalmente estancas, etc.
Sin embargo, aunque es cierto que se caza de día la calidad no debe obviarse. Se caza de día, sí, pero hay que tener en cuenta que muchos días lo haremos lloviendo, muy nublado o nevando y en esos necesitaremos portar una mira que sea estanca al agua y con una retícula que destaque bien sobre el blanco.
Por otro lado, ésta y el sistema de mecánico y óptico del visor tiene que ser resistente al retroceso y al trato duro, y en monterías y batidas las armas sufren hasta llegar al puesto y normalmente se utilizan calibres potentes.
Además conviene que la mira tenga el campo de visión más amplio posible. Ciertamente, si el terreno lo permite y se puede disparar a distancias de 25 o más metros, se podrían emplear miras que tengan 20 ó más metros de campo a los 100. El problema es que como sabe cualquier montero puede ser necesario tirar más cerca. Por tanto, es preferible “utilizar miras con el campo más amplio posible, de por lo menos 30 ó más metros a 100 m en el aumento mínimo.
Y este requisito, como los anteriores, sólo lo cumplen determinados modelos de fabricación europea del tipo 1,1-4x24 y 1-6x24 de gran calidad.
Entre las miras con más amplio de visión destacan los modelos que fabrica Zeiss, Khales y Swarovski (ver catálogo de productos de óptica del Anuario Trofeo Armas de caza) con campos de 36 metros a los 100 en el caso de las dos primeras empresas y de 42 m en el de la nueva Z6 que produce Swarovski. Todas estas miras, además, permiten apuntar con los dos ojos abiertos en 1x ó 1,1x.
Retículas adecuadas
Cualquier retícula que monte un visor de batida de calidad es adecuada para cazar en movimiento. No hay posibilidad de confundirse en este aspecto ya que los fabricantes diseñan estas miras exclusivamente para cazar en esta modalidad.
No obstante al respecto hay que decir que las retículas de las miras que llevan retículas montadas en primer plano se ven peor en 1x ó 1,1x aumentos que las retículas que se montan en primer plano. Por la misma razón, las retículas luminosas destacan más y el encare y adquisición del blanco se puede hacer más rápidamente.
Visores sin aumentos
Otra opción más económica que utilizar un visor de gran calidad es usar en las batidas los visores sin aumentos de punto rojo o la original mira holográfica HoloSight que manufactura Bushnell, que posee retícula virtual.
Es importante que estas miras posean mandos que permitan regular la intensidad de la referencia de puntería y, que sean resistentes al retroceso e impermeables al agua.
Al carecer de aumentos (la potencia es 1x) con una mira 1x no hay problemas de campo de visión y además permiten encarar y disparar muy rápido a corta distancia porque la adquisición del blanco es instantánea. Seguramente representan la mejor opción para tirar muy cerca y ésta es su principal ventaja.
Sin embargo en montería los puestos se sortean y también puede tocarnos un puesto con un tiradero tan largo que el punto rojo o la retícula virtual de estas miras no permita apuntar con precisión. Y en estos casos extremos la mira de batida de gran calidad también provista de retícula luminosa se impone porque con su rango de aumentos1- 4x (ó 1-6x) es capaz de hacer blancos sobre la caza a cualquier distancia hasta los 200 o incluso más metros.
El caso particular de las miras 1,5-6x42
Una de las miras más universales y útiles que se han fabricado es la europea 1,5-6x42, el tipo de visor más popular que se utiliza en España debido a nuestra particular filosofía de utilizar un arma y un visor que sirva para todo.
Y es que este tipo de mira la ofrecen muchas marcas con campos de visión en 1,5x del orden de 22-25 metros, por lo que incluso tiene más campo de visión que muchas otras miras americanas de batida. Por esta razón se puede utilizar en montería y da buen resultado cuando los tiros no se realizan a muy corta distancia. “Yo si el puesto es muy cerrado le quito el visor”, cuántas veces habré escuchado esa frase.
Además, su zoom 1,5-6 cubre la caza a rececho (y por supuesto los tiros largos de montería) hasta distancias superiores a los 200 metros.
Y por si fuera poco, si la mira es de muy buena calidad y sus lentes han sido tratadas correctamente, los visores 1,5-6x42 también pueden utilizarse también en recechos con poca luz e incluso en esperas. Todo un señor multipropósito.
