Hemeroteca :: 01/05/2009
9/29
Grandes firmas

Alonso Sánchez Gascón

Última actualización 28/04/2009@09:56:23 GMT+1
En “Taifaña” –nuevo nombre de España: Taifas de España–, vivimos gente de un lado disparatada y de otro acrítica: nos propinan disparates absurdos y los aceptamos sin rechistar, con resignación frailuna cuando los frailes eran hombres resignados, y eso por mucho que los disparates nos perjudiquen. En la caza ocurre esto más, si cabe, que en otros sectores. Veamos, paso a paso, un ejemplo: las licencias de caza.
1.- Para un mismo acto o acción –acción de cazar–, de toda la vida sólo ha habido una licencia de caza, que es lo mismo que un permiso administrativo para poder practicar la caza.

2.- Y es de sentido común que así sea: para conducir se necesita un único carné de conducir, para ser arquitecto o médico se necesita un solo título de arquitecto o medico, el mecánico sabe y puede arreglar coches en Cádiz y en La Coruña, con la licencia de armas, que es una sola, su titular puede comprar, tener y usar su escopeta o rifle en cualquier lugar de “Taifaña”, etcétera. Y, sí, distingo perfectamente una licencia de un título, pero no me digáis que a estos efectos no es igualito.

3.- Pero, amigos míos, llega la cosa ridícula ésta de las competencias autonómicas en materia de caza, que sólo sirven para competir entre los políticos “taifeños” para ver quién mea más lejos, esto es, para ver quién tiene más competencias, para procurar que las competencias sobre la misma materia ­–caza– sean, al ser posible, diferentes y opuestas a las competencias del “taifeño” vecino, de modo que se necesitan no una, no; ni siquiera diecisiete licencias de caza como dicen algunos, no; ahora –tomad nota, por favor­– son veintiuna licencias y leyes, claro para lo mismo. Como lo oís.

4. Veintiuna, sí, señores, veintiuna. Hay diecinueve Comunidades Autónomas con Ceuta y Melilla, por tanto diecinueve licencias de caza, aunque en éstas dos últimas Comunidades la licencia debe ser para cazar el gorrión moruno o tal vez el molinero. Diecisiete, ya digo, pero ahora resulta que en el País Vasco las competencias cinegéticas corresponden a cada una de las tres provincias vascas, así que, aún sin saber lo que acabarán haciendo los vascongados, restamos la del País Vasco, que como tal no tiene competencias, y sumamos las de sus tres provincias: diecinueve, menos una, mas tres: veintiuna. ¡Hasta los caciques provincianos mandan en la caza! Así, un cazador para cazar en su propio país tiene que tener veintiún “papeles” diferentes, y otros veintiuno, si es pescador. ¡Y con el dinero que cuesta todo esto!
5. A la vista de tales disparates no me explico cómo los cazadores no azuzamos el pie al culo a los “taifeños” estos. Iba a decir que no somos más tontos porque no nos entrenamos lo suficiente, pero no lo digo, y si lo digo, lo retiro. El cilicio y los verdugones en las costillas es lo nuestro, pues no hay gente más sacrificada que un cazador: si aguantamos algunos días de caza con lluvia, frío y viento y encima venimos bolos, ¡cómo no vamos a aguantar las veintiuna licencias, leyes y lo que nos echen! Y voy a lo que interesa.

Necesitamos una sola licencia. Exijamos una licencia de caza única para toda “Taifaña”. ¿Difícil? No, facilísimo. Tres caminos hay para elegir:

Camino uno: que todas las Comunidades Autónomas suscriban, con el visto bueno estatal, un acuerdo o convenio para instauración de una licencia única o nacional.

Dos: que el Estado, al que la Constitución atribuye la facultad de dictar leyes armonizadoras de la legislación autonómica –ver el artículo 150.3–, apruebe una ley imponiendo la licencia única o nacional. Y si se cabrean los provincianos “taifeños”, que se cabreen: los cazadores ya estamos cabreados y somos más de un millón. A cabreo ganamos por goleada.

Tres: que se apruebe de una vez por todas una Ley Básica de caza, que es lo que hace falta y que también puede ampararse en el citado artículo 150.3, en la que se establezca ya la licencia única o nacional. Y muerto el perro se acabó la rabia.

Paso corto, vista al frete, mala leche y pólvora negra, que es el lema de la “Tertulia Cinegética Las Escopetas Negras”, y debiera ser el lema de todos los cazadores. Hasta que se arregle esto, que no.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (0)   No(0)
9/29
Comparte esta noticia  

Comenta esta noticia



Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de TrofeoCaza.com, web oficial de la revista Trofeo, decana del mundo cinegético
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
  • Su dirección de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.