Grandes firmas
Mariano Aguayo
Última actualización 17/07/2008@13:04:09 GMT+1
Yo había pensado hacer un libro sobre la rehala cordobesa y fue Manolo Pimentel, presidente de la editorial Almuzara, el que me dijo que de cordobesa, nada. Que sobre la rehala española. Y, claro, me puso a pensar. Porque estos perros de por aquí los tengo yo bien conocidos, pero los encastes, los modos, la historia, el aroma en fin de las costumbres castellanas o extremeñas quedaban fuera de mi cultura venatoria.
Y para escribir tonterías ya está bien con las que normalmente se me ocurren sin salirme de mi zona. Así que decidí comprometer amigos. Para Castilla, Valdueza; para Extremadura, Nacho Higuero; para Sevilla, Alfonso Aguado; Santiago Domecq para la Baja Andalucía; José Luis Domínguez, para las rehalas de nuevas zonas ganadas por las reses; para la historia, Laula… De la bibliografía se ha ocupado –y de qué manera– Rafael Castellano. Con estos mimbres, vamos a tener un hermoso cesto.
Pero, ay, los cuadros-muestras de cada rehala los tengo que hacer yo sin más ayudas. Y eso me ha llevado a La Mancha y a Extremadura para acercarme a los modelos. Y, lo que en principio parecía una molestia, ha resultado enriquecedor por mi trato con los perros reseros. En Piedrabuena estuve con Santiago Cano y sus valduezas; con Luis Ortiz, el perrero de los Higuero; con Luis Miguel López Montes… En Puebla de Don Rodrigo con Félix Rubio, hombre muy preocupado por la cultura cinegética, que gobierna la rehala de Juan Treviño; con los “Pantas” y sus hermosos atravesados; con José Luis Benito, con Martín López Montes… Me fui a Cáceres y, de la mano de Nacho Higuero, pude charlar con Tomás Manzano, con Manuel Caldera, con Diego Tres Palacios, con Rafael Barril… estupenda gente de rehalas todos ellos por la gracia de Dios.
Se pasa uno la vida mirándose el ombligo, admirando con satisfacción lo propio, y es bueno de vez en cuando encarar lo excelente que existe por ahí. Cuando en la zona de Córdoba se va perdiendo la tradición de los cruzados, yendo al podenco puro al par que se introduce el perro de presa, me he encontrado unos hermosísimos perrazos, desde mastines puros hasta atravesados ligeros, que me han hecho recordar las viejas rehalas cordobesas.
Para conocer gente y ensanchar el alma no hay más remedio que viajar.