Noticias (Miscelanea)
Última actualización 01/12/2005@00:00:00 GMT+1
El departamentos de Obras Públicas y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra siguen haciendo oídos sordos a los requerimientos y las informaciones provenientes de los cazadores que denuncian la muerte accidental y dramática de diversa fauna salvaje, principalmente jabalíes, que frecuentemente están cayendo al cauce del Canal de Navarra cuando intentan cruzarlo, en un tramo de unos cuatro kilómetros que permanece descubierto entre la carretera N 240 y la localidad de Tiebas.
El Canal de Navarra es una obra pública de fundamental importancia para el desarrollo de Navarra y para llevar el agua del Pantano de Itoiz a muchos puntos de Navarra que lo necesitan, y por ello los cazadores lo apoyan como el resto de los ciudadanos, pero esta colosal obra debe cumplir escrupulosamente los requisitos medioambientales que establece su declaración de impacto ambiental.
Por ello, responsables de la Asociación de Cazadores Navarros (ADECANA), así como las asociaciones de cazadores de Ezquibel y la de Monreal informaron que, al tratarse de una zona de gran paso de jabalís, son numerosos los animales que se precipitan al agua, de la que, en la mayor parte de los accidentes, no pueden salir por sus medios debido al pronunciado desnivel que presentan las paredes del canal. Muchos tratan de trepar a la desesperada y terminan provocándose destrozos en las patas, como se demuestra en algunas fotos.
La Asociación de Cazadores de Monreal ha intentado curar alguno de ellos, consiguiéndolo.
La inacción gubernamental se mantiene a pesar de las sucesivas denuncias formuladas a través de los citados representantes de los cazadores y otros habitantes de la comarca, por lo que ADECANA ha decidido solicitar de manera formal a los Departamentos de Industria y de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, que cubran cuanto antes el cauce que sigue abierto en esa zona, instalen dentro del cauce los correspondientes dispositivos para que los animales que caigan puedan salir sin daño alguno o, en su defecto, que instalen los pasos para la fauna salvaje que sean necesarios.
ADECANA pone como ejemplo el viaducto para animales existente en las inmediaciones del río Elorz, de comprobada eficacia, y recuerda a ambos departamentos que tengan en cuenta la gravedad de este problema medioambiental, con el fin de que adopten a tiempo las medidas correspondientes en el resto de los tramos del canal que todavía están en construcción en la zona media y sur de Navarra.
Por último, ADECANA recuerda que hace unos años ocurría idéntico problema en el canal que atravesaba el Monte Iratí en el Valle de Aezcoa, y tuvieron que morir docenas y docenas de jabalíes, corzos y ciervos antes de que las autoridades se decidieran a cubrir convenientemente los primeros tramos del referido canal.