Reportajes
Programa Especial de Julio
Última actualización 01/08/2007@00:00:00 GMT+1
Por tratarse del primer especial pasada la cita con las urnas electorales, el resultado de las elecciones y su influencia en el mundo de la caza han sido algunos de los temas principales debatidos en el programa especial de julio de la Cadena COPE, “Hablemos de caza y pesca”, que se realizó desde el madrileño Hotel Meliá Avenida América.
Ahora “ya sólo queda la cola del tifón político”, comenzó el director del programa, Antonio López, “para satisfacción de unos y desencanto de otros, si bien muchos dirigentes reelegidos, permanecen en sus respectivos cargos, manteniendo directrices anteriores”. No obstante, las posibles variantes afectarán al futuro de nuestros espacios abiertos y en consecuencia a la caza y a la pesca que hasta la fecha, salvo excepciones, “han estado huérfanas de todo tipo de ayuda administrativa a pesar de su demostrada aportación económica a las arcas generales”. A partir de ahora, “se verá si el gremio de cazadores y pescadores ha utilizado su fuerza colectiva para imponer condiciones, o si mantienen la tónica de la desidia y de la inoperancia conformista de la que siempre han hecho gala”. En cualquier caso, será el tiempo el que tenga la última palabra. Eso no quiere decir que algunos organismos e instituciones, dependientes de uno u otro partido, “vengan manteniendo un criterio de acercamiento y hayan apostado por estas actividades”.
Así que para hablar de las elecciones, de su incidencia en la caza, además de otra serie de cuestiones, estuvieron invitados en este programa especial realizado desde el madrileño Hotel Meliá Avenida América (C/Juan Ignacio Luca de Tena, 36): José María Blanc, abogado, cazador y ex presidente de la Real Federación Española de Caza, creador de la “Fundación José María Blanc” y autor del libro “De la Naturaleza y de la Caza”; Teófilo de Luis, secretario técnico del Partido Popular en el Congreso de los Diputados; Nicanor Ascanio, presidente de la Federación Madrileña de Caza; Vicente Baldomino, responsable del coto intensivo “Campo en medio”, en Cabanillas del Campo (Guadalajara) y Juan Francisco París, redactor-jefe de la revista TROFEO CAZA.
Política y caza. Teófilo de Luis fue el primero en intervenir en el debate, reclamando una cierta posición de “padrinazgo” por lo que respecta a su partido, sobre los asuntos que han preocupado a la caza en los últimos tiempos: “Hemos conseguido éxitos tanto en la oposición como durante la etapa en el gobierno", señaló. Tangencial al mundo de la caza, señaló De Luis, se encuentra la ley de desarrollo rural sostenible, que está en trámite en el Congreso, y que debe de ser el instrumento de compromiso del apoyo de la administración central, a la reconversión necesaria que se tiene que producir en el sector primario español. Debería contemplar, como ha propuesto el Partido Popular, una mención específica a la caza, ya que ésta contribuye al desarrollo y a la conservación”.
En general y en opinión de Blanc “a los gobernantes habría que pedirles autenticidad ya que no se entiende que la caza esté tratada en muchos ámbitos como un tema delicado que les puede plantear graves problemas. Los diferentes partidos políticos deberían fomentar y desarrollar la idea de que por encima de las diferencias en lo que respecta al trato de los problemas cinegéticos, está la idea de que hay que defender la caza tanto sociológica, económica como culturalmente”.
Ascanio, por su parte señaló que la Federación Madrileña de Caza seguirá adelante con el proyecto “Escuelas”, con el compromiso de los populares, quienes “ habían prometido que todo lo que fuera educación y sensibilización en los colegios de enseñanza primaria, tendría prioridad”. De hecho, continuó, el esfuerzo de la Federación de cara a los próximos años va a estar principalmente enfocado a la concienciación”. Una tarea que más tarde se tratará de exportar al resto de las comunidades autónomas, porque lo que está claro es que a “mejor y mayor educación de la opinión publica mejorará la percepción de la caza”, agregó Baldomino.
Y tampoco estaría mal, que además, terminó París, “hubiera más políticos que, como Teófilo de Luis, hicieran posible que la caza fuera conocida por toda la sociedad”.
La ley de biodiversidad. Para Teófilo de Luis “esta ley tiene sensibilidad cero en lo que se refiere a la caza como instrumento de gestión. Desde el Partido Popular, se está intentando sensibilizar al gobierno del significado real de la caza para la conservación de la biodiversidad. No hay que olvidar que “la caza es una actividad lúdica y deportiva, además de un sector económico importante que puede contribuir al desarrollo y al futuro del medio rural español”. En cuanto a la Red Natura se trata de un proyecto europeo, agregó, que carece de financiación, por lo que no pasa de ser un proyecto.
Protección de las especies Y COTOS SOCIALES. Es evidente que los cazadores aportan más de lo que piden, comentó Ascanio. La caza tan sólo cubre más o menos un 20 por ciento de los costos de un coto. Eso sin contar con el beneficio añadido que supone la actividad cinegética para la conservación de las especies, ya que sin cotos de caza y sin cazadores nos encontraríamos con el problema de ver quién las mantiene y las protege”.
La ley establece que los cotos municipales deben de tener el 25 por ciento de su espacio a libre disposición para otros cazadores. “Algo que no se está cumpliendo ya que los pequeños municipios se han transformado en autonomías cinegéticas, en donde se especula con la caza y en donde se venden perdices a cazadores pudientes, alterando lo establecido”, planteó Antonio López.
“La ley de caza de 1970 promueve la creación de los cotos de caza a través del interés que poco a poco va adquiriendo la economía de los recursos naturales y el valor que tiene que los propietarios empiecen a concebir el suelo como un medio para obtener recursos”. Es decir que esa ley tiende a aumentar cada día los cotos privados, mientras que los sociales parecen llamados a desaparecer. “La distribución de España en cotos resulta tan artificial que la política cinegética en nuestro país no puede estar basada en un automatismo sobre cuales son las situaciones jurídicas de cada uno de los territorios”, señaló José María Blanc. Además, “el verdadero protagonista de la caza no es el cazador, sino el dueño de la tierra”. “Al final, una parte importante de la conservación de la naturaleza y de la conservación cinegética de las propiedades, está precisamente en que los derechos de los propietarios estén amparados. El titular del coto es quien debe tener las facultades y derechos para que, gracias a su gestión, prolifere la caza”, concluyó.
Lo que está claro es que todo lo que cuesta se cuida. “Todo el mundo tiene derecho a cazar, sin olvidar que tener un coto cuesta dinero. Si queremos caza, hay que atenerse a unas normas y hacerse cargo de unos costes”, agregó Baldomino.
El descaste del conejo. Por las fechas en que estamos, no se podía evitar el tema del descaste del conejo. Una primavera que ha llegado con muchos conejos, lo que supone nuevos casos de mixomatosis, lo que hace más necesario una regulación que permita evitar que se trasmita la enfermedad”, apuntó Nicanor Ascanio.
Reglamento de armas. Antes de terminar, Juan Francisco París recordó a los cazadores que “la Asociación Armera y la Oficina Nacional de la Caza pretenden modificar el Reglamento de Armas, para lo que han distribuido en las armerías unas hojas con el fin de recoger sus firmas, un asunto importante ya que el actual Reglamento de Armas no deja de ser un problema añadido a la caza”.
Conclusión. En definitiva la caza va bien, genera trabajo, riqueza y diversión, lo que hace que prospere, concluyó Baldomino. Si bien “los cazadores deberían instaurar algún mecanismo para darla a conocer fuera de su ámbito”, agregó París. Para lo que no estaría de más que las comunidades pidieran asesoría a los profesionales de la caza con el fin de ejercerla respetando las normas”, terminó Ascanio.
Y es que como decía Ortega y Gasset, “el amor es principio fundamental para el desarrollo de la caza”, palabras con las que finalizó el debate José María Blanc.