Noticias (Miscelanea)
Última actualización 21/04/2008@16:06:30 GMT+1
El juzgado que investiga la muerte de un joven de 28 años en una cacería de Aroche (Huelva) ha imputado, por un delito de homicidio por omisión, al dueño del rifle que prestó el arma a su novia, una joven sin licencia de armas ni seguro, y –según ella– la invitó a disparar “si veía un animal”.
El suceso ocurrió el 20 de octubre de 2007 en el coto “Los Siries”, cuando este cazador se encontraba participando en una montería y recibió un tiro en la cabeza efectuado por una joven de 29 años que no estaba autorizada para participar en la cacería y que no disponía de licencia de armas, de caza, ni seguro.
Fuentes del caso han dicho que la joven declaró como imputada en el juzgado y aseguró que fue su novio, propietario del rifle, quien se alejó de su puesto pero le dejó el arma cargada, con el consejo de que si veía un animal, dispara.
Cuando apareció un venado, la mujer le disparó alcanzando en la cabeza a otro cazador que se encontraba situado en su puesto. La joven imputada declaró además que llevaba varios años acudiendo a monterías y utilizando armas, por lo que pensaba sacarse en breve la licencia correspondiente.
Después de este testimonio, la juez imputó al propietario del arma por incumplir su obligación legal de no abandonar nunca el arma ni crear con su comportamiento un riesgo para algún bien jurídico protegido, en este caso la vida humana. El imputado negó haber hecho a su novia la invitación a disparar pero reconoció que se alejó de su puesto de caza y dejó el arma cargada, convencido de que la mujer no dispararía.
Tras la declaración de ambos imputados, la juez les impuso una fianza de 91.000 euros para el pago de las posibles responsabilidades económicas, de cuyo pago son responsables directos la compañía aseguradora Caser y la Federación Andaluza de Caza, y responsable subsidiario la Sociedad de Cazadores de Aroche.
El rifle empleado era un .300 Winchester Magnum que fue intervenido por la Guardia Civil junto con todas las armas utilizadas en la montería. El fallecido era el secretario de la Sociedad de Cazadores de Aroche y se trataba de la primera montería organizada por la nueva directiva de la asociación.
Esta es una noticia que nunca nos gustaría tener que dar, pero esperamos que sirva para que nuestros lectores recuerden que las armas nunca deben de tomarse como un juguete y se deben manejar siempre con la máxima prudencia y seguridad.