Armas y Municiones
Auténticos “rifles” de corto alcance
Última actualización 01/02/2005@00:00:00 GMT+1
Para quienes no deseen adquirir un rifle y sin embargo disfrutar de su precisión, el mercado nos brinda la posibilidad de comprar una escopeta de cañón estriado y diversos tipos de cartuchos con efectos demoledores.
La visión clásica que teníamos de la escopeta como arma de cañón o cañones lisos para disparar perdigones sufrió un descalabro muy considerable en los años 80 cuando comenzaron a utilizarse con éxito escopetas con cañones rayados que eran capaces de disparar con una precisión muy alta, parecida casi a la que puede conseguir un rifle a 100 metros, balas especiales subcalibradas.
En realidad, la idea de crear escopetas capaces de disparar balas con más precisión que la que se consigue utilizando cañones lisos es mucho más antigua. La casa Holland & Holland, que inventó la escopeta de caza yuxtapuesta moderna de llaves ocultas, compró en 1886 al coronel Fosbery los derechos exclusivos de una patente para rayar cañones para escopeta que bautizó con el nombre de Sistema Paradox y que consistía en dejar los cañones lisos hasta unos 6 centímetros de las bocas de fuego, donde terminaban en un choke muy pronunciado que estaba estriado. Este tramo de cañón estriado era suficiente para imprimir una rotación que estabilizara las balas Paradox, que tenían forma cilíndrica con cabeza redondeada y que se cargaron primero en vainas semimetálicas y más tarde completamente metálicas. Las escopetas Paradox se fabricaron en todos los calibres comprendidos entre el 8 y el 16, siendo el calibre 12 el más apreciado. Fueron muy populares en las colonias británicas porque permitía la caza con perdigones y el tiro con precisión aceptable con bala sobre animales de gran tamaño. Prueba de su éxito es que otra firma británica, la casa Westley Richards, desarrolló escopetas similares denominadas Explora, aunque mucho más revelador son las opiniones de algunos cazadores de la época alabando estas escopetas parcialmente estriadas. Así, Sir Samuel Baker, en su libro Wild Boasts and their Way, califica a las Paradox como “una de las armas más útiles ya que combinan las propiedades de una escopeta de cañones lisos para caza menor con la de un rifle doble hasta una distancia de 100 metros”. De hecho, en calibres grandes se emplearon para cazar todo tipo de piezas mayores.
¿Y entonces por qué desaparecieron? En realidad el sistema Paradox, o mejor dicho la idea original, no ha desaparecido nunca y de una forma u otra se ha empleado a lo largo de la historia, no sólo en Inglaterra sino en otros países. Hoy día por ejemplo se fabrican chokes rayados pensados para estabilizar balas que se denominan rifled choke tubes y que tienen cierta popularidad en Estados Unidos gracias a firmas como Remington. Pero hay que tener en cuenta que actualmente, gracias al sistema de chokes intercambiables que utilizan las escopetas modernas, es más fácil llevar a la práctica el sistema ideado por el coronel Fosbery, mientras que en la época de Fosbery era un sistema muy caro porque había que hacer un juego de cañones completo que, por otro lado, sólo servían para tirar cerca con perdigones y no podían competir con los cañones con chokes para perdigones. Por otro lado, las balas de escopeta para cañones lisos mejoraron muchísimo hacia 1898 gracias a los inventos de W. Brenneke y otros armeros. Por último, hay que tener en cuenta que no sólo el sistema Paradox o Explora, sino el mismísimo rifle express de llaves ocultas, aparecido unos años antes, “nacieron tarde” pues pocos años después de su implantación los alemanes inventaron el sistema Mauser de repetición por sistema de cerrojo y se generalizó el uso de cartuchos de pequeño calibre de pólvora sin humo que hizo que cambiara la mentalidad que se tenía de las armas de caza.
Cañones totalmente estriados
La diferencia de tolerancia de las ánimas de los cañones de escopeta es una de las razones por la que Fosbery, la casa Holland & Holland, Remington, que a principios de siglo también intentó estriar escopetas, y en general las demás firmas del mundo, no fabricaron escopetas con el cañón totalmente estriado y se limitaron a hacer chokes estriados. Otra razón se debe al propio diseño de las armas, con un cierre poco robusto en comparación con los rifles, que no admitía fuertes sobrepresiones. En efecto, como sabemos para el calibre 12 se fabrican ánimas de diferentes medidas, como 18,4, 18, 5, 18, 6 milímetros, etcétera. Por tanto, para estriarlas de modo que cualquier bala pudiera tomar las estrías, era necesario dotarlas de un rayado muy pronunciado y como consecuencia la presión en recámara podía dispararse a límites intolerables.
Sin embargo, a finales de los años 80 aparece un proyectil revolucionario ideado específicamente para escopetas con cañones rayados: el BRI –Ballistic Research Industries– que consistía en una bala subcalibrada rodeada por dos piezas de polímero denominadas sabot, que eran las que tomaban las estrías, de modo que la presión se mantenía dentro de límites tolerables. El proyectil giraba dentro del cañón unido al sabot, pero cuando abandonaba la boca de fuego el sabot se desprendía y la bala seguía su trayectoria perfectamente estabilizada. Para que el lector se haga una idea de la precisión que se alcanza con este tipo de proyectil, durante la fase de pruebas, utilizando un cañón rayado de 55 centímetros, se consiguió agrupar tres balas en menos de 2 centímetros a 100 yardas (91,4 metros). No era un rifle, pero casi.
A partir de este momento, todas las fábricas de armas y de cartuchos más importantes de Norteamérica, y algunas europeas se dedican a fabricar rayadas y/o cartuchos. Así, aunque hoy día hay otras empresas que producen escopetas rayadas o cartuchos para ellas, como Browning, especialmente destacan por ser pioneras las norteamericanas Federal, Marlin, Remington y Winchester, así como la europea Benelli. Hay que tener en cuenta que en EE.UU hay muchas zonas donde no se puede cazar con rifle por razones de seguridad, razón por la que la que estas escopetas son especialmente apreciadas allí.
Fue una Benelli estriada, concretamente una SL 121, la primera escopeta rayada que probé allá por el año 1993. Un año más tarde probé una Marlin 512, luego una Remington 870 y, al cabo de los años, con motivo de la llegada de nuevos cartuchos Remington especialmente diseñados para estas escopetas, he vuelto a probar con diversos tipos de munición una semiautomática Benelli Premium.
La caza mayor con escopeta
cobra nueva dimensión
La gran precisión si se emplean cartuchos diseñados para cañones rayados –o incluso determinados modelos de balas que toman bien las estrías aunque hayan sido pensados para dispararlos en cañones lisos– hacen que la caza mayor con estas armas pueda practicarse con escopeta más lejos y sobre todo con más precisión que nunca. En nuestro país, por ejemplo, se podrían emplear para cazar en monterías, ganchos y en esperas todas las piezas de caza mayor que se cobran estas modalidades, fundamentalmente jabalíes y venados.
Aparentemente tienen forma de rifle: miras regulables y un solo cañón, y las hay semiautomáticas, de corredera e incluso de cerrojo. También suelen tener recámara para cartuchos de tres pulgadas, por lo que pueden disparar municiones muy potentes como los nuevos Remington Core Lokt Ultra, que disparan un proyectil subcalibrado con núcleo de plomo y punta hueca, de 385 grains –25 gramos– a ¡579 metros por segundo!
Con todo, no hay que olvidar que incluso estas velocidades son ridículas en comparación con las que consigue un rifle estándar, por lo que hay que ser prudentes a la hora de utilizar estas armas y pensar que, aunque seamos capaces de alcanzar blancos con precisión a más de 100 metros, sobre todo si utilizamos un visor, la pérdida de velocidad inicial a partir de esos metros es considerable y el poder de parada puede llegar a ser insuficiente. Dicho de otro modo, dependiendo de la velocidad que genere el cartucho y del peso del proyectil, no debemos esperar grandes resultados en caza mayor a partir de esta distancia.
Hoy día en España se pueden conseguir escopetas rayadas de varias marcas, como Benelli, Remington, Marlin y Mossberg. Hay marcas que incluso comercializan más de un modelo.
Cartuchería específica
Otras balas Remington diseñadas para cañones rayados disponibles en España son Copper Solid, también subcalibrada pero de cobre maciza, y que como la Core Lokt se comercializa en calibre 12 y 20, así como la Remington Buckhammer. La primera, en calibre 12-70 dispara una bala de 28 gramos a 442 metros por segundo. También la hay en calibre 12-76 Magnum con bala de 28 gramos, pero desarrolla 472 metros por segundo. La Buckhammer es un proyectil plano de efectos demoledores que pesa 36 gramos y desarrolla una velocidad inicial de 472 m/s en calibre 12-70 –ver TROFEO número 415, página 112–.
Otros cartuchos específicos para estas escopetas son el Federal Classic Sabot Slug, Federal Premium Sabot Slug y Premium Federal Barnes Expander Sabot Slug, que comercializa Beretta Benelli Ibérica, S.A. El primero y segundo consiste en una bala con forma de diábolo de 450 grains de peso –29 gramos– encerrada entre un sabot partido en dos (los sabot que emplea Remington son enterizos) que desarrolla 442 metros por segundo. La munición Premium es de mayor gama que la Classic.
El Barnes Expander Sabot Slug, que también pertenece a la gama Premiun de Federal, emplea un sabot enterizo que contiene un proyectil de punta hueca de cobre macizo que pesa 450 grains, muy expansivo y preciso, además de similar al Copper Solid de Remington.
Además de estos cartuchos, especialmente diseñados para cañones rayados, las escopetas de cañón rayado pueden disparar otras balas a condición de que tomen bien las estrías. Por ejemplo, recuerdo haber probado con total satisfacción la bala italiana “Cervo” que cargaban los cartuchos JG. así como algunas Brenneke modernas 12 magnum con taco de plástico, en vez del típico de fieltro. Es cuestión pues de hacer pruebas.
Igualmente hay que tener en cuenta que el hecho de que una bala sea subcalibrada o posea sabot no significa que esté diseñada para cañones estriados. Así por ejemplo las balas francesas FIER y Sauvestre son subcalibradas con sabot pero han sido especialmente diseñadas para cañones lisos con chokes, ya que el sabot en estos casos se utiliza para evitar que la bala se fuerce en los chokes y no pueda dañarlos. Sin embargo, las expresamente diseñadas para cañones rayados si que NO se pueden disparar en escopetas con chokes, por lo que es necesario prestar atención a las indicaciones que proporciona el fabricante en las cajas de munición sobre el tipo de arma en el que deben dispararse.
Al revés, disparar una bala para cañones lisos en armas rayadas no hay problema, pero la precisión será deficiente. Igual sucede si empleamos un cañón cilíndrico: la precisión será muy pobre, mucho peor que si se emplea una bala Brenneke o cualquier otra diseñada para cañones lisos.
Eso sí, no debemos olvidar nunca que las balas para escopetas rayadas son muy potentes y deben dispararse en escopetas modernas que tengan recámara de longitud igual o más larga que la vaina del cartucho. ¡Ojo con las del 12-76 mm¡