La educaci贸n del perro de caza
27 Diciembre, 2016 Trofeocaza . 397 Visualizaciones

Adiestramiento

La educaci贸n del perro de caza

Finalizamos el recorrido por las diferentes etapas del inicio de la educaci贸n de un cachorro con ejercicios pr谩cticos sobre todo lo que hemos aprendido en art铆culos anteriores. Tome nota, pues a buen seguro que le ser谩n de gran utilidad para culminar el proceso educativo de su compa帽ero de caza.

VETERINARIO

Siempre que vayamos a realizar una clase con el alumno debemos hacerlo en un lugar en el que no existan distracciones, evitando en especial que haya otros perros o personas que atraigan su atenci贸n. Asimismo, le permitiremos que est茅 suelto durante un rato antes para que se relaje y haga sus necesidades. A partir de ah铆, centrar谩 m谩s f谩cilmente la atenci贸n en el educador.

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Autor del articulo y veterinario, Juan J. Garc铆a Est茅vez.

ACUDIR A LA LLAMADA

La edad id贸nea para comenzar a practicar este ejercicio es a partir de los dos meses. Venir cuando se le llama va unido a aprender su nombre, por lo que aprovecharemos para ense帽arle las dos cosas. Se necesitan dos personas y unos trocitos de comida apetitosa.

La t茅cnica consiste en que ambas personas se sit煤an una frente a la otra, a unos 20 metros de distancia, de pie, firmes, mirando al horizonte y sin prestar atenci贸n al cachorro. En un determinado momento una persona se agacha y comienza a llamar al cachorro con voz amable mientras pronuncia su nombre. Un cachorro bien sociabilizado no se puede resistir a este tipo de llamada y acudir谩 inmediatamente. Al llegar recibe caricias y un suculento bocadito de comida. Instantes despu茅s, la persona retoma su postura de pie y deja de prestar atenci贸n al cachorro. El cachorro insistir谩 en pedirle comida, pero la persona seguir谩 firme sin prestarle atenci贸n. Entonces es cuando el segundo adiestrador se agacha, le llama por su nombre y se repite el juego. En muy pocas sesiones el perro aprende a venir a la llamada y a su nombre.

CAMINAR CON LA CORREA

La edad id贸nea para comenzar a practicar este ejercicio es a partir del mes y medio. Previamente se habr谩 acostumbrado a llevar puesto un peque帽o collar. Le llevaremos al campo a dar un paseo en una zona donde no haya ni otros perros ni personas. Es importante estar a solas con 茅l para que el adiestrador sea el centro de su atenci贸n. Despu茅s de caminar un rato en libertad, cuando veamos que comienza a caminar a nuestro lado, porque por inercia es lo m谩s f谩cil para el cachorro, le ataremos con una correa que no sea muy corta y seguiremos caminando. Se suelen resistir un poco, pero como su instinto es caminar a nuestro lado, ceden enseguida y admiten en muy pocas sesiones la correa como algo natural. Poco a poco le iremos ense帽ando a caminar siempre en el lado izquierdo y junto a nosotros.

MONTAR EN COCHE

Cuanto antes empecemos con este ejercicio, mejor. Los cachorros muy peque帽os no se marean, pero los m谩s mayores s铆 lo hacen鈥 y por el malestar que sienten, pueden tener fobia al coche. Aprovecharemos tambi茅n para que aprendan a viajar en un transport铆n. La t茅cnica es muy sencilla: montaremos al cachorro en el coche para llevarle al campo o al parque. Es conveniente que al principio sean recorridos muy cortos. Inmediatamente asocia el coche con la actividad que m谩s le gusta: salir a pasear con su due帽o y encontrarse con otros perros.

ACOSTUMBRARSE A LOS DISPAROS

Durante el periodo de sociabilizaci贸n, entre los 20 d铆as y los tres meses, comenzaremos con este ejercicio. Si adquirimos un cachorro, ense帽arle a que no se asuste de los disparos es tan sencillo como un juego de ni帽os. Tanto es as铆 que en mi casa de este asunto se encarga mi hija de siete a帽os.

Consiste en exponerle a ruidos durante el periodo de sociabilizaci贸n. Como vimos cuando hablamos de este tema, durante la sociabilizaci贸n (que como he dicho va desde el d铆a 20 al 90 de vida del cachorro), los perritos no se asustan de nada. Por ello, no solo haremos ruido en la perrera cada vez que estemos con ellos, por ejemplo golpeando los platos de la comida, sino que le pondremos la radio a todo volumen durante horas. Pero, sobre todo, realizaremos detonaciones (con una peque帽a pistola de fogeo) cuando est茅n comiendo o, mejor a煤n, cuando lleguemos a la perrera o justo antes de soltarles de sus jaulas. Asociar谩n el disparo con algo placentero, justo lo que les va a pasar de mayores: asociar谩n el disparo con la muerte de la pieza.

驴PROBLEMAS CON LOS COBROS?

Podremos comenzar a realizar este ejercicio a partir de los dos meses y medio de edad del cachorro. Con mucha diferencia, los problemas con el cobro son los m谩s frecuentes y sobre los que nos llegan m谩s consultas a los profesionales. Y casi todos los problemas con el cobro (como en otras muchas facetas del adiestramiento) vienen creados por los propietarios.

El tema del cobro lo divido en dos aspectos: afianzar y estimular el cobro en el cachorro y no crear problemas. Empecemos por el primero, que consiste en reforzar el instinto de cobrar (capturar la pieza con la boca) y el de portar (llevar la pieza en la boca). Para ello, para ense帽ar al cachorro, utilizo un guante de trabajo, preferentemente de cuero y usado. Me siento en el suelo del jard铆n y comienzo a acariciar al cachorrito. Para un perro bien sociabilizado, esto es 鈥渓o m谩s鈥 que le puede pasar, y podr铆a estar horas en los brazos de su due帽o. En un determinado momento, saco el guante (que lo ten铆a escondido) y lo lanzo a unos pocos metros, asegur谩ndome de que el cachorro ve el guante volar y caer al suelo. Esto activa el instinto depredador del perro, que inmediatamente ir谩 a coger el guante con la boca.

Cuando lo ha hecho, no se puede resistir a volver a los brazos de su adiestrador, que le colmar谩 todav铆a m谩s de caricias y halagos. Ahora viene la segunda parte, la m谩s importante y de la que surgen la mayor铆a de los conflictos con el cobro: c贸mo quitarle el guante de la boca. Para un cachorrito (y es muy importante entender su mentalidad) el guante es un 鈥渢esoro鈥 al que no va a renunciar f谩cilmente. Si tiramos del 茅l y se lo quitamos bruscamente, estaremos 鈥渃reando鈥 a un perro con boca dura (aprieta para que no se lo quitemos) o que se niegue a venir para que no se lo quitemos.

Por ello esperaremos, mientras seguimos acarici谩ndole y halag谩ndole, el tiempo que sea necesario hasta que veamos que pierde inter茅s en el guante y nos lo entrega voluntariamente. Repetiremos el juego una o dos veces m谩s y en d铆as sucesivos (sin cansar al cachorro), para poco a poco ir cambiando a diferentes objetos con piel y plumas, hasta llegar a animales muertos y congelados.

Aprendizaje pr谩ctico

Juan J. Garc铆a Est茅vez

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