Reportajes
Abatidos en Asturias y Lugo
Última actualización 01/08/2007@00:00:00 GMT+1
El mes pasado fueron abatidos dos corzos hermafroditas en distintos puntos de España. Uno de ellos era una hembra con un trofeo de unos 100 puntos. El otro un "macho" con graves irregularidades en su sistema reproductivo que en el momento de su caza mostraba signos de haber luchado con otros machos y se encontraba junto a una hembra.
Fernando Márquez de la Plata se enfrentaba a un rececho más de corzo en las serranías de Llanes (Asturias) el pasado 9 de junio. Después de bregar por aquellos montes consiguió avistar a un buen macho. Sin dudarlo un momento encaró su rifle, apretó el gatillo y el corzo dobló sus patas ante el certero disparo. Fernando se acercó, observó el trofeo y sonrió al ver los aproximadamente 100 puntos que poseía. Sin embargo al examinar la pieza –la de las tres fotos inferiores–, se dio cuenta de que el precioso macho que tenía ante él ¡era una hembra! Tenía cornamenta, pero el aparato genital era el de una corza. Nunca un duende del bosque fue tan mágico.
Inmediatamente Fernando Márquez se puso en contacto con los dueños del coto para ceder la pieza a la ciencia. Estos, a su vez, avisaron a la Asociación del Corzo Español, la cual también avisó al IREC y SERIDA. La Consejería de Medio Ambiente de Asturias se sumó a la investigación. En total, 4 veterinarios (IREC, SERIDA, Consejería de Medio Ambiente y ACE) y 1 bióloga (SERIDA) harían la necropsia de este raro ejemplar.
La primera impresión fue muy interesante. Tenía el equipo investigador ante sí una ejemplar cuya cuerna era notable, pero que presentaba signos externos de ser una hembra, si bien no había signos de una gestación previa ya que la ubre estaba claramente sin desarrollo, la vulva era pequeña y las formas eran masculinas. No obstante, era claro que estaban ante una hembra... o una quimera.
Se tomaron medidas, peso, fotos, etcétera. Se procedió a realizar la necropsia, encontrando que se trataba de un ejemplar hermafrodita ya que presentaba tanto testículos como ovarios –obsérvese la foto superior derecha–. La edad estimada por desgaste dentario era de 2 años. No había signos de ninguna gestación, y se apreciaron algunos pequeños folículos en uno de los ovarios. El cráneo arrojó un peso, una vez eliminado el encéfalo, ojos, y parcialmente los músculos y la grasa, de 638 gr. calculando que el peso del trofeo rondará los 350-360 gr. finalmente.
EL EJEMPLAR DE LUGO. Pocos días antes, en Lugo, Pedro González Arispe abatía otro corzo hermafrodita –en la foto superior–. Se trataba aparentemente de un macho adulto, que presentaba un solo cuerno con 3 puntas. Eran visibles en el cadáver signos de enfrentamientos con otros machos por heridas incisas en la zona frontal. En el momento de su muerte estaba acompañado de una hembra.
A la hora de proceder al eviscerado resultó ser otro hermafrodita, si bien en este caso la apariencia de los genitales era masculina. Si en el caso anterior los testículos estaban dentro del abdomen y ligados a la fímbria ovárica, en este caso eran externos. El prepucio no resultó ser tal, sino que era un antro vaginoide en el que un pene vestigial aparecía como un clítoris agrandado. Se advirtió un útero bicornix y unos pequeños ovarios. En uno de ellos se apreciaba tejido cicatricial compatible con un cuerpo rojo. Se tomaron fotografías y muestras para análisis histológico y genética molecular.
En el nombre de la ACE queremos mostrar nuestro agradecimiento a las personas que han intervenido en esta investigación y han tenido la paciencia y la confianza de poner a nuestra disposición estos ejemplares.
Santiago SEGOVIA
Miembro de la ACE