Hemeroteca :: 01/07/2007
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Armas y Municiones

Nuevo visor Pentaflex SperG 1,5-6x42 IR

Última actualización 01/07/2007@00:00:00 GMT+1
La mira que hoy traemos a estas páginas, diseñada con un formato clásico que permite la caza a rececho a distancias considerables y también el tiro sobre animales en movimiento, se caracteriza por su buena calidad, prestaciones elevadas y precio moderado.
Pentaflex Super G 1,5-6x42 IR
• Visor: De aumentos variables, especial para caza en batida y rececho a distancias medias.
• Aumentos: 1,5-6x.
• Objetivo: 42 mm.
• Longitud total: 30 centímetros.
• Peso: 545 gramos.
• Campo de visión: 5,4-21,3 m. a 100 metros.
• Retícula: Tipo 3 con punto iluminado.
• Otras características: Fabricado con cuperpo de una sola pieza de aleación de aluminio aeronáutico, color negro mate. Relleno de nitrógeno y lentes multitratadas. Se sirve en un estuche-maletín de aluminio, con instrucciones, paño de limpieza y pila de recambio, además de la que trae puesta. La unidad de iluminación posee un mando –rueda con escala– para regular la intensidad del punto rojo que aparece en el centro de la retícula, de manera que se puede ver bien a plena luz del día y no molesta en observaciones nocturnas.
• Precio: 190 euros.
• Importador: Pentaflex, S. A. Tel. 91 633 13 54.

Hasta hace unos años sólo era posible adquirir algunos visores con una calidad/precio razonable, la mayoría, por no decir todos, modelos norteamericanos. Sin embargo, hoy día las posibilidades han aumentado hasta tal punto que no es la primera vez que traemos a estas páginas una mira económica que sorprende por su relación calidad/precio. En concreto, la de hoy está especialmente hecha para Pentaflex, S. A., que es una empresa distribuidora de productos de caza y deportes –además de fotografía y astronomía– y que comercializa en nuestro país marcas de rifles como Weatherby o Rizzini, entre otros productos.

Aunque el visor que hemos probado es un 1,5-6x42, también se comercializan modelos Pentaflex SuperG en los formatos 2,5-10x50 y 3-12x56, todos con retícula iluminada, que tienen lógicamente la misma calidad aunque prestaciones distintas debido al distinto rango de aumentos.

Centrándonos en el modelo 1,5-6x42, diremos que se trata del formato más popular que se utiliza en España porque permite la caza en batida, ya que seleccionando la gama baja de aumentos el campo de visión es muy amplio –en 1,5 aumentos, el campo es de 21,3 metros a los 100–, y también la caza mayor en rececho, pues con 6 aumentos es posible tirar a 200 metros sin problemas, e incluso a más si la pieza es grande, como un venado. Por otro lado, la calidad de las lentes es buena y permite observaciones en la mayoría de las situaciones de caza, aunque lógicamente quien compre una mira de este tipo o cualquier otra de precio similar debe tener en cuenta que no podrá competir en este aspecto de luminosidad ni de uso en condiciones extremas con el usuario de otra que valga diez veces más.

Posee retícula tipo 3 –intersección de brazos que se hacen más finos en el centro– con punto central que se puede iluminar con 11 grados diferentes de intensidad, girando una rueda localizada en el lado opuesto de la torreta de ajuste en deriva. He realizado pruebas y tanto de día, utilizando la máxima intensidad, como de noche, con ésta al mínimo, el punto se ve y permite apuntar con precisión aceptablemente para cazar, como comentaremos más adelante.

Cabe añadir que el visor se entrega con dos pilas –una instalada en la unidad de iluminación y otra de repuesto–, así como con un magnífico estuche de aluminio acolchado que nos permitirá viajar con el visor desmontado del arma –si nos compramos unas monturas desmontables, claro– con total seguridad.

Pruebas. Hablando de monturas, en todas las fotos el visor aparece con unas monturas. Son unas Warne desmontables que le coloqué para poder acoplarlo sobre unas bases compatibles que llevaba el rifle con el que se probó, un Remington 700 ADL. Pero, por supuesto, el visor se vende sin monturas y éstas tienen que adquirirse a parte.

Lo primero que hice fue colimarlo y luego, utilizando cartuchos Remington de 180 grains, comprobar que las torretas de ajuste corrigen bien. Cada click equivale a un desplazamiento de 1/4 de pulgada a 100 yardas (0,7 centímetros aproximadamente, a 100 metros) al tiempo que lo ponía en tiro.

A continuación ajusté la iluminación de la retícula con luz día y realicé unos disparos con apoyo a 100 metros –en “mi” campo de tiro, el Club Deportivo Centro Madrid, de Valdemoro, que dispone de una galería de tiro para esta distancia–. El grupo de impactos que hay a la izquierda, y que dice mucho del arma y munición utilizada, no está en el 10, como sí lo están los tiros una vez centrado el visor, porque al disparar con el punto iluminado de la retícula, éste tapa el centro y se comete un pequeño error de puntería con respecto a cuando se apunta con la cruceta sin iluminar. No obstante el resultado lo considero excelente porque el error es tan pequeño que permite cazar con precisión en un rececho realizado con malas condiciones de luz a gran distancia, algo que consiguen hacer otros visores con retícula iluminada pero normalmente no de este precio, sino más caros.

En resumen, por 190 euros Pentaflex nos ofrece la posibilidad de adquirir un visor con una calidad óptica y prestaciones difíciles de superar, tanto en campo de visión como en exactitud de los mandos de corrección, y con el aliciente añadido del estuche de regalo que le acompaña. Que ustedes lo disfruten. n
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