¿Cómo influye el tamaño en los perros de caza?
29 julio, 2017 Trofeocaza . 1441 Visualizaciones

Reportajes perros de caza

¿Cómo influye el tamaño en los perros de caza?

Por unas u otras razones, a unos nos gustan los perros grandes, y a otros los pequeños. Pero vamos a ver que ventajas reales, e inconvenientes, tiene los perros en función de su tamaño. No solo la efectividad en la caza tiene que ver con las dimensiones y la fuerza, sino que hay patologías que van asociadas a la constitución del animal.

PERROS GRANDES

Antes de entrar en el tema, hay que diferenciar entre grande y pesado. Un perro grande es el que tiene buena talla, pero puede ser un perro ligero. Así, los podencos campaneros (los podencos blancos, que se ven habitualmente en las monterías) son grandes, pero ligeros.

En cambio, hay perros relativamente pequeños, que pueden ser muy pesados, por ejemplo el basset hound. Esto tiene mucho que ver con el tipo de osamenta que tenga el perro, ya que el hueso es el tejido más pesado del organismo, y por lo tanto los perros con poco hueso darán el tipo ligero, y los de mucho hueso, el tipo pesado.

Pondré un ejemplo que todos vemos con frecuencia. Un pointer es un perro de talla media y ligero, en cambio, un labrador es también de talla media, pero es un perro pesado.

Si los medios en altura veremos que tiene tallas similares, pero si los pesamos comprobaremos que un labrador pesará un 30% más que un pointer, como media.

Hecha esta aclaración, en la caza son frecuentes los perros de talla media-grande, entorno a los 25-35, peros siempre (o casi siempre) de peso ligero o medio, y de constitución atlética. Se excluyen los perros de talla pesada por las dificultades para moverse en el monte y los lentos que son, entre otros temas que iremos comentando.

No obstante, muchas razas y perros son de buena talla, porque ello tiene importantes ventajas. Algunas razas de muestra tienen estas características, como determinadas líneas de Bracos Alemanes, Drathaar o de Weimar.

Esto les hace ser resistentes, tanto al trabajo como al frío. Además, un perro de gran talla, puede cobrar animales mayores, como los zorros, algo que no hacen perros menores.

Tengo un buen amigo, experimentado cazador que sabe mucho de caza y de perros, que dice que el hecho de que un perro de pluma mida una cuarta más o menos, tiene importancia a la hora de localizar los efluvios de la pieza.

La verdad es que puede tener razón, ya que las capas de aire se mueven a diferente velocidad, cuanto más arriba más rápido se desplazan. Por ello, no corre lo mismo el aire a 5 cm que a 50 cm del suelo. Por lo tanto, si el perro es más alto, se será más fácil captar el olor, o al menos será más rápido en hacerlo.

Pero sobre todo, las razas utilizadas en la caza mayor, suelen ser las de mayor talla. Ello se debe en gran medida a que, para esta modalidad, se necesitan perros de gran fuerza y resistencia. Además, el tranco (la longitud de la zancada) es mayor, por lo que con los mismos pasos, un animal recorre mucha más distancia, y la caza mayor en general necesita perros muy resistentes en la persecución.

Si quieres saber cuales son las mejores razas para montear, te recomiendo que leas este artículo. “Las mejores razas para montear”

PERROS PEQUEÑOS

Las razas más pequeñas pueden tener muchas otras ventajas, especialmente si de lo que se trata es de la caza menor. Un perro pequeño se mueve infinitamente mejor entre la maleza tras un conejo, que uno de gran talla, y a la hora de seguir a un zorro en su madriguera, el grande tiene que esperar fuera.

Pero no solo eso, en la caza mayor, razas pequeñas como los teckel o los terrier, sacan su otra faceta muy destacable, su valentía. Todo lo que tienen de pequeños lo tienen de valientes, por ello no es raro verles en las rehalas entre perros que les superan en mucho en cuanto a tamaño. Esto se debe a que  cuando un gran jabalí recula contra una mata, los que entran allí para solucionar el asunto suelen ser estos perros chicos.

Y como los humanos nos estamos volviendo cada vez más urbanitas, el tamaño pequeño de estas razas, también juega en su favor. Un perro de talla pequeña es mucho mejor para mantener en un piso, y más fáciles y cómodos para llevar en el coche, pero luego en el campo nos pueden dar tantas satisfacciones, o más, que un perro grande.

VENTAJAS E INCONVENIENTES

Hay una parte emocional, que no de puede rebatir. Hay personas que les gustan los perros grandes, y hay personas que prefieren los pequeños. Yo he tenido perros grandes y pequeños, con estupendos ejemplares en ambos grupos.

Cuando empecé a criar perros hace muchos años, me nacieron dos camadas casi a la vez, una de podencos campaneros de gran talla, y otra de teckel. En los podencos, nació una de las mejores perras que he tenido y tendré, Puntera.

Pero a la vez, entre los teckel nació una perrita que se llamó Pipa, y que fue nada más que excepcional. Crecieron y cazaron juntas, y donde iba Puntera iba Pipa. Su tamaño no iba a ser disculpa para seguir cada zancada que diese su compañera podenca, aunque ella tuviese que dar tres.

¡Y movían terreno aquellas dos perritas!.

Al margen de preferencias, hay que tener en cuenta otras cosas, como el espacio que necesita un perro grande y uno pequeño, así como el alimento y el ejercicio.

Pero lo más importante, al menos desde mi punto de vista, es que los perros grandes son menos longevos que los perros pequeños, a veces bastante menos longevos. A pesar que los perros de caza son en general perros fuertes y sanos, las razas grandes viven menos que las razas pequeñas.

Cuanto más grande es un perro, más propenso a padecer determinadas enfermedades, especialmente articulares, como la artrosis, que les hace envejecer prematuramente.

Razas pesadas como los labradores, tienen una alta tendencia a padecer estos problemas, incluso desde edades muy tempranas, así como displasia de cadera y codo. También no son raras las torsiones de estómago, patología directamente relacionada con cajas torácicas grandes. Pero en cualquier caso, a un perro grande se le suele notar envejecido con 10 años, cuando un perro pequeño puede llegar a los 13 con muy buen aspecto.

Después de haber tenido perros de todos los tamaños y varias razas (grandes y pequeñas), si tuviese que elegir un perro para estar conmigo y cazar, no tengo ninguna duda que buscaría un perro de talla media, de unos 15 kilos.

Un podenco mediano, o una perrita pequeña de raza pachona, pueden tener todas las ventajas de los pequeños y de los grandes, y se evitan la mayoría de los inconvenientes. Cualquiera de estas dos razas (que me han valido como ejemplo) puede hacer un buen trabajo en cualquier modalidad cinegética, si exceptuamos la caza en madriguera, que deben ser perros por debajo de los 10 kg.

Juan J. García Estévez

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