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Hemeroteca :: 01/05/2008
Armas y Municiones
Tiros a distancias extremas con el Remington Sendero .300 Rem. Ultra Mag
Texto: Juan Francisco París
Fotos: José Igacio Ñudi
y autor
Última actualización 23/04/2008@15:31:43 GMT+1
Con motivo de varios artículos de caza internacional publicados en TROFEO, en los que los autores Afirmaban haber cobrado carneros a medio kilómetro, hemos querido averiguar si es posible hacer blanco a estas distancias astronómicas sin que intervenga el factor suerte. para ello hemos tirado a casi 500 metros en campo abierto con el calibre .300 Rem. Ultra Mag., expresamete diseñado para cazar a distancias extremas.
Bueno, la verdad es que debería haber escrito “he querido averiguar” y no “hemos querido averiguar”, porque quien más dudaba sobre el particular de todas las personas de la redacción de TROFEO, era un servidor. Era el que más se resistía a creer que fuera posible cazar, no ya a 500 sino a bastantes menos metros, sin que la fortuna se alíe con el cazador. De hecho, y pese a los resultados que vamos a publicar, sigo pensando que además de disparar bien, para acertar a esta distacia deben darse una serie de condiciones muy propicias y en ese sentido el cazador debe tener suerte.
Equipo y escenario. Para intentar demostrar si era o no posible cazar a 500 metros nos propusimos simular un tiro de caza a esa distancia. Lo primero fue recopilar el material necesario: medidor de distancias –un Leupold RXIII, de 8x–, prismáticos –Zeiss Victory 10x42–, diversos apoyos para tirar en el campo (vara, bípode Harris, trípode, mochila…), blancos, parches y por supuesto arma y visor, así como un telescopio de 100 aumentos –un Yukon 6-100x100– que nos proporcionó un magnífico servicio –a distancias “cortas”, pues a 200 metros se veían incluso los impactos–. Para poner el rifle en tiro y comprobar el punto de impacto también se utilizaron apoyos de mesa.
En un primer momento pensé utilizar un rifle de caza marca HS, calibre .300 Weatherby Magnum y también barajé la posibilidad de emplear un rifle Weatherby del mismo calibre, pero al final los descarté. Utilicé un Remington mod. Sendero SF II, cuyas características técnicas se resumen en cuadro aparte de texto. Las razones por las que seleccioné este arma y no otra más adecuada para montaña fueron que, por un lado, yo deseaba hacer blanco a 500 metros y con el Sendero había disparado en más ocasiones y por tanto conocía mejor su diseño y sabía que con él iba a tirar bien; por otro, deseaba que los lectores conocieran bien las posibilidades del calibre .300 Remington Ultra Mag porque se trata de un cartucho muy curioso, ya que como veremos se manufactura con varios niveles de potencia.
Como visor empleamos una mira también adecuada para caza y tiro a larga distancia: el nuevo visor Bushnell 6-24x50 Elite 4200 montado en el sendero con unas baes y monturas fijas Millet. Este visor se utilizó a media y plena potencia; a media cuando se simulaban tiros de caza y a plena potencia para regular el punto de impacto y en otras pruebas a menor distancia.
Por último apuntar que el reportaje lo realicé en compañía de José Ignacio Ñudi, director de TROFEO, en su coto de caza de Huelva una vez que obtuvimos la oportuna autorización de la Guardia Civil para probar allí el arma.
Regulación previa del visor. Aunque el tiro a larga distancia se hizo en el citado coto onubense, el reportaje comenzó en Madrid con la colimación y regulación previa del visor. Se hizo en la galería de 100 metros del Club Deportivo Centro Madrid con la cartuchería que se iba a utilizar a 500 metros: Remington Core Lokt Ultra de 180 grains, nivel III (máxima potencia).
En principio quise poner el arma para que hiciera blanco, según las tablas de Hornady, aproximadamente a 500 metros, pero luego pensé que si me equivocaba o la trayectoria real de los disparos no se correspondían con la teórica de las tablas balísticas, el error en altura podía ser muy grande y difícil de subsanar en campo abierto a esa distancia. Así que decidí que lo mejor sería bajar el punto de impacto cinco pulgadas, de modo que a 100 metros impactara alto sólo tres pulgadas, y una vez en el coto realizar una prueba de tiro previa a 250 ó 300 metros para ver cómo tiraba.
Comprobación del punto de impacto. Lo primero que hicimos al llegar al coto fue probar el arma aprovechando que desde el cortijo donde nos hospedábamos hasta la ladera de enfrente había unos 200 metros –214 hasta el blanco medimos en varias ocasiones con el Leupold–. Colocamos un blanco reglamentario –sin parche blanco en el centro–, puse los apoyos en una mesa, me acomodé lo mejor que pude y disparé a la parte superior de círculo negro, que era la mejor referencia de puntería que tenía al no ver bien el centro de la diana, mientras José Ignacio observaba con el telescopio: el rifle impactó totalmente centrado y alto aproximadamente 4 centímetros, lo que era correcto.
Luego José Ignacio reguló un rifle del .30-06 para que hiciera blanco a esa misma distancia y pasamos el resto de la tarde buscando escenarios que nos permitieran probar al día siguiente el arma con seguridad y comodidad a 500 metros, lo que conseguimos en parte porque fue imposible encontrar un lugar en el que se pudiera disparar a 500 metros y fuese al mismo tiempo accesible.
Tiros a larga distancia. La jornada de la prueba hizo un día espléndido, soleado, claro y con una temperatura muy agradable: 15 grados a las 10 de la mañana marcaba el termómetro del coche. Para esa hora ya habíamos colocado un blanco enfrentado lo mejor posible con el “puesto” de tiro, unas pizarras desde las que pensaba disparar cuerpo a tierra con la ayuda del bípode Harris. Como se aprecia en las fotos el blanco era una diana reglamentaria para las modalidades de tiro con armas de fuego central con un parche blanco en su centro y pegada sobre un cartón de 1,90 metros de altura y 0,80 metros de ancho.
Desde donde iba a disparar cuerpo a tierra había exactamente 473 metros medidos varias veces con el Leupold. No me podía retirar más, hasta los 500 metros como me hubiera gustado, porque dejaba de verlo si tiraba cuerpo a tierra y no era posible colocar más atrás el blanco. Sí podía haber disparado desde 500 metros utilizando el trípode o el monopié, pero con estos apoyos no conseguía un apoyo firme. No los recomiendo para estas distancias.
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¿Se puede cazar
a medio kilómetro?
Últimos comentarios de los lectores (3)
576 | Sergio Racca - 13/06/2008 @ 02:31:21 (GMT+1)
Si de cazar se trata, la cuestión esta en la práctica de todo lo que la palabra encierra. Puedo estar orgulloso de hacer blanco a 500m, pero no creo poder estar orgulloso, de disparar a una presa a esa distancia. Es nuestra responsabilidad practicar la caza con respeto por la presa, y por ese noble deporte. Esa es mi humilde opinión.
549 | nicolas - 05/06/2008 @ 21:44:30 (GMT+1)
La pregunta está mal hecha, se debe de preguntar; Mata una bala del 300 ó 30-06.........ETC a esa distancia ? respuesta; si, y a mas distancia, El problema es el siguiente, cuantos tiradores pueden permitirse el lujo de hacer blanco a esa distancia ?? muy pocos, poquísimos mas bien... creo que es mas sensato tirar con rifle a 100- 150 o como mucho 200 mts, en definitiva se trata de abatir y cobrar una pieza, no de dejarla herida, cosa que por desgracia he presenciado en varias ocasiones, luego se tira uno varios días rastreando la piezan sin suerte... ¿ cuantos días se ha tirado la pieza en morir por una insensatez de esas ?. Solo por vacilar. La caza debe de ser algo responsable y no un mero ejercicio de tiro al blanco para ver que pasa o para decir..... QUE BUENO QUE SOY ¡
439 | José Mª Gómez-Acebo - 07/05/2008 @ 17:12:22 (GMT+1)
Como tiro deportivo, muy bien. O para tirar a las alimañas. Pero eso ya no es cazar. ¿Qué oportunidad tiene el animal? He cazado en Macizo Central francés un corzo con postas (allí es legal)Pero para acercarme a 40 mts me pasé tres días embadurnado en barro. Y por poco lo fallo al final. Es mi opinión.
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