Hemeroteca :: 01/03/2005
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Armas y Municiones

Nueva cartuchería metálica para caza mayor

Última actualización 01/03/2005@00:00:00 GMT+1
La más reciente aportación de Brenneke al mundo de la caza es el proyectil TOG, una bala tipo torpedo de punta hueca que se ofrece en los calibres europeos y norteamericanos de uso más popular en Europa.
Cualquier cazador español asocia rápidamente el término Brenneke a numerosos productos relacionados con las municiones de caza. Efectivamente, se trata del apellido de Wilhelm Brenneke (1865-1951), un cazador y genial inventor que fundó en 1895 en Leipzing (Alemania) la empresa que hoy continúa llevando su nombre y que tantas aportaciones al mundo de la cartuchería de caza mayor ha dado, todas con magníficos resultados. En el campo de las escopetas, desde 1898 su bala Brenneke hizo posible que los cazadores pudiéramos disparar nuestras escopetas con balas cilíndricas incluso con el choke más cerrado, y en el de los rifles no sólo ideó efectivos proyectiles, sino también cartuchos. Es el caso del 7 x 64 Brenneke y 7 x 65 R Brenneke, muy conocidos en España, así como el 8 x 64 Brenneke, 8 x 65 R Brenneke y 9,3 x 64 Brenneke, menos conocidos y utilizados, al menos ahora, aquí.

En el campo de los proyectiles de rifle, destacan las balas tipo torpedo Brenneke TIG (Torpedo Ideal Geschooss) y el Brenneke TUG (Torpedo Universal Geschoss), que utilizaron y popularizaron fábricas alemanas tan importantes como la antigua DWM y la actual RWS, que, por cierto, lleva más de un cuarto de siglo utilizándolos en numerosos cartuchos.

Pues bien, en el siglo XXI la casa Brenneke GMBH ha lanzado al mercado la nueva munición que nos ocupa cargada con una bala tipo torpedo, fiel a los principios del genial inventor que en todos sus diseños siempre perseguía que el proyectil le cediera la mayor cantidad de energía al animal para causarle un muerte rápida, sin sufrimientos. Este proyectil se denomina TOG (Torpedo Optimal Geschoss) y la distribuye en España la firma Global Hunt.

Características
El TOG es un proyectil semiblindado de punta hueca que posee un diseño especial que consigue una gran expansión pero manteniendo un gran poder de penetración, de modo que el animal absorbe la mayoría de la energía que lleva la bala en el momento del impacto. Para conseguir este efecto, su blindaje está abierto por la punta y en las zonas cercanas a ésta tiene muy poco espesor para que la bala se deforme rápidamente. Sin embargo, la envuelta se va haciendo cada vez más gruesa y un poco antes de llegar a la mitad del cuerpo de la bala, se ensancha formando un cortapelo –que hace unos orificios que parecen hechos con efecto sacabocados, ver blanco de la prueba–.

Más hacia la cola tiene una hendidura que mejora la rotación en las estrías y, por fin, termina en una zona de máximo grosor de blindaje en forma de torpedo, que asegura la penetración y mejora el vuelo del proyectil al hacerlo más aerodinámico. Esta zona o cola de torpedo está hecha de blindaje macizo –no tiene núcleo–.

Por otra parte, el núcleo llega hasta la punta hueca del blindaje y se ensancha en forma de anillo a la altura de donde está el cortapelo, introduciéndose en la envuelta, para que se vea frenada –“controlada”– la expansión. A partir de aquí el grosor del núcleo va decreciendo cónicamente hasta llegar a la altura donde está localizada la hendidura que lleva la envuelta, donde comienza a crecer de nuevo en forma de cono hasta terminar encajado en forma de cuña en la envuelta, unos milímetros antes de la cola blindada.

En definitiva, el TOG es proyectil técnico con características extructurales y aerodinámicas creado para que consiga deformaciones óptimas y controladas a cualquier distancia de uso lógica. En tiros cercanos, el diseño de núcleo y blindaje impiden la deformación y la penetración incontroladas, pues la punta se deforma en forma de seta sin que se produzca pérdida de masa apreciable, de modo que prácticamente transfiere al animal toda la energía que lleva en el momento del impacto. De hecho, según la casa Brenneke –ver página web www.brenneke.de–, los pesos residuales de los proyectiles recuperados son superiores al 90 por ciento.

Y en tiros a distancia, o incluso a larga distancia empleando calibres magnum, gracias a sus características aerodinámicas, el TOG tiene un coeficiente balístico muy considerable, lo que lo hace también apropiado para el tiro a distancia ya que retiene bien la velocidad y el diseño de la punta se encarga de iniciar también la expansión cuando la velocidad no es ya muy alta.

Rifle y visor
La prueba de la nueva Brenneke TOG ha sido de precisión sobre un blanco original Brenneke y se empleó un nuevo rifle de cerrojo de cañones intercambiables Merkel KR 1. Este rifle ya apareció en esta ocasión con motivo de su llegada a España, también de la mano de Global Hunt, en versión estándar (ver TROFEO número 412, páginas 116-117). Sin embargo en esta ocasión he utilizado una versión KR 1 de lujo, concretamente un Merkel KR 1 Luxus/Arabescos que se diferencia de la versión estándar básicamente en que su caja es de madera de nogal de mayor calidad y tiene grabado todo el cierre con arabescos. Es muy bonito y, lógicamente, más caro que el modelo estándar: 4.962 euros es su P. V. P. recomendado.

El rifle, que era del calibre .30-06, venía equipado con visor Docter 2,5-10 x 48 –marca de óptica que asimismo comercializa Global Hunt–, pero no estaba centrado. Como sólo disponía de una caja de 10 cartuchos Brenneke TOG, primero realicé una puesta previa del arma en tiro con otra munición. Esta prueba también me sirvió para recordar lo bien que se tira con el Merkel: su cerrojo es suavísimo y el disparador está perfectamente regulado. De hecho ni siquiera utilicé “el pelo”. Y por supuesto, también me sirvió para familiarizarme con el visor, que llevaba una retícula tipo 4, así como con sus mandos de regulación. Esta marca alemana de visores hace modelos muy robustos que se caracterizan por su buena calidad/precio. Por ejemplo, el precio del modelo 2,5-10 x 48, es de 730 euros.

Prueba de tiro
La puesta en tiro previa se realizó a 50 metros y a esta misma distancia disparé un cartucho Brenneke TOG para ver donde pegaban con respecto a la munición Norma. Por último coloqué un blanco original Brenneke a 100 metros. Este blanco tiene dos referencias circulares concentricas de puntería, siendo la exterior de unos 5 centímetros de diámetro, y estando ambas rodeadas por una superficie cuadrada de 15 centímetros dividida en cuadrículas de un centímetro. Realicé primero un tiro de prueba que dio un poco bajo, y después disparé un cargador –4 cartuchos–. Estos últimos impactos se aprecian dentro del círculo la fotografía.

Cabe añadir que el retroceso de la TOG, que se comercializa en calibre .30-06 con bala de 165 grains, viene cargada con 61,5 grains –carga comprimida– de pólvora tubular. Suave, precisa y, viendo cómo está hecho el proyectil, con toda la pinta de ser muy letal.
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