Las mejores razas para montear
29 Diciembre, 2016 Trofeocaza . 2326 Visualizaciones

Reportajes perros de caza

Las mejores razas para montear

Los perros son sin duda los auténticos protagonistas de la modalidad de mayor más tradicional en nuestro país, la montería. Su misión, nada sencilla, es localizar y acosar a la caza para conducirla a las posturas y latirla en su recorrido para marcar el camino al montero. Dentro de una rehala podemos encontrar una gran variedad de razas: podencos, paterninos, oritos, mastines, grifones, sabuesos, alanos. El experto rehalero Perico Castejón nos revela las cualidades que debe poseer un buen perro de rehala y cuáles son las razas más idóneas para montear.

Ya he escrito en ocasiones sobre este asunto, pero creo que por la incorporacion de nuevas razas al mundo de la rehala merece la pena volver a hacerlo. Una rehala es un conjunto de perros que, conducidos por un guía o perrero, tienen la misión de encontrar la caza, acosarla para conducirla a las posturas, latirla en su recorrido para hacer más eficaz el acoso y marcar el camino al montero. Y también, llegado el caso, es su cometido apresarla para propiciar su muerte a cuchillo por perrero o montero.

En la elección del tipo de perro principalmente influyen la orografía del terreno donde cacemos y la especie de caza dominante. Luego, sobre esto, hay que considerar las preferencias de cada dueño de rehala.

Así, en terrenos más afables, como las manchas adehesadas de Andalucía, se utiliza mayoritariamente el podenco, y para terrenos de más dureza se recurre al cruzado de mastín. Igual sucede al referirnos a la especie cinegética que predomine en esos lares. Muchos prefieren los podencos si lo que abunda es el cervuno, y otros, el cruzado de mastín tratándose de jabalíes.

LOS PERROS QUE NO DEBEN FALTAR 

Podencos, mastínes y alanos, como perros de apoyo, han constituido la base de las rehalas desde el comienzo de la montería. Después, y en función de las preferencias de cada cual, los rehaleros han ido realizando cruces de diferentes tipos persiguiendo reforzar alguna característica, como la dicha, el tesón, la velocidad o la valentía.

De igual forma que ya ocurriera en la caza menor, en la que muchos cazadores optaron por razas foráneas como el drahthaar, el braco, el pointer o el setter, sin que ello se entendiera como un rechazo a las razas españolas, como el perdiguero de Burgos o el pachón navarro, los dueños de rehala también han venido incorporando en sus rehalas distintas sangres de perros procedentes de otros países. Así, se ha mezclado la sangre de mastín y/o podenco con la de grifón nivernés y la del leonado de Bretaña, siendo la dicha, el tesón y pelo (pelicerdeños) las principales cualidades que aportan estas dos razas.

Con los perros de presa ha pasado algo similar. La desaparición de los alanos durante años, hasta su reciente recuperación, y la dificultad de encontrar mastines con la valentía de antes, por la ausencia de lobos durante una época, motivó la búsqueda de otras razas foráneas, como puedan ser el dogo argentino o el boxer.

LOS “BUSCAS”, CUALIDADES

Afición a la caza: Es lo que podríamos llamar “ganas de cazar”, ganas de encontrar caza; en definitiva, que los perros busquen, vayan, vengan, suban, bajen… Un perro sin afición es un perro vago, sin iniciativa, sin instinto cazador. Se dará la carrera de rigor en la suelta y pasará a campear pegado a los talones del perrero.

Olfato: A nadie se le escapa que es cualidad indispensable en los “buscas” de la rehala. Puede tratarse de un perro con mucha afición, infatigable, que no pare en todo el día, pero si no tiene olfato, tan sólo levantará aquellas reses con las que se tropiece en su camino.

Tesón: Ni mucho ni poco, el suficiente para perseguir las reses y llevarlas a las posturas. Un exceso de tesón, como es en el caso de los sabuesos y grifones, nos llevaría a que el perro estuviera horas tras la pieza y, con toda probabilidad, muy alejado de la mancha que se caza. Al contrario, la carencia total de tesón nos conduce al tipo de perro que da con una res y, después de correrla cien metros, se vuelve al perrero dejándola dentro de la mancha y sin tirar.

Razas para montear

En la elección del tipo de perro principalmente influyen la orografía del terreno donde cacemos y la especie de caza dominante.

Dicha: Es como se denomina el que los perros ladren a la caza en su persecucion. La ladra de los perros en el acoso es imprescindible. Una rehala sin dicha no es una buena rehala. La dicha provoca la llamada de otros perros que, al acudir, hacen más eficaz la persecución de la res, siendo para ésta más difícil burlarlos y perderse en la mancha sin llegar a pasar por algún puesto. La dicha marca el camino de la res al montero. La dicha también es espectáculo. Qué emocionante es oír esa ladra que viene, que se nos echa encima, que nos indica el camino del animal y nos pone el corazón que casi podemos oír sus latidos.

Valentía: Es especialmente necesaria para los guarros. El perro ha de ser valiente y, cuando da con el guarro, debe acometerlo y no pasar de largo. Una rehala valiente, con decisión, con coraje… fuerza más guarros hacia los puestos que aquellas otras con perros que no entran a un guarro aculado. Y es que ésta última, por esa falta de valentía, ni siquiera consigue echar los cochinos de los encames. No siempre da con los guarros el grueso de la rehala, intimidando por número de perros a la caza; muchas veces es tan solo un perro o dos, y por ello es necesario que sean valientes y acometan y muerdan a los jabalíes para obligarlos a dejar la cama y llevarlos hasta las posturas.

Los cochinos imponen respeto a los perros y es un hecho evidente la diferencia que existe entre las rehalas cochineras y las que abandonan los guarros por el cervuno. Simplemente es cuestión de valentía.

Tengo la teoría de que la rehala debe estar formada en su mayoría por “buscas” que lleven la caza a las posturas y que los perros de apoyo (agarre), en proporcion de un 10-15% , deben ser ejemplares con gran porcentaje de pureza y que vayan pegados al perrero para apoyar cuando un guarro, por la razón que sea, hace frente a los perros sin querer avanzar.

PRINCIPALES RAZAS DE “BUSCAS” 

Podenco
Gran buscador de caza, con buenos vientos, ligero, rápido y con mucha dicha, es la raza por excelencia para la función de encontrar y levantar caza.

Aunque hay ejemplares con mucha valentía, a una rehala compuesta sólo de podencos le costaría forzar a un guarro grande que, aculado, no quisiera dejar la plaza; igualmente ocurre si el marrano estuviese atrancado y hubiera que matarlo a cuchillo. Es por ello que, para que los podencos no pierdan confianza y acaben abandonando el cochino por el cervuno, estas rehalas se complementan con alguna collera de perros de presa que ayuda al conjunto en caso de atranque de algún guarro grande. Por esta razón son muchas las rehalas andaluzas que apoyan a sus podencos con una o dos colleras de alanos.

Las rehalas de podencos son típicas de Andalucía, tierra de muchas reses y calor, donde se necesitan perros descargados y con muchos pies que aprieten bien a las reses.

Paternero o paternino
Raza en periodo de constitución oriunda del sur de Andalucía. Se trata de un perro pequeño con grandes vientos y tesón en el acoso de la caza. Por su eficacia, cada vez se ven más rehalas compuestas por estos perros cuya capa va desde los urracos (como la de los de la foto) hasta los blancos, bardinos o aculebrados.

Razas para montear

En terrenos más afables, como las manchas adehesadas de Andalucía, se utiliza mayoritariamente el podenco, y para terrenos de más dureza se recurre al cruzado de mastín

Mastín
Lo incluyo dentro del apartado de “buscas”, pues lo es de verdad. Hablamos de mastines ligeros, descargados, típicos de Extremadura y las dos Castillas. Son perros cazadores y de gran valentía que, en muchas ocasiones, laten a la caza en el acoso. Se considera un perro muy completo para la montería, si bien por su tamaño puede tener problemas en las fincas con excesivo cervuno. Excelentes para manchas de cochino. Se tiende a aligerarlo cruzándolo con podenco principalmente.

Por su tamaño y valentía, el mastin tambien es un excelente perro en los agarres, en las funciones de apoyo al resto de la rehala y también al montero o podenquero para que juegue el lance del remate.

Cruce de mastín y podenco
En mi opinión, es el perro más completo para la montería. Con los vientos y ligereza del podenco, posee la resistencia y valentía del mastín. Perros de buen olfato, buscadores, con dicha si se cruzan bien, tienen la fortaleza y coraje necesarios para hacer salir de la mancha a todos los guarros que no quieran hacerlo. Por otro lado, son perros que aguantan bien varios días seguidos de caza y duras jornadas de frío y agua, lo que no ocurre con todos los podencos.

Cruce de mastín y perro de caza menor
Me refiero al cruce de mastín con perros como el braco, el pachón, el drahthaar… Suelen ser cruces fortuitos que dan magníficos resultados. Tienen mucho olfato, echan la nariz al suelo o cazan venteando por el alto, según la raza cruzada, y son incansables y valientes. Hay que tener precaución, pues algunos ejemplares no laten.

Orito
También es una raza en periodo de reconstruccion. Tiene el tipo de un podenco pequeño, su color es marrón fuego o negro y goza de gran aficion a la caza y fino olfato.

Grifón y sabueso puros
Perros de finísimo olfato al rastro, gran y constante latido, así como incansable tesón en la persecución. Utilizados en el norte de España por el tipo de terreno y sistema de caza, los individuos puros no valen para la montería. Es un martirio para todos cuando algún rehalero lleva algún ejemplar en su rehala. Son animales que engañan al montero y vuelven locos a los perros de otras rehalas latiendo a rastros de animales que se movieron mucho tiempo antes. En montería a eso lo llamamos perros “falsos”, pues monteando el perro debe latir a cierto, es decir, a res que lleve encima ó a 200 metros de distancia como máximo. Su tesón los conduce a seguir la caza fuera de la zona a batir, tardando horas e incluso días en volver.

No son perros mordedores por su condición de marcar latiendo el animal parado, por lo que en general, tanto a los cochinos en la cama como a los jabalíes heridos los laten sin entrarlos.

Cruces con galgo
Suelen llamarse perrigalgos o regalgos. Son perros fuertes si vienen de mastín, y muy ligeros y rápidos si están cruzados con podenco. Valientes, con gran arrojo, muerden mucho. Perros con mucha velocidad que alcanzan la caza, acometiéndola muy cerca.

Hay que tener cuidado, pues el cruce en general sale mudo y caza sólo de vista, como hace el galgo con la liebre.

En el monte, apoyan en la carrera a los demás perros, alcanzando a los cochinos, a los que aprietan con codicia arrimándolos a las posturas.

Cruce de sabueso o grifón con mastín o podenco
Principalmente se está realizando el cruce de mastín con grifón nivernés o leonado de Bretaña, ambas razas pelicerdeñas que proporcionan gran belleza al ejemplar resultante. Este cruce se hace con el objetivo de sacar perros con mucha dicha y tesón. Hay que saber dosificar muy bien la sangre de estas razas, pues si no se maneja adecuadamente y el porcentaje de sangre de grifón es excesivamente elevado, pueden resultar perros cobardes para los jabalíes por la condición de la raza pura de ladrar siempre de parado, sin tirarse, aunque enfrente tengan un primal.

Igualmente pueden resultar ejemplares “falsos” con los mismos defectos que para la montería tienen las razas puras. Como ocurre con los podencos y en evitación de que la rehala vaya perdiendo confianza frente a los jabalíes, abandonándolos por el cervuno, es conveniente apoyar una recova constituida en base a estos perros con alguna collera de perros de presa.

PRNCIPALES RAZAS DE PERROS DE AGARRE

Alano
Gran perro de presa, con potente y firme mordida. Se pueden observar diferentes comportamientos en ellos. Los hay que cazan y lo hacen muy lejos del perrero, por lo que cuando se produce un encuentro con un cochino, el podenquero no está para socorrerle. Hay otros que van pegados al perrero esperando la llamada de los “buscas”. Según mi opinión, los primeros sirven de poco para la verdadera función del perro de agarre: socorrer a los demás. ¿Para qué quieres un perro de apoyo si cuando hay jaleo está muy lejos del perrero? Algunos salen pendencieros en perrera y camión.

Dogo argentino
Muy valientes y buenos mordedores, hay ejemplares muy pendencieros con los demás. Algunos rehaleros los cruzan con podenco u otras razas y pueden salir perros que no cazan, campeando de vista y oído.

Chatos en general
Quiero incluir aquí todos esos perros de presa cruzados de alano o de boxer que existen principalmente en zonas de vacuno y que también son utilizados para el jabalí.
Así, el Marqués de Valdueza habla en su libro del “chato extremeño” y Carlos Contera hace referencia al “perro del toro de Salamanca”. Todos ellos son perros de gran rusticidad y semejanza con el alano, muy prácticos tanto para manejo del ganado como para la montería.

Boxer
Los antiguos germanos utilizaban esta raza para la caza del oso y del jabalí, siendo la mayoría blancos en sus orígenes (Historia de la raza boxer).
Es un perro de presa excelente, con la ventaja sobre los otros de su nobleza. En general, no dan problema alguno en la perrera, relacionándose bien con otros congéneres.

Perico Castejón

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