Reportajes
Trofeo y Mapfre regalan este brazalete de seguridad
Por Redacción
Última actualización 24/03/2010@12:28:54 GMT+1
En determinadas modalidades de caza y escenarios es muy aconsejable que los cazadores se vean con facilidad y evitar así muchos accidentes. Por este motivo, Trofeo y mapfre regalan este brazalete de seguridad tan vistoso como discreto.
Redacción
Cada vez son más las autonomías que exigen a los cazadores, en determinadas modalidades de caza, utilizar los llamados “chalecos de seguridad”, muy ligeros y de colores “chillones” –amarillos, rojos o naranjas– que permiten que los cazadores se vean con facilidad entre el monte y se eviten disparos imprudentes.
Como en otros muchos aspectos de la caza, tampoco en éste tan importante como la seguridad las autonomías se han puesto de acuerdo. Aún son pocas las que exigen a los cazadores llevar algún tipo de prenda de color vistoso, principalmente chalecos, e incluso las que han dado este paso no obligan de la misma manera. Por ejemplo en el País Vasco, Navarra y Asturias se exige llevar este tipo de chaleco en batidas, pero Asturias va más allá y también es obligatorio para los que practican la caza menor con perro. En Castilla y León, por otro lado, sólo se exige a los perreros, no a los monteros.
La verdad es que la proliferación de la caza mayor en los últimos años, y muy especialmente el jabalí, ha propiciado que en cualquier rinconcito de la Península se celebre una batida. Del mismo modo, muy pocos son ya los cazadores que no tiran con rifle.
Este aumento del número de cacerías y de monteros con rifle ha hecho que se multipliquen los accidentes de caza, y lo que es peor, con fatales consecuencias porque la cartuchería metálica de caza que utilizamos en España, bastante expansiva, está diseñada precisamente para matar.
La mayoría de los accidentes no son tales, sino imprudencias. Se suelen producir cuando alguien dispara contra el monte sin identificar realmente la pieza, una grave imprudencia que puede llevarse por delante una especie no cazable, un perro y, en el peor de los casos, la vida de otra persona. Otras veces el suceso ocurre cuando se dispara en línea con otros cazadores.
Con este brazalete de color naranja TROFEO y MAPFRE quieren ayudar, de alguna manera, a reducir estos accidentes. Este brazalete resalta tremendamente entre el monte para el ojo humano, no así para las reses, como bien explica Juan Carranza en el recuadro. Está diseñado para colocarlo en el antebrazo, pero también podemos marcar con él nuestra situación en el monte.
En caza menor también se producen muchos accidentes, aunque lógicamente sin tanta gravedad. Una perdigonada sólo es letal a escasos metros, pero un sólo perdigón puede amargarnos un día o la vida si nos “vacía” un ojo.
La caza en mano de conejos, o de caza menor en general en lugares enmarañados donde no siempre estamos viendo a los compañeros, pueden resultar muy peligrosas. También en la caza de la becada, donde la maleza y las zonas umbrosas nos hace poco visible a otros compañeros que cacen con nosotros o simplemente se crucen en un momento dado.
En estas cacerías “de riesgo” se hace imprescindible la utilización de gafas protectoras y también llevar distintivos de colores llamativos como este brazalete, que esperemos le ayuden a cazar con más seguridad.
¿Invisible para los cérvidos y jabalíes?
Juan Carranza/Pedro Fernández-Llario
La visión de los cérvidos es más limitada que la nuestra en relación al color. Decir que no ven el color no es exacto, sino que tienen sensibilidades diferentes a las nuestras. Son más sensibles al ultravioleta y a otras longitudes de onda cortas y medias (azul-verde) y poco a las longitudes de onda largas como son los naranjas y rojos. Parece que los colores cercanos a rojos o naranjas no los ven como nosotros, es decir, no les resaltan respecto a un fondo verde.
Pero al ser menos sensibles a esas longitudes de onda lo que probablemente pasa es que los ven como tonos más oscuros. Esto ofrece una interesante oportunidad para que los humanos podamos usar colores de ese tipo (rojo o naranja) que nosotros vemos muy bien respecto a un fondo verdoso mientras que los cérvidos los ven como áreas más oscuras.
Eso no significa que no te vean, sino que el rojo no resalta. Es como si te vistes de un verde más oscuro que el verde del campo. Ellos pueden distinguirte, pero igual que con cualquier otra ropa. De hecho siempre es muy difícil estar seguro de que una ropa que nosotros vemos como verde igual que el campo va a ser vista así por los cérvidos.
Parece que la cantidad de luz también influye. Con más luz pueden distinguir mejor los tonos rojizos. No son recomendables, sin embargo, los colores amarillos, que sí deben verlos mucho mejor.
¿Y los jabalíes? El jabalí es tremendamente miope, monofocal –no bifocal como nosotros– y su visión de los colores, escasa, estaría limitada a los azules y verdes.