Armas y Municiones
Chapuis Challenger batida .300 W. Mag y visor Kahles 2,5-10x50 4D
Última actualización 01/06/2005@00:00:00 GMT+1
Aunque no me parece acertado emplear un sólo rifle para cazar en un país de orografía y fauna tan variadas como el nuestro, pudiendo emplear el adecuado según la modalidad y especie a cazar, algunos lectores no suelen pensar así y es frecuente –aunque he de reconocer que cada vez menos– que te pregunten: “¿Qué rifle puedo comprarme que me sirva para todo?” Algo complicado de responder porque como mínimo la distancia impone el uso de miras diferentes cuando se quiere tirar cerca, por ejemplo sobre animales en movimiento, o lejos, en rececho. Y ello sin contar con otros factores añadidos como el peso del arma, el tipo de funcionamiento, etcétera.
Pero lo cierto es que la técnica avanza y particularmente la aparición de modelos de rifles con cañones intercambiables, las miras multipropósito, etcétera, han hecho posible que hoy día se esté un poco más cerca del rifle “para todo”. Y como ejemplo traemos a estas páginas al flamante y recién introducido en nuestro mercado rifle Chapuis Chalenger, un rifle al que se le pueden acoplar cañones de diferentes calibres que pueden elegirse con alza y guión-punto de mira o, como en este caso, con banda de batida. Lo hemos probado en calibre .300 Win. Magnum, para que la distancia no suponga un problema, por supuesto si para tirar lejos utilizamos un visor adecuado. Por ejemplo, el Kahles con retícula 4D y formato 2,5-10 x 50 que aparece en las imágenes.
Versatilidad del conjunto
El rifle Chapuis Chalenguer, que ya apareció en estas páginas en el número 414 de TROFEO, aunque en otra versión, posee una acción de cerrojo muy suave y rápida de accionar, y por tanto se puede recargar rápidamente. Además, la madera tiene un diseño muy ergonómico y la culata permite el tiro con visor. Es un rifle muy bien equilibrado y de peso medio, de modo que tanto si se elige en un calibre estándar como en uno magnum, se puede manejar con comodidad. Particularmente en calibre .300 Win. Mag., cuando se dispara sin visor el retroceso es tolerable y no impide la rápida recarga. Como además el cañón elegido lleva una mira de batida, permite encares muy rápidos e instintivos y resulta adecuada para tirar cerca sin visor sobre blancos en movimiento. Dicho de otro modo, sirve por tanto perfectamente para montear.
Pero como a los cañones que emplea este rifle, tengan o no banda de batida, se le puede acoplar mediante una montura especial giratoria visores de puntería que se pueden desmontar o montar en el cañón sin que varíe el punto de impacto, si empleamos un visor potente y muy luminoso podremos utilizar también el arma para recechar o hacer esperas con poca luz. Y el Kahles 2,5-10 x 50 es luminoso y tiene aumentos suficientes, así como retícula apropiada, para permitir el rececho a grandes distancias o en esperas, si bien para este último uso siempre es preferible la opción retícula iluminada y en un visor del tipo 3-12 x 56 o similar.
La distancia de tiro, cuando es variable, siempre es un problema añadido cuando se quiere cazar con un sólo rifle, pero utilizando un .300 o un calibre parecido, salvo que se elija muy mal el peso y diseño de la bala, este problema se soluciona: el .300 Win. Mag. a corta distancia para bien las piezas españolas que se cazan en montería y también permite tiros muy largos. Si además utilizamos una bala de gran coeficiente balístico y que retenga bien el peso cuando impacte a corta distancia y expanda aceptablemente a distancias razonables, la caza a cualquier distancia de uso lógica será posible. Un ejemplo de un proyectil que reúne estas características es el Accutip, de Remington, que en .300 W. Mag. pesa 180 grains.
Eso sí, desde luego, el .300 Win. Mag no es un calibre adecuado para ciertas especies como el corzo o un rebeco. Es demasiado potente, por lo que sería mejor, por ejemplo, la opción .270 Winchester. Pero como el Chapuis Chalenguer es un rifle que admite cañones intercambiables, sólo tendríamos que adquirir el cañón –y el cabezal del cerrojo adecuado– y cambiarlo, lo que básicamente se hace aflojando y apretando un tornillo, para seguir disfrutando del mismo encare pero también de otras prestaciones balísticas y posibilidades cinegéticas.
Pruebas
Básicamente consistieron en comprobar la posibilidades de la banda de batida a distancias medias, aunque también se tiró con visor. Primero disparé el rifle con apoyo sobre un blanco a 100 metros, apuntando al pie del círculo negro. En la foto se puede observar los impactos de tres Accutip –al cargador le entran dos tiros más otro en recámara– algo bajos pero bien agrupados teniendo en cuenta que a esa distancia no es fácil precisar con una banda de batida.
Luego volví disparar a la misma distancia y con el visor en 10 aumentos, utilizando el “pelo”. Primero hice una serie de tres tiros y luego repetí con el excelente resultado que se aprecia en la foto: 6 dieces –notese que 4 impactos están dentro del círculo central del 10 o “super 10”–.
En resumen un conjunto preciso, fiable, bien diseñado y versátil, cuyas posibilidades pueden ser aún mayores si se utiliza la opción que brindan los cañones intercambiables.