Armas y Municiones
Un cartucho especialmente diseñado para la caza en batida
Última actualización 01/06/2005@00:00:00 GMT+1
El calibre .45 Blaser es un desarrollo reciente especialmente diseñado para potenciar los efectos de poder de parada en la caza en batida. Fue diseñado por Blaser y la munición la produce Wolfgang Romey (WR) –un conocido fabricante de municiones de todo tipo, incluso obsoletas y para caza peligrosa– y tiene todo lo que debe tener una munición para optimizar su poder de parada a las distancias a las que normalmente se caza en montería: una bala semiblindada pesada –22.7 gramos– de gran calibre –11,63 milímetros– y velocidad suficiente para alcanzar las distancias de tiro a las que se pretende cazar con una energía que garantice el cobro del animal. Este cartucho se dispara en rifles Blaser R-93 con cañón Semi Weight, que minimizan el retroceso, como el modelo Luxus España con grabados de animales de caza mayor que aparece en las fotos. Los cañones Semi Weight se hacen en varios calibres, no sólo en .45 Blaser, pudiéndose adquirir incluso del tipo fluted –acanalado–.
La munición emplea una vaina de 54, 76 mm. de largo, abotellada y con culote rebatido –el diámetro del culote es inferior al del cuerpo de la vaina–, al estilo por ejemplo de la que utiliza el veterano cartucho británico .425 Westley Richards. Por esta razón este cartucho se dispara con el cabezal estándar del cerrojo R-93. El proyectil, denominadoTMR, de punta redondeada y muy parecido al round nose del mismo peso y calibre que hace Hornady, sale a 620 metros por segundo de velocidad inicial, según indica WR, aunque esta velocidad es ligeramente inferior a la que se consigue en la práctica con cañones semi weight de 57,7 centímetros, que es de unos 626 m/s de velocidad media. Como consecuencia, la energía que consigue es del orden de unos 4.430 julios y por tanto similar cifra a la que genera cartuchos como el 7 mm. Rem. Mag. y superior al .35 Whelen y por supuesto al .45-70 o al .444 Marlin. Es conveniente precisar que el hecho de que la energía de un cartucho sea similar al de otro no significa que el poder de parada también lo sea, ya que el poder de parada aumenta también al aumentar el diámetro del proyectil, y por tanto el del .45 Blaser es mayor. Además, la velocidad moderada y el empleo de proyectil de gran calibre y peso asegura que las balas del .45 Blaser tengan mayor facilidad para abrirse paso a través del matorral, sin que ello signifique que sea aconsejable tirar enmontado, pues cualquier bala puede ser desviada si incide con el ángulo adecuado sobre una rama más o menos gruesa. Lo que pasa es que mientras que una bala pequeña y de alta velocidad, como la del 7 mm. Rem. Mag., se desviará o, lo más probable, se fragmentará, la de un calibre superior tendrá más posibilidades de alcanzar la presa, aunque sea deformada. Basta hacer pruebas disparando sobre blancos a través de ramitas con rifles de alta velocidad y con otros de grueso calibre y velocidad moderada para comprobar esto.
También es interesante decir que el proyectil del .45 Blaser tiene una longitud considerable, de forma que la bala, pese al diseño poco aerodinámico de la punta, es capaz de alcanzar los 100 metros con una pérdida de velocidad inferior a lo que lo haría si fuera más corto. Ello hace también que la trayectoria sea lo suficientemente tensa como para permitir cazar hasta esa distancia sin tener que hacer grandes correcciones de puntería. Concretamente la bala TMR del .45 Blaser llega a los 100 metros con 480 metros por segundo de velocidad remanente, y una energía de 2.537 julios, superior a la que tiene el .444 Marlin y .45-70 a esa distancia. Corolario: el .45 Blaser tiene que ser más efectivo entre cero y 100 metros que los dos cartuchos de grueso calibre citados.
En resumen, una munición impresionante en todos los sentidos pues incluso su precio lo es: 120 euros la caja de 20 cartuchos.
La nueva Zeiss Z-Point
Además del Blaser R-93 utilicé una diminuta mira de punto rojo Zeiss, que como todos los productos Blaser y Zeiss distribuye Excopesa, y cuyas características se resumen junto a las del rifle y cartucho.
Además de la mira recibí un carril universal tipo Picatinny, para poder montarla en el Blaser R-93 Luxus, y días más tarde una nueva montura Blaser especialmente diseñada para la Z-Point y para el rifle Blaser R-93, que con respecto a la Picatinny es más corta, más baja, más ligera y encima se desmonta del rifle con las manos, pues lleva dos palometas que permiten apretar los tornillos fácilmente. También la probé y la verdad es que me gusta más la Blaser que la montura Picatinny, ya que la mira queda más baja y, además, la parte de atrás de la montura no sobresale por detrás del cañón –como se aprecia en las fotos–, de modo que la vaina, al ser expulsada, no corre peligro de tropezar con la parte trasera, lo que de hecho me sucedió.
Una vez instalado el carril –picatinny o Blaser– en el rifle, montar en él la Z-Point es facilísimo pues gracias a su sistema de fijación a la montura, tipo pinza, sólo hay que apretar una tecla que lleva en el costado al tiempo que se encaja sobre una ranura del raíl y queda fija en éste.
En el campo de tiro
Previamente colimada la mira en casa, en el campo de tiro los primeros disparos a 50 metros sirvieron para poner en tiro el .45 Blaser. A continuación se disparó el arma en series de tres tiros –la capacidad del cargador– sobre blancos reglamentarios de tiro y Norma Precision por el anverso y el reverso, que llevan la figura de un urogallo, a la distancia de 100 metros. Primero se disparó sobre la silueta del urogallo, razón por la que los tiros se aprecian algo bajos, aunque no lo suficiente como para que el disparo deje de ser efectivo para cazar hasta esa distancia. Si hubiera dispuesto de otro tipo de visor con aumentos, habría puesto en tiro el arma a 100 –de hecho, la distancia recomendada de puesta en tiro de este calibre es de 120 metros–, pero lógicamente con una mira sin aumentos es difícil precisar a más de 50. Por la superficie milimetrada se apuntó a la parte alta de la referencia de puntería.
El retroceso es notable y a partir del disparo 15 comenzó a ser molesto para mi hombro. Cazando no se pegan tantos tiros, pero está claro que retroceso y rapidez para el segundo tiro no son compatibles. Por tanto, y salvo que se esté muy acostumbrado a cazar con rifles de cerrojo muy potentes, acertar al primer disparo cobra verdadera importancia con este calibre, y si lo hacemos notaremos un poder de parada excepcional a poco que la bala TMR impacte en un lugar medianamente aceptable.