Armas y Municiones
Semiautomáticas, superpuestas, yuxtapuestas
Texto y fotos: Juan Francisco París
Última actualización 17/07/2008@13:09:45 GMT+1
Durante una visita a las instalaciones de la Fábrica Armsan tuve la oportunidad de probar y también de conocer cómo se fabrica la nueva familia de escopetas Pentaflex formada por semiautomáticas, yuxtapuestas y superpuestas de los calibres 12 y 20.
En compañía de Gonzalo Cardenal, director de Pentaflex, y de Juan Pedro Bourguignon, colega del Grupo V, viajé a Estambul durante los días 27 al 30 de mayo para conocer y probar las nuevas escopetas Pentaflex que manufactura en Turquía la empresa Armsan por encargo del distribuidor Español.
Armsan es una empresa especializada en la fabricación de escopetas semiautomáticas que comercializa con la marca Armsan, así como de armas de cañones basculantes que produce con la marca Khan. Pero la empresa Armsan, además de fabricar armas con éstas y otras marcas turcas, también fabrica escopetas para muchas otras empresas, incluso para fabricantes de armas de otros países, como por ejemplo semiautomáticas marca Weatherby y semiautomáticas Mossberg, por supuesto cada marca con sus especificaciones y características propias.
Sin ir más lejos, nuestra visita a Armsan coincidió con la de dos técnicos de Mossberg que habían viajado desde Estados Unidos para realizar un control de calidad de sus escopetas y también para probarlas. Incluso se dio la circunstancia de que coincidimos con ellos en el campo de tiro.
Nuevas Escopetas Pentaflex. La empresa Pentaflex, firma española que importa varias marcas de armas –entre las que destacan los rifles norteamericanos Weatherby– , así como accesorios de todo tipo para cazadores y tiradores, ya comercializaba diversos productos con su nombre, como visores y prismáticos Pentaflex, por ejemplo. Pero a partir de nuestra visita a la fábrica, que coincidió con la terminación de las primeras unidades de escopetas semiautomáticas Pentaflex, ahora también comercializará escopetas semiautomáticas y de cañones basculantes marca Pentaflex, hechas por Armsan.
En concreto, Pentaflex comercializará escopetas semiautomáticas en los calibres 20-76 y 12-76 con culata y guardamanos de madera, modelos A620 W y A 612W, respectivamente, así como los modelos A620 DW y A612 DW, en los mismos calibre y con el mismo diseño pero con una madera de mayor calidad, y por tanto mayor precio. Estas escopetas llevan un seguro anticaída muy resistente que cumple con creces las normativa de EE.UU.
Igualmente, comercializará escopetas superpuestas modelo Elite en los calibres 12-76 y 20-76, así como escopetas yuxtapuestas Elite en los mismos calibres y otra yuxtapuesta de mayor lujo denominada Elite Exclusive de Luxe. Esta última está provista de un tercer cierre tipo Purdey, y calibre 12-76, que realmente es muy bonita y tiene un aspecto de ser muy robusta. Además servirá dos “combos”, uno superpuesto y otro yuxtapuesto. Estos combos están formados por una escopeta Elite superpuesta o por una Elite “paralela” del 12 y por un juego de cañones extra del 20-76 y cada conjunto de escopeta del 12 y cañones del 20 se sirven en un estuche.
Aunque en el recuadro adjunto se resumen las características de las escopetas Pentaflex, conviene puntualizar que las semiautomáticas funcionan por gases según el sistema americano –porque Armsan fabrica y prueba sus semiautomáticas siguiendo las especificaciones de Mossberg–.
Las yuxtapuestas tienen pletina corta y además poseen chokes intercambiables, al igual que las superpuestas y pueden tener o no expulsores automáticos.
Manufactura. Se puede decir de Armsan como fabricante de armas, que todas sus escopetas las hace y acaba de forma artesanal. Y es que, salvo para hacer los cañones y algunas piezas, como la carcasa de aleación de las semiautomáticas, en las que se utiliza maquinaria moderna, todas las demás partes del arma se fabrican, ensamblan y acaban manualmente. Incluso las piezas que salen de las máquinas necesitan muchos ajustes y terminaciones manuales.
La madera se trabaja de forma similar, aunque en otro edificio que está retirado bastantes kilómetros de las instalaciones donde se trabaja el metal. Para fabricar las culatas también se emplean algunas máquinas –copiadoras– que desbastan los tacos de madera hasta darle forma aproximada a las culatas y delanteras que tienen los distintos modelos de escopetas. Igualmente, también con máquinas-láser se realiza el picado antideslizante de las empuñaduras y guardamanos, pero se pulen y se terminan y acaban –al aceite, satinado o barnizado, etc.– a mano.
Además, Armsan fabrica a petición de sus clientes o para sus propias armas culatas y delanteras sintéticas e incluso escopetas totalmente recubiertas de camuflaje, incluidas las partes metálicas. Estos trabajos los realiza también en las instalaciones donde se trabaja la madera y una vez terminadas todas las piezas y culatas se trasladan a las instalaciones del metal donde se procede a ensamblarlas y también a probar los mecanismos accionándolos en vacío manualmente y mediante máquinas-robot y disparándolas con fuego real. Para ello las instalaciones cuentan con un robot que dispara en vacío las escopetas 750 veces para hacerle el rodaje. Además, las escopetas fabricadas se disparan con fuego real en un probadero ubicado en la misma fábrica y, posteriormente, un tanto por ciento de éstas se prueban en el campo de tiro con el cartucho que quiere el cliente. Por esta razón en Armsan disponen de un completo surtido de cartuchos de numerosas marcas y procedencias. Recuerdo, por ejemplo, que de España había munición fabricada por U.E.E. (Maxam); de Estados Unidos munición Federal de varios calibres y pesos, etc.
Cabe añadir a esta breve descripción del proceso de fabricación de la empresa Armsan, que una vez completamente terminada cada escopeta, éstas se engrasan, limpian, revisan cuidadosamente y se embalan en sus cajas o estuches a la espera de ser enviadas a los clientes.
Prueba de las escopetas Pentaflex. En un campo de tiro cercano a la fábrica tuvimos la oportunidad de probar el funcionamiento de todos los modelos de escopetas que se comercializarán en España con municiones de numerosas marcas y cargas de perdigones. Yo ya conocía la A612 W y me había causado tan buena impresión que lo primero que hice fue probar la A620 W, es decir la misma escopeta pero en calibre 20-76, con cartuchos Federal y con otra munición, al parecer de origen turco, que no conocía, aprovechando que a los técnicos de Mossberg, que momentos antes habían probado sus escopetas, les habían sobrado algunas cajas de estos cartuchos. Por supuesto también la probé después con otros cartuchos y siempre funcionó perfectamente. De hecho, creo que si necesitara una semiautomática del 20 Mag ó del 12 Mag no me importaría comprarme una Pentaflex con la confianza de que adquiriría una buena escopeta a un precio más que razonable.
Las escopetas de cañones basculantes también me parecieron robustas durante las pruebas. Son escopetas que funcionan bien y no les faltan detalles modernos como el selector de disparo, el disparador único o los chokes intercambiables, que también llevan las yuxtapuestas.
Las superpuestas poseen un original seguro de inclinación del arma, de tal modo que si por descuido los cañones apuntan en posiciones peligrosas de tiro, hacia el suelo o hacia atrás –por ejemplo, al llevar la escopeta apoyada en el hombro–, la escopeta no dispara. Me parecieron bien equilibradas con sus cañones de 71 centímetros, longitud de cañones con el que se comercializarán en España. Las disparé sin expulsores, pero también existen versiones con expulsores.
Igual puedo decir de las yuxtapuestas. Se encaran bien e incluso los modelos más económicos –Elite 12 ó 20– tienen toda la pinta de ser armas duras para cazadores que le den más importancia al uso del arma que a su estética, lo que no quiere decir que me parecieran feas. Lo digo porque son armas de media pletina que poseen grabados simples y chokes intercambiables.
El modelo Elite Exclusive de Luxe, calibre 12, es otra cosa. Tiene una belleza especial y un acabado más lujoso, además de un diseño más robusto. Lo probé con empuñadura de pistola, más cómoda y apropiada que la recta inglesa porque la escopeta sólo tiene un disparador.
Por último, añadir que los cañones del calibre 20 y 12 encajaban a la perfección en las básculas de los combos superpuesto y yuxtapuesto, que funcionaron tan bien como lo hicieron por separado las yuxtapuestas y superpuestas. Al cambiarle los cañones no hay mucha diferencia en peso ni en encare, lo que es muy interesante y, sin duda, representarán para muchos aficionados la oportunidad de tener dos armas en una de los dos calibres más populares que se comercializan en España.