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La educación del perro de caza

Última actualización 21/03/2012@10:42:10 GMT+1
SIEMPRE HA EXISTIDO EL ETERNO DEBATE ENTRE LOS ADIESTRADORES CANINOS SOBRE QUÉ EDAD ES LA PROPICIA PARA COMENZAR A EDUCAR A UN PERRO. EN ESTE ARTÍCULO, NUESTRO VETERINARIO NOS DARÁ SU OPINIÓN SOBRE ELLO Y NOS ENSEÑARÁ ALGUNOS JUEGOS PARA INICIAR EL ADIESTRAMIENTO DE NUESTRO CACHORRO.

Juan José GARCÍA ESTÉVEZ
Durante mucho tiempo se ha mantenido que no era conveniente comenzar el adiestramiento hasta que el perro tuviese cierta edad, por lo menos de seis a ocho meses, o incluso más. Esto era realmente necesario porque los métodos que se utilizaban –y que algunos adiestradores todavía utilizan– eran de estricta dominancia, y en los que se abusaba del castigo, muchas veces con severidad.

Para soportar este tipo de educación, el perro tenía que haber madurado y consolidado su carácter. Un perro joven, inmaduro, se podía hundir y no soportar este tipo de educación, incluso numerosos perros adultos no la soportaban. Hay que recordar que este método de adiestramiento –el primero que se puso en marcha de manera sistemática– fue ideado por el coronel Konrad Most en 1910, adiestrador canino en la Real Policía Prusiana, y estaba diseñado para perros policías y militares que habían pasado pruebas de carácter. Hasta casi la actualidad no se utilizaban otras técnicas de adiestramiento.

Pero recientemente se han empezando a estudiar y aplicar otros métodos educativos, basados en los grandes avances que tanto la etología canina –estudio de la conducta de los perros– como la neurofisiología han tenido en los últimos años. El padre de este nuevo sistema fue el Dr. Leon F.Whitney, veterinario, criador de perros de caza y apasionado cazador, que ya en los años 60 del pasado siglo comenzó a desarrollar el sistema de adiestramiento que él denominó “Método natural de entrenamiento canino”. Aunque como vemos, este método no es tan nuevo como puede parecer, en la actualidad es el que se está empezando a utilizar por los adiestradores más punteros, y consiste en algo tan sencillo como aprovechar los instintos naturales del perro y su conducta en nuestro favor para conseguir lo que queremos del alumno. No hay dominancia ni castigos, el adiestramiento es algo fluido y natural, apto para todo tipo de perros con independencia de la solidez de su carácter, con total participación y absolutamente positivo y enriquecedor para adiestrador y perro.

CUÁNDO EMPEZAR. Cuando comencé a criar perros, hace casi 40 años, la principal preocupación que teníamos los criadores era criar perros sanos físicamente. Fueron años en los que el moquillo no nos daba tregua, aparecieron nuevas enfermedades como la parvovirosis, frente a la que no teníamos remedios –no existían las vacunas–, y los piensos eran una novedad con resultados todavía no muy buenos. Por lo tanto, el simple hecho de sacar un cachorro sano adelante era un pequeño éxito. Aislar los cachorros para evitar el contagio de enfermedades era uno de los mejores métodos de cría, pero estos perros salían con problemas de carácter debido a la insuficiente sociabilización.

Cuando las vacunas empezaron a ser realmente eficientes, y los piensos a aportar calidad en la cría, estos problemas pasaron a un segundo plano, y nos centramos en sociabilizar bien los cachorros que era, ni más ni menos, el primer paso del adiestramiento canino. Una buena sociabilización promueve un buen carácter en el perro, abierto, positivo y dispuesto a aprender. La sociabilización se realiza entre los 20 y los 90 días de vida del cachorro. Por ello, lo que hagamos los tres primeros meses con él va a repercutir en su carácter durante toda su vida. Entonces el manejo educativo del cachorro empezará a los 20 días.

Como decía antes, los conocimientos de la conducta del perro han evolucionado más en los últimos 10 ó 20 años que en todos los siglos anteriores que el hombre lleva conviviendo con los canes. Tiene especial relevancia, sobre todo en los perros de caza, los avances en neurofisiología. En la actualidad, sabemos que un cachorro nace con un gran número de neuronas e interconexiones entre ellas. Son tantas que en cierta medida no son eficientes. Cuando el cachorrito comienza a utilizarlas va reforzando unas determinadas conexiones que se fortalecen por su uso, en detrimento de las que no utiliza, que se atrofian y desaparecen.

Por lo tanto, establecer ejercicios de estímulo a edades tempranas va a permitir que los cachorros desarrollen más las conexiones que nos interesen. ¿Cómo haremos esto? Con unos sencillos juegos de rastreo. Sea cual sea la raza de caza que vayamos a educar, le viene muy bien al cachorrito que le enseñemos a rastrear. Podemos utilizar para ello una simple piel o el rastro de una persona. Existe todo un protocolo de cómo realizar los rastros y técnicas de rastreo, que excede la extensión de este artículo, pero que se puede aplicar a una edad tan temprana como los 30 ó 45 días. Con este juego de rastreo estaremos estimulando las conexiones olfativas del joven perro, reforzando los vínculos perro–adiestrador y es un gran método de sociabilización. El rastreo es muy bueno para cualquier tipo de perro de caza. Por supuesto para los sabuesos, pero también para los perros de pluma o cobro, porque tarde o temprano tendrán que rastrear una perdiz de ala o una liebre herida. En cualquier caso, un perro de campo tiene que saber rastrear a su dueño en caso de perderse.

VERDADERO ADIESTRAMIENTO. Si hemos realizado correctamente los pasos anteriores, tendremos un cachorro sano físicamente, bien sociabilizado, deseoso de aprender y con un fuerte vínculo con su adiestrador. Dedicarle un poco de tiempo a enseñarle cosas básicas –ir de la correa, venir cuando se les llama, permanecer tranquilo al estar atado, montar en el coche, etc.– no solo nos permite tener un mayor control sobre el animal, sino que vale para reforzar nuestros vínculos con el alumno y reforzar nuestro estatus como líder de la “manada”. Todo ello es invertir en el futuro para tener un buen perro. Siempre digo que un perro de caza tiene que ser una ayuda en el campo y una fuente de satisfacciones. Hasta ahora, no conozco a nadie que salga a cazar para pasar un mal rato, a pesar de lo cual muchos perros disgustan a sus dueños. Si utilizamos el método natural de adiestramiento, entre los tres y cinco meses es una buena edad para enseñarles todas estas habilidades sociales que nos van a permitir tener un perro educado socialmente. Si vamos a utilizar otro método en el que la educación sea más estricta habrá que esperar hasta los seis meses como mínimo. Esta también es una buena edad para que el joven perro comience a salir al campo e introducirle en la caza, pero siempre que haya superado las anteriores etapas del manejo educativo.

El adiestramiento es como una escalera con peldaños que hay que subir de uno en uno. Saltarse alguno de ellos va a hacer que nos caigamos, en este caso, con todo el equipo.

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