Armas y Municiones
Texto y fotos: Juan F. París
Última actualización 28/10/2009@13:15:27 GMT+1
Con motivo del inicio de la nueva temporada vamos a comentar cómo se deben elegir los cartuchos de caza menor –gramaje y diámetro de los perdigones– según la modalidad de caza, especie a cazar y choke utilizado.
Se inicia una nueva temporada general de caza menor y como viene siendo habitual desde hace ya algunos años los cazadores podemos elegir hoy, más que nunca, entre una amplísima variedad de marcas y modelos de cartuchos de escopeta de diferentes calibres, pero sobre todo del 20 y del 12.
Aunque algunos calibres como el 28-70 parece que poco a poco se van poniendo de moda, sigue siendo el 20 –con vaina de 70 mm. y de 76 mm.– y sobre todo el 12-70 los calibres más utilizados porque con ambos se puede cazar, en cualquiera de las modalidades de menor, todas las especies españolas. Como consecuencia, para el 20 y el 12-70 se fabrican cartuchos con la mayor variedad de cargas en peso y diámetros de perdigones y las marcas de municiones nacionales y extranjeras comercializan en España los modelos de mayor calidad.
Marcas de cartuchos y Psicología. El 20 y el 12-70, salvo excepciones, serán los únicos calibres que consideraremos en estas notas y todas las cargas que trataremos son válidas únicamente para escopetas modernas, preferiblemente con recámaras de 76 mm. aunque se disparen con cartuchos de 70 mm.
Tampoco vamos a recomendar marcas de cartuchos por creer este autor que hoy día todas las marcas que comercializan en España cartuchos de estos dos calibres tienen una calidad suficiente para cobrar la caza menor, a diferencia de lo que sucedía hace un par de décadas.
Siempre me ha gustado probar cartuchos para armas de cualquier tipo, pero especialmente desmontar cartuchos de escopeta y medir plomeos, y si puedo dispararlos en un cañón probeta me fascina, de modo que de todo modelo nuevo de cartucho que veo me guardo una muestra y, antes o después, lo desmonto y luego lo pruebo. Y así como en otros tiempos he realizado pruebas, incluso publicadas, en las que algunas de las municiones evaluadas no sólo no daban la talla sino que estaban pésimamente cargadas, hace ya muchos años que no detecto esto. La dosificación de la carga podrá ser hoy en unos cartuchos más o menos regular, pero regular en definitiva; el plomo más o menos esférico, pero esférico, etcétera.
Por todo ello, estoy totalmente convencido de que con cualquier cartucho de los que se comercializan hoy en España de los calibres que tratamos se consigue un rendimiento balístico suficiente para “colgarnos” cualquier pieza que se nos ponga a tiro si le apuntamos correctamente y utilizamos –y esto sí es realmente importante– el número de perdigón, carga y choke adecuados.
Y conste que lo dicho no quita que yo considere que los cartuchos no deberían mejorar más. En absoluto, algunos fabricantes tendrían que utilizar tacos de distinta capacidad y pólvoras más adecuadas para impulsar sus cargas, así como etiquetados en cajas y cartuchos con una información más detallada y útil. Sólo digo que hemos avanzado muchísimo y considero que en España se venden cartuchos del 20 y del 12 muy buenos, sin perjuicio de que yo también prefiera adquirir ciertas marcas y modelos de cartuchos que me gustan más. ¡También la psicología es importante!
Precaución con el manejo de los cartuchos. La psicología, el utilizar no sólo el cartucho que nos guste, sino el chaleco, la gorra u otro accesorio es importante, pero mucho más extremar las precauciones.
Pese a lo dicho sobre las pruebas y calidad de la munición actual, de vez en cuando te llevas algún sobresalto, aunque normalmente no imputable a la munición. Así, durante unas tiradas de “descaste” de palomas torcaces celebradas en Madrid este verano, un compañero me mostró las vainas de una caja de cartuchos semimagnum 20-70 que había tirado. Las vainas estaban destrozadas, con seguridad fruto de una altísima sobrepresión, tanto que estaban rotas y con el marcaje del culote totalmente aplastado, prácticamente ilegible. Enseguida le pedí cartuchos para desmontarlos pero luego recapacité: seguramente el incidente fue causado porque la alta presión que ya generan estos cartuchos en condiciones normales de temperatura se había incrementado por el hecho de estar cazando con una temperatura alta –que no tiene que ser necesariamente sofocante– y posiblemente después de que los cartuchos hubieran estado en el interior de un vehículo o en otro lugar expuestos a ellas. Además, era una de esas tiradas que se hacen por Madrid en las que se matan cientos de palomas y no se deja de disparar, por lo que la recámara de la escopeta, para más inri, estaría ardiendo.
Mi compañero utilizaba una robusta escopeta moderna superpuesta 20-76 que sólo se desajustó debido a las sobrepresiones, pero si hubiera utilizado otra escopeta más antigua o menos robusta y del calibre 20-70 seguramente se hubiera abierto y producido un accidente. ¿Quién tiene la culpa? ¿El cazador por desconocer que es un disparate disparar cartuchos de cualquier tipo y especialmente magnum o semimagnum a altas temperaturas? ¿El fabricante de la munición por manufacturar un cartucho 20-70 semimagnum? ¿Por qué que a los demás cartuchos de otras marcas no les pasó lo mismo?
Un incremento de temperatura ambiente y en este caso del arma, aumenta la presión en recámara. Si utilizamos cartuchos que generen presiones moderadas, que son la mayoría de los que se fabrican en calibre 12 y 20 con cargas moderadas de perdigones, la presión sube pero sigue siendo tolerable. Sin embargo, si disparamos cartuchos magnum o semimagnum, que ya a 21 grados de temperatura igual generan presiones mucho más altas, a poco que se incremente la temperatura y se eleve la presión puede suceder el caso que he comentado sin otro ánimo que dar a conocer lo que puede ocurrir si nos descuidamos al estacionar o manipular con altas temperaturas este tipo munición. ¡Precaución!, que en octubre aún puede hacer calor.
Cómo actúa el choke. Cuando se disparan perdigones, tras salir por la boca de fuego más o menos juntos comienzan a dispersarse por la acción del aire que ejerce sobre ellos una fuerza que se opone a su avance y los aparta de la línea recta. Como en el interior de un cartucho no todos los perdigones tienen la misma forma, aunque sean del mismo número, ni pesan lo mismo, sobre cada uno de los proyectiles el aire ejerce una fuerza distinta y, como consecuencia, los perdigones más ligeros se retrasan con respecto a los más pesados y los menos esféricos se retrasan y separan –hacia arriba, abajo o hacia cualquier lado– de los más esféricos, que vuelan mejor y siguen una línea más recta. De esta forma se va formando el plomeo o nube de perdigones que viaja por el aire y que es alargada en sentido longitudinal y en sentido transversal.
Pues bien, el choke se utiliza para modificar la dispersión. Cuando disparamos un cartucho en una escopeta sin choke –cilíndrico–, la dispersión transversal es máxima, pero a medida que incrementamos el grado de choke ésta se reduce. Por tanto, con el choke cilíndrico un blanco situado a una determinada distancia –por ejemplo 25 metros– recibe por unidad de superficie menos impactos que cuando se dispara el mismo cartucho con un choke más cerrado, como el de cuatro, tres, dos ó una estrellas.
Ahora bien, el choke no sólo aumenta la concentración de impactos a una misma distancia, sino que como también disminuye la dispersión de los perdigones, sucede que también incrementa el alcance eficaz del tiro. Así, cuando a 30 metros, debido a la dispersión transversal, el blanco recibe muy pocos impacto o ninguno, con tres estrellas aún lo alcanzan perdigones capaces de abatirlo. Igualmente, cuando a 40 metros con el choke de 3 estrellas la dispersión es tan grande que deja de ser eficaz en una determinada pieza, con el de 2 ó 1 estrellas aún se puede conseguir un plomeo lo suficientemente compacto como para poder abatirla, etc.
Cabe añadir a lo dicho que el alcance de las perdigonadas de escopeta, aunque sean de 50 ó 56 gramos del calibre 12-76 Magnum, no es eficaz a más de 50 metros, no ya porque las perdigonadas, incluso con choke de una estrella, se abran mucho y al blanco lleguen muy pocos perdigones, sino porque éstos ya han perdido mucha energía. Independientemente del calibre, la velocidad de un tiro de escopeta es de unos 400 metros por segundo, por lo que, también independientemente del calibre, todas las perdigonadas del mismo peso y número de perdigón dejan de ser efectivas por falta de energía más o menos a distancias similares.
Lo que sucede es que veces nos parece que tiramos muy lejos, pero si realmente pudiéramos medir la distancia a la que hemos cobrado una pieza muy lejana, veríamos que no es tanta y en cualquier caso estaríamos hablando de un tiro de suerte porque un pedigón impacte en la cabeza, etc. que no volveríamos a repetir en caso de intentarlo.
¿Y cuánto alcanzan los calibres menores del 12? Pues lo mismo si disparamos el mismo peso de perdigones y menor cuando disparamos cargas más ligeras. Pero lo normal es que el alcance efectivo de las escopetas del 20 sea menor que las del 12 porque éstas normalmente se usan con cargas más pesadas de perdigones. Esto se debe a que los perdigones, que como hemos dicho los dispersa el aire, se dispersan igual independientemente del calibre utilizado. Es decir, tienden a ocupar la misma distribución en el aire, por lo que si disparamos el mismo número de gramos el plomeo y alcance es similar, prácticamente idéntico; si disparamos menos peso de perdigones –y por tanto menos unidades– el alcance eficaz es menor; y si disparamos más perdigones el alcance es superior.
Por esta razón cuando se utiliza el calibre 20 para cazar relativamente lejos piezas grandes, como patos, es importante utilizar chokes cerrados. Lo mismo habría que hacer en el caso de emplear una escopeta del 12 con cargas ligeras de perdigones. Y, en general, es importantísimo utilizar chokes cerrados cuando se disparan perdigones de menor diámetro de lo aconsejable para una misma pieza. Por ejemplo, para cazar torcaces con perdigón del 8, en vez del 6, pues cerrando el choke lograremos que la torcaz reciba más impactos.
Pero entonces, ¿cómo es que las escopetas del 20 parecen tan efectivas? La sensación de mayor alcance y poder que a veces observamos al ver a alguien tirar con una escopeta del 20 se debe en primer lugar a que el que la maneja tira muy bien, o está tirando en ese momento muy bien, y a que hoy día se fabrican municiones de muy buena calidad en este calibre. Es un calibre que ha evolucionado mucho y hoy se carga con perdigones suficientes en peso para derribar cualquier pieza de caza española a las distancias usuales de tiro.
Elección de las cargas de caza menor. En los apartados que siguen a continuación recomendamos determinadas cargas para las distintas especies y modalidades más usuales. Ahora bien, estascargas, que a juicio del autor son las más adecuadas para conseguir plomeos letales a las distancias usuales tiro y con los chokes que se recomiendan no son en absoluto las únicas que se pueden utilizar. Así por ejemplo, un cartucho de 36 gramos abatirá con más contundencia, a veces excesiva, la pieza para la que este autor haya recomendado una carga de 32 ó 34 gramos. Igual sucede al revés, es decir, los efectos pueden ser también muy letales utilizando un poco de menos plomo, como la carga de 30 gramos en vez de la de 32, o incluso una carga mucho más ligera si se juega con el choke. Lo mismo se puede decir del número de perdigón, pues en ocasiones hay muy poca diferencia, por ejemplo, entre el 7 y 7,5 ó entre el 8 y el 9, etcétera.
Cartuchos para cazar en mano. Perdices, conejos y libres podremos mandarlas al morral a principios de temporada usando el calibre 12-70 con cargas de 32 a 34 gramos de perdigones del número 7 ó 6 y utilizando una combinación de chokes de cuatro y dos estrellas en el primer y segundo tiro. Cuando la temporada esté más avanzada conviene utilizar el choke de tres y una estrellas. En el caso de utilizar escopetas semiautomáticas del 12, como sólo disponemos de un choke, es mejor utilizar al principio el choke de tres estrellas y el de dos al final, utilizando cartuchería de 34-36 gramos del 12-70 del número 7 ó 6.
Con el calibre 20 estas especies se deben cazar con cartuchos 20-70 de 27 ó 28 gramos de perdigones del 7 ó del 6. Al principio de temporada con chokes de tres estrellas y perdigón del 7 en el primer disparo y de una estrella y perdigón del 7 ó 6 en el segundo disparo. Más avanzada la temporada será necesario aumentar la densidad de plomeo, por lo que se deben emplear chokes de dos y una estrellas. Con armas semiautomáticas es mejor utilizar dos estrellas o incluso una si las piezas salen siempre largas, generalmente a final de temporada. Otra opción es utilizar cartuchos de 30 gramos o más gramos del 20-70 ó 20-76.
Ojeo de perdices. La perdiz en ojeo se tira cerca y, además, se disparan muchos tiros, por lo que no es necesario disparar cargas pesadas ni tampoco conveniente para no fatigarse con el retroceso. Incluso se pueden utilizar calibres más pequeños del 20, como el 28-70, cargado con 21 gramos de perdigones de 7,5 ó 7.
No obstante, por supuesto se obtienen mejores resultados con los calibres mayores y cargas ligeras con chokes abiertos. Así, con el 12-70 no es necesario utilizar cartuchos de más de 30-32 gramos de perdigón del 7 ó 7,5 ni tampoco chokes de más de cuatro estrellas. Y con el calibre 20-70 la combinación de munición de 26 a 28 gramos de perdigones de 7,5 ó 7 y choke de tres estrellas es la adecuada.
Patos desde puesto fijo. Esta especie, dependiendo del lugar, se tendrá que cazar obligatoriamente con perdigones de acero. Si es así, lo primero que debemos comprobar, leyendo el manual de instrucciones de la escopeta o preguntándole a un armero, es que el arma pueda disparar esta munición y también cuál es el grado de choke más cerrado que podemos emplear, y que normalmente es el de tres estrellas –muy pocas escopetas pueden disparar cartuchos de acero con chokes de dos o una estrellas porque el acero no se adapta como el plomo al menor calibre del choke y puede reventarlo–.
Con perdigones de acero se deberían utilizar, como mínimo, cargas de 32 ó más gramos de perdigones de acero del calibre 12-70 de los números 4 ó 5 y choke de tres estrellas, obteniéndose los mejores resultados con cargas más pesadas del 12-70 de perdigones del 4, como la de 35-36 gramos, así como con la cartuchería 12-76 que dispara cargas de 36 ó más gramos de perdigones del 4 o incluso del 3.
No obstante, si podemos utilizar cartuchos de plomo obtendremos mejores resultados con el calibre 12-70: conseguiremos abatir patos de forma más limpia a mayores distancias usando cargas de 34 ó 36 gramos de perdigones del 6 y chokes de tres o de dos estrellas en armas semiautomáticas y de tres y una o de tres y dos estrellas en armas de dos cañones, pero dispuestos los chokes de modo que disparemos primero el más cerrado. Siempre que se caza desde puesto fijo con armas de dos cañones o provistas de selector hay que tener en cuenta esto porque la pieza vuela hacia el cazador, no se retira normalmente de él, y el primer tiro se realiza a mayor distancia. También se pueden utilizar perdigones del número 5 y cargas de 36 gramos, pero no es necesario ni aconsejable utilizar perdigones de plomo más gruesos con el calibre 12-70.
Utilizando plomo también se puede emplear armas 20-76 con cartuchos 20-70 de 28-30 gramos de perdigones del 6 y choke de dos o una estrellas, así como cartuchos 20-76 con 30 ó más gramos de perdigones del 6 y chokes de tres o dos estrellas.
Zorzales desde puesto fijo o en mano. Como sucede con el ojeo de perdiz, cazando zorzales se pegan muchos tiros –cada vez menos, la verdad–.
Desde puesto fijo, con el calibre 12-70 se debe cazar, utilizando armas semiautomáticas, con cargas de 32 gramos de perdigones del 8 y choke de tres o de dos estrellas si vuelan alto. Y con la combinación de tres y una estrella o tres y dos con escopetas de dos cañones. También se puede utilizar 30-32 gramos de perdigones del 9 ó del 10 a primera hora de la mañana, pues se tiran más cerca, y chokes de tres o incluso de 4 estrellas.
Con el 20-70 los mejores resultados se obtienen con 25-28 gramos de perdigones del 9 o incluso del 10 a primera hora. Los perdigones del 8 es mejor utilizarlos en los cartuchos de 26 a 28 gramos. El choke de tres estrellas cuando se tire cerca y de dos o incluso de una estrella cuando vuelen altos. En armas de dos cañones no se deben emplear combinaciones que incluyan chokes más abiertos del de tres estrellas.
El zorzal también se puede cazar en mano. Con cartuchos del 12-70 de 32 gramos de perdigón del 8 y choke de tres y/o dos estrellas, es más que suficiente. Con el 20-70 se deben utilizar cargas de 26 a 28 gramos de perdigones del 9 ó del 8 y chokes de dos o una estrellas si vuelan altos.
Limitaciones de uso del calibre 20
Cuando es necesario utilizar cargas muy pesadas de perdigones no dan buen resultado las armas del calibre 20. En concreto, en España el calibre 20 no es recomendable para cazar becadas en zonas donde lo sea utilizar municiones de 40 gramos. Este calibre tampoco es adecuado para utilizar, zorros y ánsares.
En la primera esquiva y sigilosa pieza que hemos mencionado, la becada, se podría utilizar cargas magnum del 20-76, pero, suponiendo que la encontremos con el número de perdigón adecuado, es preferible utilizar una escopeta del 12 para la que sí encontraremos más variedad de munición. Incluso podremos adquirir cargas 12-70 de 40 gramos ideales para usar en armas con cañones cilíndricos o incluso provistos de rayados especiales que abren aún más el plomeo. Igualmente, en la caza de especies como el zorro o ánsares, que se tienen que abatir con proyectiles muy gruesos, las cargas del 20 tampoco proporcionan buenos resultados porque son más ligeras que las del 12. Como son más ligeras, los cartuchos contienen un menor número de proyectiles y, salvo que se dispare a corta distancia, no consiguen, a las distancias de tiro normales, plomeos lo suficientemente compactos para abatir limpiamente a esta pesadas piezas.
Cuidado con no confundir
los chokes intercambiables
Dada la importancia que tienen los chokes en la efectividad del disparo es muy importante que no confundamos el grado de los chokes intercambiables que utilizamos. Cuando las escopetas no poseían chokes intercambiables no había posibilidad de confundirse. Uno compraba la escopeta con los chokes que necesitaba y ya está. Además, normalmente el grado de éstos venía grabado en los cañones mediante letras o símbolos que podía indentificar fácilmente el armero o una persona entendida.
Hoy día, sin embargo, la mayoría de las escopetas que se comercializan se hacen con chokes intercambiables. Y aunque en el cuerpo del choke se marca con abreviaturas o con estrellas el grado de choke, o incluso con el nombre completo del choke, como “Full”, cuando éste se introduce dentro del cañón se pierde esta información, lo que obliga a los fabricantes a marcar su parte frontal con muescas.
Pues bien, sucede que no todos los fabricantes utilizan el mismo número de muescas para referirse a un determinado grado de choke. Así las escopetas de fabricación norteamericana, como la Remington que aparece en este mismo número, se marcan justo al revés a como lo hacemos en España y en otros muchos países. Así, en los chokes de una escopeta italiana o española dos muescas se corresponden con el choke de dos estrellas o mejorado modificado, mientras que en la citada Remington dos muescas equivalen a choke de cuatro estrellas (cilíndrico mejorado).
Y no crean que esto sólo se produce en las armas anglosajonas: los chokes de la escopeta alemana Blaser F-3 tampoco sigue la nomenclatura que mayoritariamente utilizan los fabricantes de armas de nuestro entorno.
Igualmente, las escopetas italianas Fabarm emplean chokes especiales, de perfil interno hiperbólico, que utilizan sólo 4 grados de choke y emplean una nomenclatura especial.
Es, por tanto, muy importante conocer qué chokes utiliza nuestra escopeta consultando su manual.
Además, en el caso de disparar munición de acero, el manual también nos indicará si podemos hacerlo y con qué grados de choke.
Variación del plomeo según
el grado de choke
para los calibres 20 y superiores
Los chokes que utilizamos en las escopetas de caza menor son de cinco grados y se denominan:
1. Full o choke de 1 estrella. Con este choke el porcentaje de los perdigones, promedio de 5 disparos con el mismo cartucho, que alcanzan un blanco circular de 76 centímetros situado a 36 metros es, como mínimo, del 70 por ciento.
2. Mejorado modificado o choke de dos estrellas. El porcentaje de plomeo mínimo es del 60 por ciento.
n 3. Modificado o choke de tres estrellas. El porcentaje de plomeo mínimo es del 55 por ciento.
4. Cilíndrico mejorado o choke de estrellas. El porcentaje de plomeo mínimo es del 50 por ciento.
5. Cilíndrico o CL. El porcentaje de plomeo mínimo es del 40 por ciento
Como el porcentaje de plomeo –número de impactos que recibe el blanco– aumenta a medida que aumenta el grado de choke, lógicamente el alcance efectivo también lo hace. De hecho, de unos 18-25 metros de alcance eficaz con choque cilíndrico se pasa a más de 40 metros con una estrella.