Noticias (Miscelanea)
Por Redacción
Última actualización 24/03/2010@11:31:52 GMT+1
A la edad de 105 años ha fallecido en su casa de Hoyos del Espino (Ávila) Julio Chamorro González. Ha llegado hasta el final de su larga vida con una lucidez y facultades físicas impresionantes. El verano pasado estuvimos almorzando juntos en la Venta del Rasca, próxima al Puerto del Pico. Posteriormente, estuve otro día en su casa viendo con él todo el archivo de cartas, documentos y fotos relacionados con la historia de Gredos. Todo ello con una lucidez mental impensable a su edad.
Para él, Gredos era su vida. Desde su niñez acompañó a su padre en algunas de las cacerías del rey Alfonso XIII y con el tiempo fue designado Guía Oficial de Gredos por la Dirección General de Turismo. Nunca fue guarda, pero, dado su conocimiento sobre la sierra y las monteses, su opinión era más que considerada y, como guía, siempre acompañaba en las cacerías, proporcionando caballerías e intendencia.
Julio ha sido un hombre completísimo. Dotado de una inteligencia y memoria privilegiadas, supo aprender, de quien podía enseñarle, a hacer todo mejor. Cazar, pescar, esquiar y escalar entre otras cosas, pero sobre todo estuvo siempre atento a dar su acertada opinión en todo aquello que podía afectar a Gredos y a sus monteses.
En el vacío que se produjo con el advenimiento de la Segunda República, Julio tuvo un papel sobresaliente, yéndose a Madrid para hacer ver a las autoridades que había que proteger las cabras monteses en Gredos, que gracias a la creación del Real Coto no se habían extinguido, pero que, al no tener ningún amparo legal, estaban en vías de hacer el camino contrario a toda la labor realizada por Alfonso XIII.
Esta alerta dada por él y algunas personas más tuvo su efecto, creándose el Coto Nacional de Gredos. Julio tuvo la oportunidad de acompañar en las cacerías al General Franco, varias veces al rey Juan Carlos y también a una larga relación de personajes españoles y extranjeros.
Como toda persona que se precie en la Sierra de Gredos, Julio tuvo su ganadería de vacas avileñas trashumantes que, como para todo serrano, era una parte importante de su vida. Fue también, durante algunos años, alcalde de Hoyos del Espino, con actuaciones que fueron muy positivas para sus vecinos. Julio no tuvo hijos de su matrimonio con Máxima, también longeva, quien falleció a la edad de 101 años.
Siempre que le veía me comentaba algo en relación a lo que él pensaba que debía hacerse en la Reserva, pues para él era toda su vida y casi una obsesión. Nos deja un libro con sus memorias titulado “Gredos, un siglo entre piornales y roquedos”, que vale la pena tener.
El conocimiento de nuestras familias empezó con mi abuelo, responsable del Real Coto como Primer Montero del Rey Alfonso XIII. Mi padre y Julio, que eran contemporáneos, mantuvieron siempre una estrecha relación y también con sus hermanos. Yo la sigo manteniendo, ahora en especial, con su sobrino Carlos Chamorro, Guarda Mayor de la Vertiente Norte de la Reserva de Caza de Gredos, que también lleva en sus genes la pasión por la sierra y las monteses. Descanse en paz.