De caza en el Concejo de Valdés
17 mayo, 2017 Trofeocaza . 300 Visualizaciones

Reportajes coto de caza

De caza en el Concejo de Valdés

El resurgir de una sociedad asturiana

El corzo y el jabalí son las especies “reinas” de este coto, gestionado de una manera impecable por la Comunidad de Cazadores del Concejo de Valdés, y más concretamente por su Junta Directiva, que ha sabido reflotar a una sociedad que hace 11 años se encontraba en una situación delicada. Lo conocemos a fondo en las siguientes líneas

Asturias siempre me atrajo, desde niño. Y es que, como decía en su día su lema turístico, es un paraíso natural. Desde su parte más oriental y turística y hasta el límite con Galicia, sus tierras, sus gentes, sus usos y costumbres y su gastronomía envuelven al viajero en un manto cálido que provoca que nada más marchar ya piense en volver de nuevo.

Si nos centramos en la fauna de estas tierras, podemos encontrar desde especies emblemáticas, como el oso pardo o el urogallo cantábrico, hasta “conflictivas”, como el lobo ibérico, y, por supuesto, cinegéticas, como el zorro, el corzo, la becada o el jabalí, entre otras.

Sí, han leído bien, califico al lobo de conflictiva, pues en Asturias, a pesar de estar al norte del río Duero, no es especie cinegética, es decir, no se puede cazar, salvo por parte del Gobierno autonómico como medida de gestión.

En el norte peninsular, la caza es diferente: no existen grandes fincas privadas ni se dan grandes monterías. La orografía del terreno y el mosaico de parcelas de diversos propietarios confeccionan un escenario en el que la fuerza del trabajo en equipo y la importancia de unos buenos perros condicionan el éxito de la jornada.

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Miembros de la sociedad preparados para la acción asistidos por un buen número de sabuesos

 

Nos centramos en el concejo de Valdés, cuya capital es Luarca, un pueblo pesquero que enamora a todo aquel que lo visite, con unas vistas en su parte alta impresionantes y uno de los cementerios más bonitos que he visto

El concejo tiene una extensión total de 354 km² y cuenta con más de 13.000 habitantes. La actual Junta Directiva de la Comunidad de Cazadores del Concejo de Valdés llegó hace ya 11 años, encontrándose una sociedad ruinosa, fruto de la mala gestión, de la despreocupación típica de algunos cazadores y del poco apoyo de la Administración que en ocasiones asfixia a las sociedades de caza con sus exigencias.

Una de las principales fuentes de ingresos, junto con las batidas, fue la venta de precintos de corzo, hace unos años muy abundantes en la zona, siendo una especie de moda en España y en aquellos años de bonanza, cuando la gente se gastaba el dinero sin mucha preocupación y generaba importantes ingresos.

Así consiguieron recuperarse sin repercutir la situación económica que encontraron en la subida de las cuotas de sus socios.

Actualmente, con el descenso en la densidad de la especie y la crisis, los ingresos por la venta de precintos han bajado notablemente no sólo en cantidad, sino también en precio, según comenta la junta directiva, y las exigencias del Principado de Asturias, como la obligación de mantener un guarda por cada 8.000 hectáreas, convierten en cada vez más difícil la supervivencia de estas sociedades, que realizan una gestión impagable del medio con su actividad.

UN GRAN ESFUERZO DE LA SOCIEDAD

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Miembros de la Comunidad de Cazadores de este coto participando en una divertida batida

 

Hablando con los miembros de la Junta Directiva, me llama la atención que el Principado de Asturias obligue a los cotos a contratar a guardas en función del número de hectáreas sin tener en cuenta otros muchos factores influyentes.

Además, después no se lleva a cabo un control del personal y, cuando se hace, se mira para otra parte, por lo que da pie a que las sociedades más “pícaras” realicen contratos puntuales para salir del paso, mientras que las que lo hacen bien se ven obligadas a hacer frente a una serie de gastos desproporcionados.

En zonas del norte como ésta, donde la vegetación va ganando terreno y muchas partes del monte caen en desuso, exceptuando las aprovechadas por la ganadería, las sociedades de cazadores realizan una labor primordial de conservación, no sólo porque habitan el monte diariamente, hecho en sí muy importante como tarea de vigilancia y mantenimiento de infraestructuras, sino porque el aprovechamiento de especies como el jabalí evita una serie de daños a la agricultura vitales para los habitantes de la zona.

Y eso sin contar los accidentes que se producirían en las carreteras y la afección sobre otras especies silvestres y de ganadería si no se extrajeran del medio esos más de 300 jabalíes por temporada.

Además, se palpa en el ambiente, al hablar con los ganaderos y los agricultores de la zona, que la labor de los cazadores es bien reconocida por sus vecinos.

La Administración, como en la mayoría de comunidades autónomas, lejos de valorar esta labor importantísima de los cazadores, no les pone más que dificultades.

Ya se acordarán de los cazadores dentro de unas décadas, sin duda, cuando muchas de estas sociedades, por desgracia, ya no existan.

ASÍ ES EL COTO DE VALDÉS

Concejo-de-ValdesSu coto tiene un total de 33.530 hectáreas, que van desde el nivel del mar hasta más de los 900 metros de altitud, y en él se pueden encontrar multitud de especies.

De caza menor, principalmente hay zorro, liebre, faisán, becada, palomas torcaz y bravía y perdiz roja, destacando también el paso tanto de migratorias como de distintos tipos de anátidas, zorzales o tórtolas comunes.

Dentro de la caza mayor reina el jabalí, habiéndose llegado a capturar un total de 326 en la temporada 2013/2014. Y el corzo también es abundante, aunque se encuentra gravemente afectado por la enfermedad conocida vulgarmente como la del gusano del corzo (Cephenemya stimulator).

También se da la presencia esporádica de ciervo en las inmediaciones del límite con el concejo de Tineo, aunque está considerada como una especie a eliminar.

La Comunidad de Cazadores del Concejo de Valdés es un club deportivo básico sin ánimo de lucro que tiene por objeto exclusivo la promoción, práctica y participación de sus asociados en actividades y competiciones de caza, siendo a su vez adjudicataria de la gestión del coto nº 126 (Valdés), el tercero más grande del Principado.

¿POR QUÉ NO SE CAZA EL LOBO?

El tema del lobo, que calificaba como especie “conflictiva”, la verdad es que preocupa más a los ganaderos que a los cazadores, pues no ingresan dinero por la posible venta de sus permisos, pero tampoco pagan los daños que ocasiona la especie, que van en claro aumento año tras año y crecerían mucho más si los cazadores cesasen su actividad y se abandonara el monte.

Lo que no entiendo es que la Administración se gaste un dinero en controlar al lobo cuando los cazadores lo harían gratis.

Las batidas en Asturias son diferentes a como se entienden en el centro y sur peninsular: se practican por cuadrillas, cada una de las cuales se compone de entre ocho y 20 cazadores, y se auxilian de un máximo de diez batidores o monteros (ojeadores) que no irán armados.

Es curioso que aquí el montero es el que patea el monte sin arma, batiendo la caza hacia las posturas. En las batidas de jabalí cada coto tiene un cupo, que en este caso es de seis piezas por batida.

Si además se trata de una batida de corzo, se añade un macho de esta especie al cupo, manteniendo los seis jabalíes. Es una forma de caza diferente y emocionante, al oír a los sabuesos trabajar en la espesura… Levantar un jabalí encamado exige una enorme habilidad del cazador, pues muchas son zonas boscosas de castaño, nogales y robles y no ofrecen grandes tiraderos.

En resumen, Asturias también se puede definir como un paraíso de la caza. Cazan a su manera, condicionados por el terreno y las costumbres, pero disfrutando de un paraje sensacional y salvaje.

Si está interesado, puede contactar con la sociedad a través de su web www.cotodevaldes.com/Principal.htm.

Desde aquí, quiero agradecer su atención a Arturo, el secretario; y a

EL CORZO IMPORTANTE FUENTE DE INGRESOS

En el mes de abril comenzó la caza del corzo, y en la sociedad de Valdés, como en tantas otras, se recogen los frutos de una buena gestión.

La venta de precintos para el corzo supone un respiro para las arcas de la sociedad. Algunos afortunados podrán disfrutar de estos incomparables parajes intentando obtener un buen trofeo de esta especie en auge.

Sin embargo, en muchos lugares del norte peninsular los corzos han visto mermadas sus poblaciones y no será tarea fácil cazar un bonito macho. En concreto, en el concejo de Valdés se estima que el descenso poblacional de esta especie puede rondar el 50% de la población.

Concejo-de-Valdés_CORZODe hecho, en la campaña 2006/2007 se realizaron 70 recechos, mientras que en la 2015/2016 solo 30.

Quizás se pueda reprochar a la Administración su incorrecto enfoque y mala gestión del problema, aunque realmente el descenso en la densidad y la rápida eliminación de cadáveres que puedan contener larvas son las mejores medidas de prevención que pueden realizarse para evitar la dispersión del conocido como “gusano del corzo”.

La miasis que origina esta mosca, cuyas larvas crían sólo en el corzo, no mata a los ejemplares, pero sin duda les causa molestias en las fosas nasales y laringe, además de aumentar las secreciones nasales e incluso producirles complicaciones respiratorias.

Con este cuadro, los corzos son más vulnerables frente a sus depredadores, tienen menor éxito reproductivo y cuidan peor de su prole, lo que en definitiva disminuye sus poblaciones.

En Asturias, hace unos años se estimaba que podía afectar en torno al 25% de los ejemplares de este ungulado. Hay que tener en cuenta que los corzos en el norte se cazan también en batida, por lo que no sólo se abaten en los recechos.

Sin duda, una forma peculiar en la que no se puede valorar el trofeo igual que en el rececho pero que ofrece lances emocionantes a la par que difíciles

Juan Pascual Herrera Coronado

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