Hemeroteca :: 01/11/2008
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Armas y Municiones
Última actualización 30/10/2008@14:52:37 GMT+1
Aunque armas y municiones no se deben considerar por separado, y sin olvidar nunca que la elección correcta del arma es fundamental, en estas notas vamos a hablar principalmente de municiones y chokes y más concretamente de qué tipos de cartuchos de rifle y de escopeta nos permitirán abordar las modalidades de caza menor y mayor que se practican en España, sin olvidar las precauciones que debemos adoptar antes de dispararlos.

Juan F. París
Lo primero que hay que hacer antes de disparar cualquier arma es asegurarnos de que el cartucho que hemos introducido en su recámara es el que dispara el arma. Desde hace unos años la mayoría de las escopetas que se venden en España son del calibre 12-76 mm ó 12 Magnum, siendo las del 20-76 mm ó 20 Magnum las que le siguen en popularidad y uso. Sin embargo, aún quedan muchas armas del 12-70 mm y 20-70 mm en servicio, eso sin contar que incluso se venden armas modernas con recámara para cartuchos cuya vaina mide 70 mm. Pues bien, así como no existe ningún inconveniente en disparar cartuchos con vainas de 70 mm en armas con recámaras de 76 mm, es muy peligroso hacerlo al revés porque, durante el disparo, parte de la vaina, al abrirse, invade el cañón y se produce una fuerte sobrepresión.

Más peligroso es aún cargar por error una escopeta del 12 con un cartucho del 20 porque éste se cuela por la recámara hasta alojarse en el cañón. Si no nos damos cuenta y volvemos a cargar con uno del 12 y disparamos, el arma revienta con seguridad. Y cada día hay más usuarios de escopetas del 20. ¡Cuidado!
Con rifles un descuido típico, del que cada vez tengo más noticias, consiste también en cargar un rifle con cartuchos de rifle de otro calibre. Hay personas que creen erróneamente que cualquier “bala” que entre en la recámara de un rifle puede dispararse y otras no prestan atención a la munición que compran o que, por ejemplo, le prestan en una montería a la que han asistido sin llevar cartuchos, etc.

Lo cierto es que hay muchos calibres de rifle y que algunos son tan parecidos que los de un arma pueden cargarse en la recámara de otra de calibre distinto y pueden producirse accidentes. Especialmente peligroso es confundir algunos cartuchos magnum con vaina cinturada y alojar en la recámara de un rifle de menor calibre y vaina muy larga otro cartucho que utilice balas de mayor diámetro y vaina más corta: el arma revienta con seguridad.

Cargas, chokes y número de perdigones. En España no tiene sentido utilizar la cartuchos magnum de escopeta, aunque sí utilicemos estas escopetas, porque cazando en puesto fijo o en mano cualquier especie de caza menor no es necesario utilizar cargas más pesadas de 32 ó 34 gramos de perdigones adecuados al tipo de caza a cobrar, todo lo más 36 gramos en tiros largos. Otra cosa es que no acertemos o que utilicemos un choke más abierto que el adecuado para la distancia de tiro, porque entonces las piezas o se van a criar, en el primer caso, o se van heridas. Y cuando fallamos o herimos porque no adelantamos bien el tiro o hemos elegido un choke incorrecto, se comete con frecuencia el error de creer que tenemos que disparar cargas más potentes cuando lo único que conseguimos al hacerlo es tener más retroceso y desperdiciar más plomo en la caza de una especie que otro tirador más hábil, no ya con una carga del 12 más ligera sino con una mucho más ligera del 20, incluso con perdigón de menor diámetro, no fallaría.

Y es que la munición de escopeta no sólo debe elegirse por la carga y el número de perdigón. También hay que saber jugar con el choke y tener en cuenta que en una carga de perdigón de menor diámetro entran más proyectiles que en otra de perdigón grueso. Por tanto, en principio no es buena idea utilizar perdigones gruesos con chokes abiertos salvo que se utilice una carga de munición muy pesada. Tenerlo en cuenta es especialmente importante cuando se caza con calibres pequeños o con cargas ligeras de perdigones del 12, pues si en vez de incrementar la carga cerramos el choke conseguimos aumentar notablemente la letalidad del disparo.

Así, por ejemplo, si disponemos de cartuchos de 30 gramos y la pieza que deseamos cazar se puede abatir con perdigones del 7 ó 8 y choke de cuatro estrellas, lo mejor es utilizar los del 8 y choke de tres estrellas, en vez de cuatro.

Caza con rifle. varios calibres mejor que uno. Aunque con una escopeta del 12-70 se pueden cazar todas las especies españolas, con un rifle no es tan fácil porque varían mucho las modalidades y distancias de tiro. Por eso, en caza mayor no es buena idea utilizar un sólo calibre de rifle, sino varios y varios visores para conseguir resultados óptimos en cada una de las modalidades. El el cuadro adjunto se indican algunos ejemplos de calibres válidos para cada tipo de caza; en España se usan más, pero como es imposible en un artículo como éste nombrarlos todos, sólo reseñamos los más populares y el .338 Win. Mag. porque le encanta al autor de estas notas y porque también es cada día más popular.

Cómo elegir la munición de rifle. Una bala no mata igual que una perdigonada porque el blanco es alcanzado por un sólo proyectil y no por una andanada de proyectiles que causa múltiples heridas a la pieza. Como consecuencia, la bala de rifle siempre tiene que alcanzar una zona vital o muy cercana a ésta para poder cobrar la presa. Dicho de otra manera, el cazador tiene que apuntar muy bien a estas zonas si quiere conseguir buenos resultados –y ojo, que con esto no quiero decir que con una escopeta no haya que apuntar muy bien–.

Por otro lado, para que una bala de rifle logre matar un venado, jabalí, etc., tiene que ceder gran cantidad de la energía que porta en el momento del impacto y esto sólo puede ocurrir si la bala se frena lo máximo posible en el interior de la pieza al tiempo que se deforma en forma de hongo y penetra en el animal sin que se fragmente descontroladamente, o sea, sin que pierda masa porque entonces perdería capacidad de penetración–. Como para cada calibre de rifle se fabrican balas que son más o menos pesadas y resistentes al impacto –“duras”– con el fin de que se puedan cazar una amplia gama de animales, si no se elige bien el peso de la bala o su diseño –diseño, peso y resistencia determinan su dureza y capacidad de expansión– y empleamos proyectiles más duros o más blandos que el necesario, la bala no cederá la energía suficiente al blanco y como consecuencia la dejaremos herida.

Cabe comentar también que siempre hay que tener en cuenta que, independientemente de su calibre y del peso de los proyectiles, las balas de puntas romas no son las más adecuadas para disparar muy lejos, pero sí proporcionan excelentes resultados en monterías y esperas, sobre todo si se disparan en rifles potentes. No son adecuadas para disparar lejos porque no retienen bien la velocidad, ya que son frenadas mucho más por el aire que las del mismo calibre y peso que tienen puntas más aerodinámicas. O dicho de otra manera, pierden a larga distancia parte de esa energía necesaria que tendría que transferir al animal cuando impacte en él para poder matarlo limpiamente y el tiro pierde eficacia.

Por consiguiente y, como corolario, siempre que se caza a distancia, y sobre todo a grandes distancias, hay que emplear proyectiles que sean más expansivos que los que utilizamos para cobrar la misma especie a corta distancia. Para solucionar este problema se puede optar por rebajar el peso del proyectil, eligiendo siempre una bala más aerodinámica o, mejor aún, utilizar un proyectil especialmente diseñado para cazar a largas distancias que sea muy expansivo y tenga un alto coeficiente balístico. Por ejemplo, las modernas balas aerodinámicas terminadas en puntas afiladas de polímero y cola de bote: Accutip; Ballistic Tip; Ballistic Silver Tip, etc.

Tengan en cuenta que se fabrican tal cantidad de proyectiles para los calibres más populares que tratamos que es imposible también nombrarlos no ya en un artículo, sino en un libro. No puedo por ello hacer hoy otra cosa que animarles a que busquen más información sobre ellos en catálogos y páginas web de los fabricantes y también, por supuesto, pueden llamar a redacción y exponer su duda sobre el uso de cualquier proyectil que deseen saber su aplicación.

Por último, comentar que la montería se puede practicar hoy mejor que nunca con escopeta, pues se comercializan magníficas armas y cartuchos de bala. Con una escopeta moderna los mejores resultados se obtienen con armas semiautomáticas con cañón especial para bala con miras de rifle y de ánima rayada, que incluso se pueden adquirir con un cañón extra para perdigones. Con estas armas, y con las modernas y potentes balas subcalibradas que disparan, el alcance efectivo se aproxima a los 100 metros y la precisión es tan alta que incluso merece la pena utilizarlos con visores de punto rojo o de pocos aumentos. Nada más, ¡feliz temporada!
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    Últimos comentarios de los lectores (1)

    778 | alberto montilla - 12/11/2008 @ 19:33:30 (GMT+1)
    Sin palabras !!! exelente todo el articulo, me a gustado mucho como explican la parte tecnica de las municiones inclusive las comparaciones con las de perdigon. !!! gracias...
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