Cartucho 270 Winchester, resolutivo a larga distancia
17 Marzo, 2017 Trofeocaza . 659 Visualizaciones

Reportajes armas y municiones

Cartucho 270 Winchester, resolutivo a larga distancia

Además de rápido y preciso

A lo largo de su historia, Winchester ha creado magníficas armas y municiones. Buen ejemplo ello es el cartucho .270 Winchester que, después de más de 90 años desde su lanzamiento, sigue siendo una de las municiones de caza mayor más utilizadas en todo el mundo.

Aunque se considera que el .270 Winchester utiliza la vaina del .30-06 modificada para que acepte proyectiles de calibre .277 (7,04-7,06 mm), lo cierto es que su vaina es más larga (mide 64,52 mm en vez de 63,35 mm).

Esto es así porque, en realidad, para crearlo se utilizó la vaina del .30-03, que es el cartucho a partir del que se origina el .30-06, cuya vaina era casi dos milímetros más larga (65,1 mm) que el de este último.

Cartucho-270-Winchester2

Desde el origen de esta cartuchería, la bala de 130 grains es la más utilizada.

El desarrollo de la munición comienza en 1923 y culmina en 1925, año en que es lanzado al mercado junto con el rifle de cerrojo Winchester modelo 54.

Aunque inicialmente le cuesta competir con el .30-06, a medida que los norteamericanos van conociendo el cartucho, gana popularidad rápidamente como munición para disparar a larga distancia porque con su bala de 130 grains, con la que es posible abatir toda la fauna de tamaño medio, desarrollaba una velocidad inicial de unos 940 metros por segundo.

Además, esta bala describía una trayectoria más plana que las balas del .30-06, siendo posible utilizarlo con las municiones de la época hasta unos 250 metros.

Hay que tener en cuenta que en el momento de su lanzamiento, ni durante muchos años después, no existía en el mercado ningún cartucho con prestaciones similares por lo que no solo encandiló a los cazadores de la época, sino también a escritores especializados en armas, como Jack O´Connor, quienes también lo popularizan a través de sus escritos.

Y por supuesto, su buena acogida entre los cazadores hace que poco a poco los demás fabricantes de armas lo adopten y también los fabricantes de municiones, especialmente después de la Segunda Guerra Mundial, pudiendo decirse 91 años después de su lanzamiento que no existe hoy fábrica de armas o de municiones (ni empresa de recarga) que no ofrezca rifles o cartuchos (o material para recarga) de este calibre.

cartucho-270-WINCHESTER-31

Los modernos y aerodinámicos proyectiles tip han incrementado notablemente las prestaciones del calibre, pues describen trayectorias muy tensas.

Inicialmente se ofreció con la citada bala de 130 grains y con la de 100 grains para las piezas más menudas, pero pronto se cargó con bala de 150 grains y, más modernamente, con bala de 140 grains.

Hoy además se carga con balas libre de plomo (de cobre) que pesan menos de 100 grains, caso de la que comercializa SAX de 95,7 grains (el proyectil KJG-SR).

Y lo más importante, modernamente se ofrece con numerosos tipos de proyectiles tip, esto es, con punta aguda de polímero y cola de bote, que han mejorado notablemente la trayectoria de los modelos originales, y por tanto sus prestaciones como munición para tiro a larga distancia.

Cabe añadir que, curiosamente, el diámetro del proyectil que monta (277 milésimas de pulgada) no es usual en la historia de las armas de caza de origen anglosajón ni europeo, pues cuando son del calibre 7 mm utilizan balas del calibre .284 (7,23 mm).

Parece ser que sí lo utilizaba ya en el momento de su aparición una munición militar china que empleaba una vaina de 57 mm de longitud, pero el caso es que no se sabe realmente si Winchester conocía la existencia de este diámetro de bala o no.

De todos modos, en cualquier caso, lo cierto es que los proyectiles de .277 vuelan muy bien, son muy precisos y resolutivos y le permitieron a Winchester crear una munición muy polivalente y apreciada en un país como EE.UU., que tiene fauna muy variada.

CUATRO PESOS DE PROYECTIL

Como hemos apuntado, la cartuchería convencional, esto es, con núcleo de plomo del calibre .270 Winchester se ha cargado con los pesos de 100, 130 y 150 grains en un primer momento y después con bala de 140 grains.

-100 grains. Es una bala para caza varmint o caza de predadores, que vuela a 1.061 metros por segundo, aproximadamente. Y es tan ligera y poco consistente que no se puede emplear en caza mayor porque no penetra, sino que explota al chocar contra el animal, hiriéndolo. Es una bala para cazar zorros y animales de tamaño similar o inferior que no es ya frecuente, aunque se puede conseguir como componente de recarga.

-130 grains. Bala de caza mayor ideal para uso general en caza a rececho del calibre en cualquier animal de talla media que se cace a rececho, hasta el tamaño de un ciervo. En el caso de España su uso estaría indicado en la caza a rececho de cualquier pieza española, desde el corzo al venado. Esta bala vuela a unos 935 metros por segundo y no está diseñada para ser usada a corta distancia. Es el proyectil más popular que monta el calibre.

-150 grains. Cuando la bala de 130 grains se utiliza en un animal pesado, sobre todo si se dispara a corta distancia, como un ciervo o un jabalí, debido a la alta velocidad y al relativo poco peso de la bala, esta puede desorganizarse (*) y perder su capacidad de penetración. Así lo constataron los primeros cazadores que utilizaron este calibre, por lo que Winchester lanzó al mercado la de 150 grains, que vuela a 867 metros por segundo, penetra bien en animales pesados y no se desorganiza cuando impacta en ellos a corta distancia. Sería la bala, por tanto, que en caso de utilizar este calibre en montería, deberíamos usar (así como la adecuada para realizar una espera de cochinos), pero teniendo en cuenta que el .270 Winchester no es un cartucho adecuado para cazar en montería, aunque en España se haya usado mucho.

-140 grains. Además de estos tres pesos de proyectil, hoy día también se carga esta munición con balas de 140 grains, que en teoría tienen prestaciones intermedias entre las de 130 y 150. En la práctica, el cazador debe tener en cuenta el diseño de estas balas, no solo su peso, y sobre todo si tira a corta distancia no utilizar balas que sean muy expansivas, aunque sean de 140 grains, porque la velocidad a corta distancia sigue siendo muy alta y pueden desorganizarse.

(*) Nótese que lo dicho sobre la expansión excesiva de la munición de 130 grains no es en absoluto un defecto de la munición, sino un mal empleo, al utilizarse a corta distancia un calibre rápido cargado con una bala ligera.

WINCHESTER 54, EL PRIMER RIFLE QUE DISPARÓ EL 270 WIN.

cartucho-270-WINCHESTER-25El Winchester modelo 54 aparece en el mercado junto con el cartucho .270 Winchester en 1925.

Es un excelente rifle de cerrojo sistema Mauser 98 fabricado por Winchester Repeating Arms Company que, sin embargo, pronto quedó obsoleto porque fue introducido antes de que se popularizaran las miras telescópicas y no estaba preparado para poder montarlas.

Además, el modelo 54 tenía un gatillo en dos etapas que dificultaba el tiro de precisión y en movimiento.

Por todo ello, Winchester mejora su diseño y lanza al mercado en el año 1936 su modelo 70, cesando la producción del modelo 54 (que se estima en unas 50.000 unidades).

Durante los 11 años que estuvo en producción se recamaró para los cartuchos: .22 Hornet; .220 Swift; .250-3000 Savage; .257 Roberts; .270 Winchester; 30-30 Winchester; .30-06 Springfield; 7x57mm Mauser; 7.65x53mm Mauser Argentino y 9x57mm Mauser, además de en otros cartuchos por encargo, como el .32 Winchesrter Special o el .35 Whelen.

OTROS CARTUCHOS CALIBRE 270

Además del .270 Winchester, hay que considerar otros dos cartuchos de este calibre que, aunque son más veloces, no han logrado desplazarlo.

.270 Weatherby Magnum. Lanzado al mercado en 1945 como consecuencia de la culminación de los experimentos sobre municiones de alta velocidad que estaba realizando Roy E. Weatherby desde 1943.

Para aprovecharse de la popularidad que había alcanzado la munición Winchester, Roy E. Weatherby lo presentó con los mismos pesos de bala pero con la notable diferencia de que la bala de 100 grains vuela a 1.146 metros por segundo, a 1.028 m/s la de 130 grains y a 989 m/s la de 150.

Bien usado, el .270 Weatherby Magnun es una magnífica munición para cazar a grandes distancias y, de hecho, es uno de los cartuchos hiperveloces de Weatherby que más se ha utilizado en la caza de montaña y en llanuras. Sin embargo, en España ni esta munición ni, en general, ninguna munición Weatherby Magnum ha tenido el éxito que debería, lo que es curioso debido a lo aficionados que somos a tirar lejos en nuestro país.

Digo bien usado porque si el .270 Weatherby Magnum se utiliza a corta distancia los problemas de sobreexpansión de sus balas son aún más acusados que cuando se usa el .270 Winchester, debido a su mayor velocidad. .

cartucho-270-WINCHESTER-58270 WSM. El otro calibre .270 es un cartucho del siglo XXI, también muy rápido y que, a diferencia del Weatherby, está teniendo mucha aceptación, como lo demuestra el hecho de la gran cantidad de marcas de armas y de municiones que lo manufacturan. Me refiero a otro éxito de Winchester: el .270 Winchester Short Magnum (.270 WSM).

Fue introducido en el mercado en 2001, después del lanzamiento del .300 WSM, que fue el primer cartucho Magnum que utilizaba una vaina corta y más gruesa para conseguir disparar los proyectiles a mayor velocidad que las municiones estándar.

En concreto, la vaina del .270 WSM, que, como las de todos los cartuchos WSM, tiene ranura de extracción (no es belted), mide 53,3 mm de largo y dispara diversos tipos de balas de peso de 130, 140 y 150 grains a 998, 968 y 945 metros por segundo.

Se trata por tanto de otro cartucho muy rápido, ideal para recechar en montaña y en planicies, que hay que utilizar con precaución a cortas distancias por el problema de la sobreexpansión de los proyectiles.

Juan Francisco París

También te puede interesar...

0 comentarios

No hay comentarios

Puedes ser el primero Comenta este post

Deja una respuesta

*