Grandes firmas
Última actualización 26/05/2009@10:30:58 GMT+1
Mariano Aguayo Fernández de Córdova
www.montear.com
Estaba mi padre en la Cruz Roja entubado hasta las orejas por una pancreatitis que, conviene aclararlo, no tuvo su origen en el alcohol, sino en una ingesta de medicamentos originados por otro arrechucho. A fin de cuentas, aunque es políticamente más correcto, el origen en los medicamentos es mucho más aburrido.
Pues en ésas se encontraba cuando saltó la última parte, la más agria, del debate sobre el manejo de los perros de agarre en las rehalas.
A mí, que soy un infeliz y poco aficionado a leer revistas y libros de cacería, me sorprendió la vehemencia puesta en la cuestión. Pero, en cuanto aterricé, hablé con todos los que en aquel momento tenían alguna vela en el entierro, empezando por TROFEO y terminando por los participantes, que se mostraron todos ellos deseosos de terminar este antipático asunto cuanto antes.
En esas estábamos cuando le dije a mi padre: ¿Por qué no haces con tu pintura un recorrido por las rehalas de Córdoba y ofreces un testimonio actual para el futuro de muchos de los perros que hoy disfrutamos en nuestra tierra?
A mi padre, entubado y todo, aquello le entusiasmó, así que cada rato que pasábamos juntos dentro de la pesada recuperación, no hablábamos de la próxima visita del médico, que siempre es muy recurrente, sino de las rehalas con las que iba a contar, del tamaño de los cuadros para que fuera una gran exposición y demás perfiles que en el tiempo muerto de la clínica fuimos conformando.
Un buen día, cuando ya se había venido arriba, dimos un pasito más. Estaría muy bien, además, un libro sobre la rehala donde se recogieran los cuadros de la exposición y las impresiones de tus amigos sobre la rehala española. Dicho y hecho, Valdueza, Laula, Trastamara, Luis Higuero, Alfonso Aguado, Alfredo Esquicia, Juan de Dios Olías, Pedro Medina y José Luis Domínguez, profundos conocedores de ese mundo, se lo tomaron como la mejor de las tareas y el libro se fue formando.
Este fantástico mes de abril cordobés, exposición y libro son una realidad, mi padre está requetesano de nuevo y espero que éste sea un homenaje a todos esos perros que no saben de polémicas pero sí de hacernos disfrutar a todos, todos, en nuestras sierras.