Hemeroteca :: 01/02/2010
28/36
Reportajes

XLI Campeonato de España de Caza Menor con Perro

Rubén Fernández trae, con su victoria, el sosiego a un campeonato marcado por los escándalos y el desprestigio

Última actualización 27/01/2010@19:35:32 GMT+1
El pasado 12 de diciembre se celebró en el coto de la localidad albaceteña de Alpera una nueva final del Campeonato de España de Caza menor con Perro. La prueba sirvió para consagrar a un gran campeón que ha pasado a formar parte de los cazadores más laureados de la modalidad y traer por fin la calma a una prueba desprestigiada y marcada por los escándalos. Rubén Fernandez, el riojano incombustible, volvió a subir, y van tres, a lo más alto del podio en una prueba en la que las perdices, a pesar de su abundancia, se lo pusieron muy difícil a los cazadores.

Texto y fotos: Antonio López Espada
A las ocho y media de la mañana ya estaba todo preparado. Los cazadores se alineaban junto a sus perros y a los jueces que les acompañarían durante las seis horas que duraría la competición. El cupo asignado a cada cazador era de ocho perdices y dos liebres, mientras que conejos y zorros no tenían limitación.

Unos minutos antes de efectuar el disparo de salida, Juan Quiles Tarazona, adjunto a la presidencia de la Real Federación Española de Caza y responsable del Área de Competiciones, dirigió unas palabras a los participantes, entre ellos a Antonio Díaz Gil, el campeón del pasado año, recordándoles que “toda la España cinegética” tenía puestos los ojos en ellos y en sus respectivas actuaciones, pidiéndoles “prudencia” para dar el mejor ejemplo a la sociedad.

Como recordamos, el año pasado el campeón tuvo la mala suerte de matar accidentalmente a su perro, pero siguió cazando con otro, una decisión muy criticada en el mundo de la caza de la que tampoco quedó exenta la Federación por haberlo permitido. También es verdad que en ese momento el reglamento no decía nada al respecto.

A las nueve menos cinco se efectuaba el disparo de salida y los cazadores se dirigieron de manera ordenada hacia las zonas elegidas del cazadero. Esto supone un gran cambio en la manera de iniciar la prueba, pues la organización prohibió las carreras descontroladas que los participantes protagonizaban antaño, donde se llegaban a pisar a los perros, incluso alguno se perdía debido a la confusión que creaban 34 personas –17 cazadores y sus jueces– en estampida, intentando adelantarse, para llegar los primeros a los rincones escogidos.

Así comenzaba una prueba que se prolongaría hasta las tres de la tarde de un día inusualmente cálido –15 grados de temperatura a partir del mediodía– en el acotado gestionado por la Sociedad de Cazadores Santa Cruz, de Alpera, que cedió más de dos mil hectáreas a la RFEC para esta prueba.

Terreno muy perdicero, con una densidad alta de patirrojas muy bravas, además de conejero. Los cazadores locales nos hablan de perdices muy “apeonadoras”, bravas al máximo, a las que hay que cansar, y mucho, para que salgan a tiro. Así nos lo comentaba Jesús Canay, cazador local y conocedor del coto: “Es un cazadero llano, con viña y mucho labrado. Hay mucha caza, sobre todo perdiz que, a pesar de no haber criado como otros años, goza de buena abundancia, pudiéndose encontrar bandos de 12 ó 15 pájaros. El conejo es también numeroso y ahora están saliendo de las madrigueras los gazapos pequeños y medianetes, por lo que al cazador que le guste el conejo, va a disfrutar hoy. A las perdices las ves apeonar por delante y salir volando muy lejos, así que los cazadores tendrán que mimar los 30 cartuchos que les han dado para poder aprovechar las que salgan en distancia de tiro”.

Esta densidad de caza requiere sacrificios, y de hechos los cazadores locales sólo cazan tres horas a la semana, aunque hay cazadores como Antonio díaz, el campeón, que en ese tiempo es capaz de colgarse mucha caza, como nos aseguraron. No obstante, esta final exigiría piernas y puntería a los cazadores.

SEIS HORAS DE ESPERA Y EMOCIÓN. Como viene siendo habitual, la organización iba anotando en una pizarra expuesta al público las novedades que los jueces iban comunicando al control de la prueba por medio de walkie-talkies.

Transcurrida tan sólo media hora desde el inicio, Rubén Fernández, el cazador riojano, tomaba la delantera con dos perdices y dos conejos abatidos. Mikel Torné, del País Vasco, había conseguido colgar dos perdices en esa escasa media hora. A las diez y media, Rubén ya sumaba cuatro perdices, tres conejos y las dos liebres que podía cazar. Poco después llegaba al control el gaditano Pedro Lugo para cambiar de escopeta.

A las 11:45 horas, el riojano ya sumaba cinco conejos, además de tres perdices y dos liebres, lejos de José Cortés, el cazador andaluz, que había cobrado dos perdices, tres conejos y una liebre.

A las 12:15 ya eran cinco los cazadores que habían conseguido abatir tres perdices: Alfonso Esparza, de Navarra; Rubén Fernández, que también cargaba con seis conejos y dos liebres; Mikel Torné –más dos liebres–, José Cortés –más cuatro conejos y una liebre– y Francisco José Vera, de Andalucía, también con un conejo y una liebre.

Sin embargo, las informaciones que se anotaban en la pizarra demostraron a la postre y como suele ocurrir siempre, no ser del todo fidedignas. Por poner un ejemplo, a las tres de la tarde sólo se le habían apuntado dos perdices al aún vigente campeón, Antonio Díaz, cuando después comprobaríamos que su morral venía mucho más poblado.

Las piezas incrementaban las cuentas de cada cazador, lo que sumaba emoción a medida que la hora límite se aproximaba. Muchos confiaban en Díaz por ser el cazador local y campeón del año pasado, pero también temían por una de sus rodillas, operada hace pocos meses y que no pasaba por sus mejores momentos.

A falta de una hora para la conclusión del tiempo el numeroso público se iba concentrando alrededor de la mesa del control de la prueba. Cerca del millar de personas esperaban expectantes la entrada de los cazadores, un número alto gracias a que la prueba se desarrollaba en una zona con un gran arraigo cinegético y a que el coto se encuentra a escasos cien metros del pueblo, lo que permitió que los aficionados locales pudieran acudir en pocos minutos a seguir el campeonato.

UN ÁGUILA OPORTUNISTA. Pero los participantes apuraron al máximo el tiempo que tenían para cazar. Tan sólo el andaluz José Antonio López adelantó su entrada al control, y lo hizo porque agotó el número de cartuchos reglamentarios. Llegó a las 14:16 horas. Consiguió abatir ocho perdices, dos liebres y un conejo, pero su perro cogió otra liebre sin haber efectuado el disparo, lo que le sumó la mitad del valor que añade la rabona, 175 puntos.

La sorpresa llegó a la hora de explicar por qué entregaba siete perdices y no las ocho que aseguraba, tanto él como su juez, que había abatido. El cazador, después de un gran disparo que mató a la perdiz, se disponía a cobrarla cuando un águila se lanzó a por ella, la agarró y se la llevó para almorzar. La organización, ante el testimonio del juez, decidió otorgarle la puntuación íntegra de las ocho perdices abatidas por José Antonio. En total, 5.305 puntos conseguidos junto a una perra cruzada con braco alemán llamada “Blanca”.

Hasta las 14:52 no se vieron más cazadores por el control. El siguiente en llegar fue Mikel Torné, que llegó dando muestras de haber realizado un gran esfuerzo, sin camiseta, ataviado tan sólo con el chaleco de seguridad que tuvieron que vestir todos los participantes y los jueces, y casi sin aire. El cazador vasco presentó junto a su setter inglés hembra “Lora” siete perdices, dos liebres y tres conejos, lo que sumó un total de 5.320 puntos y le ponía al frente de la clasificación, pero sólo hasta la entrada de Rubén Fernández, a las 14:55 horas. El riojano llegó al control junto a su juez, M. Jesús Ruiz, y lo hizo con cinco perdices, dos liebres y, nada menos que ocho conejos, uno de ellos cogido por su perro: 5.875 puntos, una cifra que, a pesar de que el riojano llegó el cuarto al control, no se vería superada por los trece cazadores que aún se encontraban en el cazadero.

Manuel Samper, cazador valenciano, también sacó de su morral cinco perdices y dos liebres, pero los cuatro conejos cobrados quedaban lejos de los ocho de Rubén. Manuel sumó 4.650 puntos.

Casi con el tiemplo cumplido, a las 14:57 horas, llegó el cazador local. Antonio Díaz arrancó los aplausos de sus paisanos, más aún cuando fue sacando una a una las perdices que llevaba y que el público se encargaba de contar entre todos. La cuenta llegó al máximo, ocho perdices se colgó Díaz. También agotó el cupo de liebres, pero no consiguió abatir conejo alguno, lo que le relegó a la quinta posición con 4.780 puntos. Nadie más cubrió el cupo de perdiz, aunque Fernando Marbán, de Castilla y León, estuvo muy cerca al descolgar siete perdices.

Tres cazadores fueron penalizados por llegar después de las tres de la tarde. Pedro Lugo, quien se viera obligado a cruzar el cazadero para cambiar de escopeta, llegó dos minutos fuera de tiempo con cuatro perdices, dos liebres y seis conejos. Alfonso Esparza sufrió una penalización de 200 puntos al llegar ocho minutos tarde con cinco perdices, dos liebres y un conejo, y Fernando montañés, de Aragón, penalizó nueve minutos. En total, 159 piezas fueron abatidas por los 17 cazadores participantes.

Clasificaciones

PARTICIPANTE AUTONOMIA JUEZ DE CAMPO NOMBRE PERRO RAZA
1º Rubén Fernández Martínez La Rioja Manuel Jesús Ruiz Pol- Springer spaniel inglés
2º Mikel Torné Rodríguez País Vasco Israel Bergaz Vélez Lora- Setter Inglés Hembra.

3º José Antonio López Sánchez Andalucía Miguel Mate Carazo Blanca. Cruce Braco alemán hembra.

4º Pedro Lugo Nadales Andalucía Rafael Bernat Orobal Careta. Podenco andaluz hembra.

5º Antonio Díaz Gil C.-La Mancha Gerónimo Trigueros Vera Nurca. Epagneul bretón hembra.

6º Manuel Samper Simón C. Valenciana Javier Díaz Varela Az. Pointer hembra.

7º Francisco M. Mateos Martí C. Valenciana Próspero Carrión Tortosa Negra. Pointer hembra.

8º José Cortés Romero Andalucía Ángel Pérez López Manchi. Podenco hembra
9º Fernando Marbán González C. y león José Miguel Monasterio Lor. Braco Alemán hembra.

10º Alfonso Esparza Nuin Navarra Luis Mª Fernández Mendibil Mus. Pointer hembra
11º Francisco J. Vera Martín Andalucía Javier Yago González Perlita.- Pointer hembra
12º Diego Cuadra Fernández La Rioja Carlos Lapiedra Puis Zar. Setter inglés macho.

13º José Mª Sánchez Avila Madrid Eduardo Alonso Pablo Jony.– pointer macho
14º José Yago Juan Murcia Juan Manuel Lugo Bori. Mestizo hembra.

15º Alberto J. Bergaz Vélez C. y León José Ramón Perales Martínez. Gitana. Pointer hembra.

16º Fernando Montañés Turón Aragón Francisco Javier García Luna.- Podenco hembra.

17º Roberto López Zamorano C. y León José Juan Carrión López Man-Olo. Pointer Macho.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (0)   No(0)
28/36
Comparte esta noticia  

Comenta esta noticia



Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de TrofeoCaza.com, web oficial de la revista Trofeo, decana del mundo cinegético
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
  • Su dirección de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.