Armas y Municiones
Nuevo y revolucionario sistema de fijación de miras holográficas y de punto rojo
Última actualización 01/12/2005@00:00:00 GMT+1
El día 21 de septiembre Excopesa presentó El Infalible en sus instalaciones de Villacil (León), donde también tuvimos la oportunidad de probarlo. Se trata de un sistema de puntería de origen francés que permite montar miras sin aumentos cerca de la boca de fuego de los rifles.
El Infalible no es un visor. Sólo es una montura que se coloca cerca de la boca de fuego en sustitución del guión-punto de mira de los rifles, y en la que se puede fijar cualquier de punto rojo –como la Zeiss Z-Point, por ejemplo– o visores holográficos de pequeño tamaño –como el Docter que aparece en las imágenes–.
Consta de una regleta fija que se monta en el cañón del arma, y de otra intercambiable en la que puede colocarse un punto de mira luminoso –que sustituye al original del arma y tiene que ser adecuado en altura al modelo de rifle en el que deseemos colocar el sistema– o bien el sistema óptico de punto rojo u holográfico.
Es un invento francés que lleva utilizándose con éxito en el país galo desde hace unos dos años, hasta tal punto que la fábrica de armas francesa Verney Carron lo ha adoptado en toda su gama de rifles y fue elegido en julio de 2005 como el mejor sistema de puntería del año en Francia.
Ahora ha llegado a España de la mano de Excopesa, empresa que se encargará de montar en su totalidad el sistema de El Infalible y de proporcionar la regleta intercambiable del punto de mira con la altura que se ajuste al rifle donde se desee instalar. Por el momento, se puede colocar tanto en rifles de cerrojo como semiautomáticos de cualquier marca del mercado, pero está especialmente aconsejado para los rifles Blaser R-93 porque el desarrollo de El Infalible se llevó a cabo a partir de un R-93.
Ver para creer
Camino de Excopesa, dónde habíamos sido convocados representantes de varios medios especializados de prensa para la presentación y prueba del producto, aún no comprendía muy bien qué ventajas se podrían obtener montando un visor sin aumentos en el lugar donde se instala e punto de mira de un rifle. Además, para ser sinceros, me parecía que estéticamente el arma tenía que quedar hecha un adefesio.
Pero llegué y conocí al francés Patrick Arachequesne –padre de la “criatura”– y tras verlo poner en tiro un Blaser R-93 con un visor holográfico instalado en una de sus monturas “infalibles”, y sobre todo después de ver cómo cerrojeando rápido metía cuatro tiros dentro del círculo negro de un blanco Norma Precisión colocado a unos 50 metros, he de reconocer que El Infalible comenzó a interesarme más y de parecerme un presunto engendro, pasó a parecerme un buen invento. Además, la mira holográfica que utilizaban, una Docter Sight, era tan pequeña que no sobresalía tanto del arma como en principio me lo imaginaba y quedaba bien.
No tardé en poder echarme un Sauer 202 a la cara, esta vez con un Zeiss Z-Point instalado en una montura provisional, hecha para la ocasión porque entonces no se disponía de una comercial para el particular sistema de fijación de este visor. Con el Sauer en el hombro, comprendí que la principal ventaja que se obtiene con este sistema es que el cazador consigue un mayor campo de visión que cuando utiliza una mira de punto rojo montada en posición tradicional, pudiendo disparar con los dos ojos abiertos.
Más ventajas de El Infalible
Más tarde descubrí más ventajas. Fue durante la presentación a la prensa especializada del EL Infalible que hizo Pablo González, máximo responsable de Excopesa:
– Al poder disparar con los dos ojos abiertos, con la mira montada tan lejos del cajón de mecanismos del rifle, podemos juzgar mejor la trayectoria de la presa, la distancia de tiro y el adelanto.
– Se apunta con mayor precisión y más rápidamente porque entre la presa y nosotros sólo hay un punto rojo, y no hay que perder tiempo en alinear con cuidado el alza, punto de mira y blanco. Además no hay errores de paralaje al apuntar.
– Es un sistema cien por cien intuitivo: te echas el rifle a la cara y ya está el punto rojo sobre el blanco... ¡y el disparo va a donde está el punto rojo!
– Es ligero: sólo 35 gramos de peso extra se añaden al arma.
– Permite encares cómodos e intuitivos porque se ve bien el punto rojo “metiendo” la cara en la culata, mientras que al instalar un visor de punto rojo u holográfico de forma convencional en el cajón de mecanismos, puede que nos quede más alto y tengamos que tirar con la cara despegada de la culata o tener que suplementarla para tirar cómodos.
Uso adecuado del sistema
Tiene el mismo uso que el de cualquier visor sin aumentos: El Infalible está pensado para realizar tiros a corta distancia, siendo extremadamente eficaz sobre animales en movimiento aunque también se puede utilizar para apuntar sobre blancos parados, pero siempre a corta distancia.
Por ello, Patrick Arachequesne, inventor de El Infalible, ha diseñado su sistema de puntería de tal manera que es posible retirar fácilmente el visor holográfico o de punto rojo de la montura y después volverlo a colocar, sin que varíe el punto de impacto. Así, el propietario del arma puede retirarlo del rifle cuantas veces lo desee, bien para montarle un visor convencional en posición normal, que le permita tirar más lejos, o simplemente para guardar el arma y la mira sin aumentos por separado, siempre con la certeza de que al volver a montar el visor de punto rojo seguirá estando el conjunto en tiro. Esto, como veremos, quedó demostrado en las pruebas que realizamos.
Por todo lo expuesto, El Infalible es especialmente útil en montería y batida e incluso en la caza africana. Se han realizado pruebas con Blaser R-93 de varios calibres, algunos tan potentes como el .375 H&H Mag. y el .416 Rem. Mag., que consistían en disparar 40 cartuchos y cada cuatro tiros se procedía desmontar y a volver a montar el holográfico, sin que variara el punto de impacto.
Pruebas
Se realizaron en la galería de tiro de Excopesa sobre un blanco colocado a unos 50 metros y con dos armas: un Blaser R-93 del calibre 7 mm. Rem. Magnum con visor holográfico –un Docter– colocado en la montura El Infalible, y un Sauer 202, calibre .300 Winchester Magnum, con visor Zeiss Z-Point.
“Encarar y disparar rápido” fue la primera prueba que nos propuso Patrick a quienes quisimos probar su sistema. Y a falta de carecer de blancos en movimiento, era realmente una buena idea porque nos daría una idea de lo intuitivo y rápido que podría llegar a ser la puntería.
Yo tiré primero con el Blaser y la mira holográfica y lo hice con la idea de comprobar si podría tirar más rápido que con mi rifle y su visor de batida, así que lo hice a toda la velocidad que pude y mucho más rápido de lo que hubiera tirado con mi rifle a una pieza a la carrera. Y así fue: a la velocidad que tiré creo que no le hubiera pegado al blanco ninguno de los 4 tiros que disparé y ¡le di dos veces!
Ahora restaba averiguar si podría volver a impactar en el blanco repitiendo la prueba, lo que hice en varias ocasiones más con igual o mayor número de aciertos. Estaba claro: con un sistema como El Infalible, montado en un R-93 yo al menos puedo disparar más rápido con probabilidades de acertar que con mi propio rifle y mi visor.
Pensando que puesto que un Blaser R-93 tiene una acción rectilínea más rápida que la de un rifle de cerrojo sistema Mauser por modificado que esté –que es el tipo de acción de mi rifle–, pensé que para estar más seguro del resultado lo mejor sería repetir la prueba con el Sauer 202 , cuyo cerrojo no es rectilíneo.
El resultado fue aún más satisfactorio porque los 4 tiros del .300 Winchester Magnum (3+1 en recámara) que disparé con el Sauer a toda velocidad dieron en la superficie del blanco, dos de ellos incluso dentro del círculo negro. Pese a la mayor dificultad de accionamiento, la mira Z-Point que llevaba el rifle, al ser más alta, hace que se vea mejor el punto rojo al encarar. Por otro lado el hecho de que pese algo más no es inconveniente porque hablamos de unos pocos gramos de más que, si acaso, pueden resultar beneficiosos para evitar reelevaciones excesivas. Por último, al carecer de paralaje estas miras, no importa que la cara esté mejor o peor apoyada debido al retroceso y accionamiento del cerrojo, salvo por comodidad: si ves el punto sobre el blanco, el tiro va hacia allí.
Más adelante, Patrick hizo la prueba de desmontar y volver a montar la mira holográfica de El Infalible para demostrar lo fácil que se retira e instala en la regleta y, de paso, demostrar que el punto de impacto no variaba, lo que también quedó demostrado.
En resumen, creo sinceramente que para darse cuenta de las ventajas que aporta este sistema de los usuarios interesados en una mira de punto rojo tienen que encarar uno de estos visores montados en El Infalible porque resulta difícil poder explicar por escrito la sensación de seguridad y libertad de movimientos que proporciona el sistema. Cuando además de encararse se dispara con él, les aseguro que te entran ganas de comprarte uno.