Noticias (Miscelanea)
Por Redacción
Última actualización 03/02/2010@10:29:32 GMT+1
Juan Antonio Sarasketa Leguina
Al final no pudo ser. Era uno de los pocos logros que se podía alcanzar y de hecho había voluntad política al entender que las poblaciones de becadas se mantenían estables. Incluso en su fecha se contemplo en la Orden de Vedas de Vizcaya (OF nº 3314 del 20/7/2009 – BOB nº 140 de 24/7/2009). Decía textualmente “En terrenos de régimen cinegético especial, con regulación propia, se podrá autorizar la prolongación del periodo de caza de la becada hasta el 14/2/2010, previa solicitud dirigida al Departamento de Agricultura y en función de la evolución y circunstancias relativas a la especie.”
Pues bien, a última hora y cuando todos lo dábamos por hecho y las sociedades habían formulado sus solicitudes, el jefe de sección del departamento de caza ha sacado un informe efectuado por él en el que desaconseja la prórroga a la vista de la evolución de la especie en este territorio.
Curiosamente Cantabria, Huesca, Guipúzcoa y Aquitania, zonas muy sorderas, no lo entienden así y prorrogan la caza. ¿Entiende alguien esto?, ¿con qué criterio se puede hablar desde Vizcaya de la evolución de una migradora huésped en todas partes de Europa?, ¿con un estudio limitado a Bizkaia?, ¡¡vamos hombre!! Si las que nos vistan hoy mañana pueden estar en Toledo y las que vienen mañana lo pueden hacer vía Países Escandinavos o de Centroeuropa. Las puestas más de lo mismo y de la importancia de las condiciones climatológicas en el momento de la migración ni les cuento.
Por cierto, no nos hablen de periodos prenupciales porque no hay animal que se ponga en celo antes de efectuar un viaje de miles de kilómetros tan selectivo como el de la migración.
Miren, la Oficina de la Caza francesa tiene en plantilla cientos de biólogos y autorizan la prórroga de la caza de la becada todo el mes de febrero en Aquitania. Estamos hablando de la caza de los humildes, de una caza controlada, de ridículas capturas, de ilusión, de apoyo, de exigencia. Todo al traste por el informe sectario de un técnico funcionario.