Hemeroteca :: 01/06/2007
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Perros de caza

Prueba para perros de rastro con jabalíes salvajes

Última actualización 01/06/2007@00:00:00 GMT+1
En una finca privada de Burgos y por iniciativa de un amante de la especialidad, se ha celebrado una prueba de perros de rastro sobre jabalí. Su particularidad más sobresaliente es que ha sido sobre caza real. En esta prueba sí se puede afirmar que el perro ganador es también el mejor para cazar jabalíes.
A prueba se celebró en la finca “Novales”, en el Valle de Mena (Burgos) y fue seguida por bastante público que disfrutó del excepcional trabajo de perros y monteros y de un excelente trato por parte de la organización, que cuidó al máximo todos los detalles. Y a buen seguro que lo consiguieron porque organizaron una prueba que rozó la perfección y será un modelo a imitar en el futuro
Se establecieron cuatro grupos de cinco perros, que habían sido previamente invitados y que representaban a Galicia, Castilla y León, Cantabria, Asturias, País Vasco y Cataluña, pasando a la final el primero de cada grupo.

Participaban cinco perros por día, celebrándose las pruebas clasificatorias los días 17, 18, 24 y 25 de marzo, siendo la gran final el 31 del mismo mes.

Jabalíes y corzos
La prueba se desarrolló en una finca de unas 150 hectáreas, perfectamente cuidada y con una especie de miradores desde donde se podía apreciar a la perfección el trabajo de cada montero y su perro.

Poseía una densidad de 15 jabalíes, todos ellos de unos 25-30 kilos para evitar daños a los perros, y 30 corzos, con zonas de monte bajo y otras de monte duro con mucho matorral y espineras. Fue juzgada por un juez-presidente, Aníbal Pérez, cuatro vicepresidentes, un veterinario y treinta jueces de campo.

Cada participante disponía de una zona, previo sorteo, para rastrear de cuerda y realizar la suelta cuando estimaba oportuno, previa autorización del juez que le acompañaba, notificando al instante los jueces de campo cada lance.

Los jueces de campo iban pasando la información al juez presidente, indicando en todo momento lo que hacía cada perro y montero: cuándo un perro levantaba, llegaba a los jabalíes y hacía el setting –cantar a parado–, si se iba con los corzos, que como es obvio penalizaba y mucho, etcétera.

Una de las novedades de esta prueba es que los perros no tenían un tiempo para participar, sino que finalizaba para cada uno cuando el perro dejaba el rastro.

Una final apasionante
Llegaron a la final los representantes de Asturias, Cantabria, Burgos y Vizcaya, que en las previas habían demostrado ser los más fuertes y sobre todo los más jabalineros, o lo que es lo mismo, no hacían caso de los corzos, lo que en el argot del traillero se denomina “estar limpio”.

Y como no podía ser de otra forma, estos perros finalistas no defraudaron y brindaron un gran espectáculo del que disfrutaron los allí presentes, con victoria final del cántabro José Díaz y su griffona asturcántabra de nombre Tana, que cuajó una actuación soberbia. En segundo lugar quedó Asier Sierra, de Vizcaya, que también hizo disfrutar a los amantes de esta especialidad con la perseverancia en los rastros de su grifona, de nombre Reina, y tercero fue el asturiano José María Rodríguez, con Dólar, un leonado de casi 10 años que hizo auténticas maravillas moviendo y parando jabalíes, y que sólo al final, cuando le fallaron las fuerzas, pudo ser superado. Y es que los años pesan, aún para un fenómeno como este perro. En cuarto lugar se clasificó el anfitrión, el búrgales Alfonso Pereda, con otro grifón de nombre Curro.

Una prueba con mucho futuro
Hace mucho tiempo que los amantes de esta modalidad de rastro esperaban una prueba de estas características porque ahora sí se puede evaluar de verdad el trabajo del perro y el montero y no sirven las excusas. Casi no hacen falta jueces porque cada perro y montero se juzgan a sí mismos con su trabajo.

El perro que no “tire” de un rastro o no pare los jabalíes o se vuelva loco con las demandas de los corzos, poco o nada tiene que hacer por mucho que los jueces se empeñen. Además, sobre todo en esta prueba prima el trabajo de los perros por encima del beneficio económico, y como tampoco se puede masificar en cuanto a número de participantes, pues se requieren varios fines de semana para realizar una prueba con 20 ó 25 perros, resulta que es perfecta: pocos pero buenos.

Por otro lado, es una competición en la que sí podemos decir que se evalúan realmente perros de rastro de jabalí, todo lo contrario de lo que se venía realizando hasta ahora con las pruebas de jabalí a traílla, con un jabalí doméstico y con un rastro pisado por los jueces, que poco o nada tiene que ver con la realidad. De hecho, en más de una ocasión hemos visto perros que lo hacían bien en estas “romerías cinegéticas” pero cazar, lo que es cazar, poco y mal.

En resumen, esta prueba abre una puerta a la esperanza y demuestra que si las cosas se hacen bien, todo es posible, sobre todo cuando detrás de esta iniciativa está un amante de la especialidad como Francisco Gómez, que de forma altruista ha reunido a parte de los mejores perros de la especialidad, haciendo disfrutar a los aficionados más exigentes. Nuestra más sincera enhorabuena y esperamos que este verdadero campeonato nacional continúe año tras año.
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Foro(s) asociado(s) a esta noticia:

  • Tana pudo con los mejores

    Últimos comentarios de los lectores (1)

    10 | alejandro - 28/06/2007 @ 21:22:58 (GMT+1)
    ¿Cuánto cuesta (cantidad) ir un dia a entrenar a los perros ?
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