Hemeroteca :: 01/12/2005
1/37
Armas y Municiones

Aspectos a tener en cuenta cuando se caza en monte cerrado

Última actualización 01/12/2005@00:00:00 GMT+1
Siempre que se tira sobre una pieza rodeada por matorral existe la posibilidad de que la bala no alcance el blanco porque se rompa al chocar con las ramas o se desvíe de su trayectoria. Lo mejor es no intentar este tipo de tiro siempre que se pueda evitar, pero si no queda más remedio conviene utilizar un calibre que sea menos sensible a este fenómeno.
Hace bastante años leí un estudio de la casa Norma que me puso sobre la pista de algo que había ya constatado en la práctica: que mi 7 mm. Remington Magnum no era muy apropiado para tirar jabalíes entre maleza. Norma es una empresa sueca de cartuchería metálica que ha realizado y publicado los resultados de estudios increíbles, desde dispararle a piezas de caza mayor de la misma especie y a la misma zona del cuerpo con diversos calibres, fotografiar los efectos del tiro –es decir, cómo acusan el disparo y se desploman, y luego desollarlas y comparar y estudiar las heridas que producen los calibres– a experimentos sobre tiro enmontado, etcétera. Y éstos últimos demostraban que cuando una bala toca un tallo o rama de una planta, incluso tan endeble como un junco, no digamos ya leñosa, puede que ésta se desvíe, que se fragmente o bien que atraviese el obstáculo y siga su camino abriéndose paso entre la maleza. Concretamente el estudio que leí había sido realizado con balas del 6,5 x 55, .30-06 y 9,3 x 62 y dejaba claro la superioridad del 9,3 x 62 sobre los calibres menores, pues era capaz de atravesar el matorral.

El estudio de la fábrica sueca me hizo pensar especialmente en un jabalí herido previamente por un tiro de escopeta que no pude rematar con mi 7 mm. Rem. Magnum. Se paró delante de mi puesto, detrás de una chaparra, y le tiré a través de la encina a no más de 20 metros con bala Norma Vulcan de 170 grains. Cuando lo cobraron por fin de un tercer tiro, tenía dos de escopeta, el que lo había herido y el que lo había matado, pero ningún otro de mi rifle. Así que, animado por el estudio de Norma, a partir de entonces me puse yo a hacer pruebas similares.

Las primeras fueron con mi 7 mm. Rem Magnum y en la misma encina y distancia donde había marrado el tiro: colocaba blancos de cartón detrás ella y tiraba a unos 20 metros con apoyo a la rama, a veces ramita, que estuviera justo delante del blanco, descubriendo que cualquier proyectil de 130 a 175 grains del 7 mm. Magnum podía no alcanzar el blanco porque se desviaba o porque al impactar en la rama o ramas que había detrás de la primera se rompía en trozos (estallaba).

Cualquier bala puede ser desviada
Después utilicé otros rifles de calibres estándar y magnum, desde el .243 al .375 H&H, pasando por los calibres intermedios de rifle más usuales e incluso sofistiqué más las pruebas, haciéndolas a otras distancias y poniendo varios blancos dentro de matorral separados unos de otros un metro en algunas ocasiones y metro y medio en otras, dependiendo de lo tupido del matorral, etcétera.

Llegué a la conclusión que todas las balas pueden ser desviadas. Depende del ángulo de incidencia, de la distancia de tiro, de la consistencia y forma de la punta de la bala, de su peso, de que toque en una o en más ramas, etcétera. Sin embargo, este efecto es menos acusado si la velocidad de salida del proyectil es inferior a unos 800 metros por segundo y el calibre de la bala es similar o mayor de 8 mm., siendo prácticamente nulo con los calibres de 9 mm., como el .35 Whelen, los dos 9,3 mm. y el .375 H&H Magnum, así como con los calibres más grandes, incluido el 12 de escopeta, pues las balas de punta roma expansivas se llevan por delante todos los tallos que encuentran a su paso y alcanzan los blancos desviándose muy poco y poco deformadas.

Con el .243 Win., el blanco no es alcanzado si toca en cualquier rama –incluso poco consistente, como la de una jara–: estas balas o se desvían o estallan, dependiendo de la dureza de la bala y del tallo donde impacta; algo similar sucede con las balas más ligeras de los calibres .270; .30-06 y 7 x 76. En estos casos, puede que el proyectil llegue al blanco después de impactar primero en uno o más tallos, pero si llega entra de costado o en varios trozos. Con las balas más pesadas de estos calibres estándar se consiguen mejores resultados, pero también inciertos.

Con los calibres magnum de 7mm. Rem. a .338 Win. Mag, sólo las balas más romas del .338 Win. Magnum tienen grandes posibilidades de salir airoso, incluso aunque se utilice la bala más ligera de 200 grains, pero no sucede lo mismo con el calibre .300, y ya hemos dicho que tampoco con el 7 mm Rem. Mag. Con éstos últimos incluso con balas pesadas (175-180 grains) las probabilidades de que la bala se desvíe o se fragmente son mucho mayores que con los cartuchos que desarrollan una velocidad más moderada y tienen el mismo calibre, como el 7x64 y el .30-06
¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (14)   No(0)
1/37
Comparte esta noticia  

Foro(s) asociado(s) a esta noticia:

  • El tiro enmontado

    Últimos comentarios de los lectores (1)

    1006 | comanegre - 12/02/2012 @ 17:56:43 (GMT+1)
    Como quedaría el pobre arbustito al final de tanta prueba, no ;-)
  • Comenta esta noticia



    Normas de uso
    • Esta es la opinión de los internautas, no de TrofeoCaza.com, web oficial de la revista Trofeo, decana del mundo cinegético
    • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
    • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
    • Su dirección de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.