El rifle PPK K1 es un arma monotiro que este año importa como novedad Excopesa, la prestigiosa firma de León que distribuye marcas tan importantes como Zeiss, Sauer o Blaser, entre otras. Está fabricado en la República Checa por Zbrojovka Helice y, al menos de momento, se comercializará en nuestro país en tres calibres que cubren la caza de rececho de todas nuestras piezas: .243 Winchester y 6,5x57 R, calibres con los que, por ejemplo, se puede abordar la caza del rebeco, cabra montés y corzo, y en .308 Winchester, que es un calibre más apropiado para las piezas mayores, como el venado.
Se trata de un rifle de diseño clásico muy manejable y ligero porque, al tratarse de un monotiro, posee una báscula de reducidas dimensiones, hecha de acero como el cañón, miras y demás piezas metálicas del arma. Su longitud total es tan sólo de 101 centímetros con cañón de 60 centímetros. Todas las piezas están pavonadas en negro y bien ajustadas a las de madera: culata y guardamanos, que son de nogal lacado.
Cañón y miras. El cañón posee alza, guión-punto de mira, extractor y la anilla portafusil delantera situada a 20 centímetros de la boca de fuego. El alza es una pieza en U con corrección en deriva aflojando un tornillo; permite enrasar con precisión el guión-punto de mira y está preparado para acoplarle un visor. Excopesa nos envió el rifle con un Zeiss Victory Diavari 2,5-10x42, mira ideal para utilizar en un monotiro o en cualquier otro rifle de rececho por la gran calidad de su óptica, su potente rango de aumentos variables y porque es ligero, sus dimensiones son reducidas y las lentes exteriores están tratadas con LotuTec, un recubrimiento desarrollado por Zeiss que repele el agua y permite el tiro cuando está lloviendo.
Lógicamente, este visor no se entrega con el arma –no va incluido en el precio–, pero sí se entrega como accesorio con el rifle la montura de visor –para miras de 30 mm.– que se acopla en una base integral que lleva el rifle en la parte trasera del cañón.
La báscula carece de grabados y es negra. Contiene los mecanismos de apertura, cierre y disparo, asegurando una firme unión con el cañón mediante un cerrojo que encaja en la parte posterior de éste cuando el rifle está cerrado.
Dispone de un seguro manual, tipo pasador de dos posiciones –como el de las escopetas semiautomáticas– que está ubicado en la parte delantera del arco de guardamonte.
Cuando se bascula el rifle se monta el mecanismo de percusión, que puede dispararse sin esfuerzos ni crispaciones oprimiendo el disparador porque el peso y recorrido del gatillo está bien regulado para un arma de caza de estas características.
Culata y guardamano. Como se ha dicho son piezas de nogal. La culata está muy bien hecha: posee cantonera de goma de 1,5 centímetros de gruesa de color negro, anilla para la correa portafusil, empuñadura de pistola con picados antideslizantes y una carrillera alemana que permite un buen encare con el visor instalado porque ves perfectamente la cruceta y todo el campo de visión de la mira, lo que es fundamental para conseguir buenos resultados en cualquier modalidad de caza.
También es muy ergonómica la delantera o guardamano, cuyos laterales también poseen picados antideslizantes. Para acentuar más el diseño clásico y elegante del rifle, el guardamano termina en pico –schnabel–.
Cabe añadir que la delantera se fija al arma con un tornillo, que es necesario aflojar si necesitamos desmontarlo. Lo más cómodo es no hacerlo y llevar el rifle en una funda para rifle con visor.
En el campo de tiro. Lo primero que hice fue aflojar los tornillos de las monturas y volver a anclar el visor Zeiss a mi gusto, pues tal como venía instalado me quedaba demasiado cerca del ojo y no tiraba cómodo; luego hice alguna pruebas con un colimador para comprobar la alineación del visor con el cañón al tiempo que también realicé algunas pruebas de tiro en seco, con un cartucho inerte aliviamuelles, para comprobar el tacto del disparador.
Luego limpie su cañón y me desplacé al Club Deportivo Centro Madrid, de Valdemoro (Madrid), donde he proba el arma en su galería de 100 metros con munición Norma SP de 100 grains, que es el peso de bala adecuado para practicar la caza mayor con el calibre .243 Winchester. El primer día regulé el visor y luego disparé un par de series de cinco tiros que impactaron bien el 10 o cerca de éste, consiguiendo agrupaciones del orden de de unos 5 centímetros, lo que es correcto.
Pero como quiera que me pareció que el arma podía agrupar mejor volví a repetir la prueba la misma mañana que escribo estas notas, consiguiendo en esta ocasión una agrupación similar, aunque ligeramente más cerrada.
Por tanto, puedo concluir estas notas diciendo que el monotiro PPK es, además de un rifle de acero y nogal de líneas clásicas, un arma ligera y manejable que tira bien y tiene un precio excelente.
Rifle Monotiro PPK modelo K1 Arma: Rifle de un cañón basculante.
Calibres: Esta disponible en los calibres .243 Win. (calibre del ejemplar probado); .308 Win. y 6,5x57R.
Longitud del cañón: 60 centímetros.
Longitud total: 101 centímetros.
Peso: 2,7 kilogramos (sin visor).
Otras características: Culata con cantonera de goma, carrillera alemana y empuñadura de pistola con picados antideslizantes; guardamanos terminado en schnabel con picados antideslizantes, ambas piezas de madera de nogal lacado. Cañón pavonado con extractor, alza en U desplazable lateralmente y guión punto de mira, preparado para acoplarle la montura del visor. Báscula de acero pavonado sin grabados de color negro. Anillas para la correa portafusil instaladas en la culata y el cañón.
P.V.P. recomendado: 725 euros (en el precio se incluye la montura del visor para miras con cuerpo de 30 milímetros).
Opcionalmente se puede servir con rosca en el cañón para freno de boca.
Importador: Excopesa. Teléfono 987 215 208.
www.excopesa.es