Ahora se programan con tiempo las manchas y eso está muy bien. Y en cuanto se levanta la veda hay cientos de juntas por toda España. Esperemos que el fresquito llegue cuanto antes.
Atrás ha quedado el verano, que se hace eterno para los monteros. Eso sí, este año hemos tenido un oasis en la exposición de pintura, de perros de rehala, que ha organizado Osborne y más concretamente el magnífico Tomás en sus bodegas. El pintor, mi padre, que quieren ustedes que les cuente, creo que para los que no tuvieron ocasión todavía se puede visitar virtualmente en la
www.rehala.cadizfoto.com, una maravilla.
Y septiembre ha venido con sus chaparrones, como debe ser. Para mí una de las cosas más agradables de la berrea es ese olor a campo recién mojado. Y la brama inconfundible de los venados, que es música para el oído hecho a la sierra. Y la vista de las reses más pacíficas que de costumbre. El gusto: un buen tinto con unos lomitos de cierva.
En el AVE me encuentro a un auténtico aficionado a los cochinos, Juan Carlos Palma, marido de mi íntima amiga, desde chicos, Carmelina López García-Liñán, una tarde-noche camino de su finca en Córdoba para aguardar un buen cochino del que tiene vistos los rastros. Eso es afición. El tren llegaba a Córdoba a las nueve de la noche, aguardo en el campo y, al amanecer, de nuevo para Madrid a su magnífica consulta. ¿Conocen ustedes alguna otra afición que provoque estas locuras? Al día siguiente le mandé un mensaje para ver si había mojado y me dijo que lo había visto pero no lo había podido tirar, con lo que ya mismo compartimos vagón de nuevo. Curro Vega, el rehalero cordobés, ha cobrado un magnífico muflón y es curioso que con los años que lleva en el campo y los tiros que ha pegado no tenía ninguno. Y es que, a lo mejor, está él “introducido” en Sierra Morena bastante antes que estos cornudos retorcidos.
Sierra podrá seguir compitiendo. Para nuestro bufete de abogados, la veda se levanta para todos. Hemos conseguido, después de asumir la defensa de Francisco Fernández Sierra, el tetracampeón de España de caza, que también él pueda seguir cazando y compitiendo. Qué mejor noticia para él, después del linchamiento al que se ha visto sometido, que una decisión de la Justicia ordinaria que suspende cautelarmente la sanción federativa acerca de su derechos. Ya puede cazar y competir.
Este año los orgánicos están teniendo muchos problemas para vender muchísimas monterías, tanto es así que hay fincas que van a tener que montear a los gastos. Y yo me pregunto ¿Qué gastos? ¿Los que cuestan un año entero de mimos, guardería, comida para las reses, etcétera? No vaya a ser que de nuevo tengamos que empezar a analizar si la locura en la que nos encontrábamos vuelve a su fin. Quizás hay algún pinchazo de burbuja y no precisamente inmobiliaria.
Antoñín Flores, uno de los buenos conocedores del campo y la montería, no se ha quedado con más manchas que las que él lleva todo el año. Y es que tiene muchos tiros pegados como para tener que ir detrás de tres clientes para confirmar puestos y programas.
Hay rehalas que se han alquilado. Y me comenta un amigo rehalero que hay muchas, pero muchas, que están en venta, y es que el ajuste se va a hacer notar también en el campo.
Pero, bueno, a los venados y las ciervas hay que seguir dándoles, así que seguro que de una manera u otra, los que estemos en esto, seguiremos monteando al compás de los tiempos que nos han tocado vivir.