Entrevista destacada
Pedro Morrás, gerente de la Asociación Española de Armerías
Redacción TROFEO
Última actualización 27/04/2010@10:06:17 GMT+1
Gerente de la Asociación Empresarial para la Caza y el Tiro Deportivo (ASECATI), de la Asociación Española de Armerías y Secretario de la Oficina Nacional de la Caza, Pedro Morrás es sin duda una de las personas que mejor conoce el sector armero y siempre ha mantenido contactos al más alto nivel con el Ministro del Interior y la Intervención Central de Armas y Explosivos. Nos lo hemos encontrado en Venatoria y le hemos preguntado sobre el futuro Reglamento de Armas y su más que previsible endurecimiento.
Pregunta. ¿Qué está pasando con el futuro Reglamento de Armas, qué sabéis?
R. No tenemos información directa porque oficialmente la Comisión Interministerial que lo está redactando no ha dicho nada, pero algunas filtraciones indican que va a ser manifiestamente más duro. Y no entiendo por qué hay que controlar más a unos cazadores y a unos armeros que ya lo están y que cumplen estrictamente la ley. Si al armero hace tiempo que lo están “machacando” con un excesivo papeleo que no va a ningún sitio, no quiero ni imaginar lo que puede significar un reglamento aún más duro. Ciertamente nos asusta este futuro Reglamento.
P. ¿Pero qué esconde en el fondo este interés por controlar aún más el comercio, la tenencia y el uso de armas deportivas?
R. Me temo que un populismo por parte del Ministerio del Interior que puede ser muy delicado y que puede conseguir que los afectados nos veamos de nuevo en la Castellana. No es de recibo que nos limiten aún más la adquisición, tenencia y uso de nuestras escopetas y rifles. Los cazadores y los armeros debemos movilizarnos con rapidez porque como se apruebe este Reglamento con esa estructura tan restrictiva ya poco podremos arreglar cambiando el párrafo de un artículo. El Reglamento tiene cuatro artículos básicos –tipos y clasificación de armas, licencias de armas, etc.– que como cambien a peor será casi imposible enderezarlo.
P. No sé si usted, pero desde hace años tengo, o tenía, la sensación de que las autoridades estaban siendo más razonables a la hora de regular el uso y la tenencia de las armas deportivas. Ahí tenemos la ampliación del cupo de rifles y se oía que en un próximo reglamento se suprimiría, por ejemplo, la revista de armas.
R. Hasta hace 6 años tengo que manifestar que la Secretaría General Técnica siempre intentaba buscar soluciones y se mostraba sensata a nuestras reivindicaciones, pero ahora se ha levantado un muro insalvable entre la administración y el sector. Yo he solicitado en varias ocasiones, a través de la Asociación de Armerías –cosa que han solicitado también los distribuidores o la propia Oficina Nacional de la Caza–, una entrevista con la persona que ahora dirige la Secretaría General Técnica, la señora Mª de los Ángeles González, pero nunca hubo respuesta.
P. Parece inexplicable que un cargo público, que está para solucionar los problemas de los ciudadanos, se niegue a escuchar al sector que tiene que regular pero también defender.
R. Así es, y por eso esta indignación. Pedimos que se nos escuche, que se nos permita opinar, que se nos deje conocer cómo va el Reglamento, cuáles son las líneas maestras y desde luego por qué la trasposición de la nueva Directiva Europea de Armas obliga a un cambio estructural más restrictivo.
P. Tenía entendido que la Directiva Europea de Armas es mucho más razonable y permisiva que nuestro Reglamento y por tanto cabría esperar una mejora del mismo.
R. Las directivas de armas lo que intentan es unificar “por abajo”, o sea, establecer unos mínimos, no unos máximos, por lo que cada país puede endurecer cuanto quiera su normativa. Y en este tema somos el Cid Campeador y nos jactamos de dar lecciones de seguridad a Europa, y lo digo con mucho sarcasmo. Nos encanta presumir de que controlamos mucho más que nadie. ¿Más para qué? ¿Qué se puede hacer, es un ejemplo, con un cartucho de escopeta, salvo cazar o tirar al plato? Quiero insistir en una cosa. Hace ya años que hemos pedido al Ministro del Interior que nos diga qué delincuencia generan las armas legales y oficialmente nunca nos han contestado, aunque verbalmente se nos ha dicho que es absolutamente marginal. El problema está en el arma no legal, pero a un cazador no se le ocurre recortar los cañones de su escopeta y sabe que a la mínima tontería se queda sin permiso y sin armas.
P. ¿Pero sabéis por dónde pueden ir los tiros, de qué restricciones estamos hablando?
R. No, la opacidad es total, aunque las fuentes que tenemos en el Ministro del Interior nos dicen que va a ser manifiestamente restrictivo.
P. ¿Podría pasar, por ejemplo, que endurezcan el acceso a las armas, que sólo podamos volver a tener cinco rifles y que no amplíen el cupo de escopetas?
R. Por ahí pueden ir los tiros, pero no lo sabemos exactamente. Le voy a repetir lo que literalmente me dijo un vocal de la Comisión que elabora el Reglamento: “Agárrate los machos que viene gorda”.
P. Como gerente de la Asociación Española de Armerías, ¿cómo se sienten los armeros, los dueños de armerías, con un Reglamento, el actual, ya bastante restrictivo ?
R. Los armeros, como ya he dicho, están “machacados”. Tienen que hacer tanto papeleo para todo que resulta insufrible. Por ejemplo los libros de llevanza, en los que tienen que anotar cualquier movimiento de compra o venta, siguen sin informatizarse. Los cupos de armas de las cámaras acorazadas que están obligados a tener son inflexibles en función de los metros cuadrados que tengan... Imagínese que el futuro Reglamento endurece aún más estos u otros requisitos. Las armerías no dejan de ser comercios cuyos propietarios sólo quieren ganarse honestamente la vida. Ahora ha llegado a la Intervención Central un nuevo coronel, Ángel Moreno, de cuya capacidad de diálogo esperamos mucho.
P. ¿Es negocio una armería? ¿Cuántas existen en España?
R. El número de armerías en España, entendiendo como tal aquellos establecimientos que, además de otros artículos, venden armas y municiones, va decreciendo lentamente. También existe una leve tendencia a la concentración y una dura competencia, incluso por la venta por correo por parte de una conocida armería. Tengo un asociado que socarronamente me dice: “Esto es genial, con tantas normas, con tantas restricciones, no puede entrar nadie en el negocio”. Y es cierto, montar hoy una armería es un acto de auténtica afición y paciencia, requiere una fuerte inversión y los margenes comerciales son escasos.
P. Ante este siniestro panorama, ¿tiene la Asociación Española de Armerías algún plan para intentar frenar esto?
R. Sí, tenemos un plan que compartimos con la Oficina Nacional de la Caza. Queremos explicar a todos los grupos políticos nuestra preocupación por el futuro Reglamento y entregar un escrito en el Ministerio del Interior pidiendo que se nos escuche antes de que se apruebe. La Secretaría General Técnica ya ha manifestado que nos recibirá cuando se apruebe, cuando sabe que ya no habrá la más mínima posibilidad de cambiarlo. Llevo 20 años en el sector y jamás la Secretaría General ha sido tan esquiva, nunca antes hubo estos problemas de comunicación con el Ministro del Interior