Última actualización 26/05/2010@10:28:09 GMT+1
Araíz de la carta de emplazamiento de la Comisión Europea en relación con la autorización para a caza de perdiz con reclamo macho, donde se pone de manifiesto que la caza de perdiz con reclamo tiene lugar durante el pleno celo de la especie, afectando a uno de los periodos más vulnerables de su ciclo anual, el de la reproducción, por lo que debe quedar prohibida o en su caso solo autorizada por la vía de la excepcionalidad, la Asociación Jauleros Andaluces ha redactado un manifiesto en apoyo de esta modalidad en el que insisten en esta modalidad se encuentra regulada por las diferentes normas cinegéticas y medio ambientales de Andalucía, donde se fijan los períodos hábiles de caza y el número de capturas.
Que en los planes técnicos de caza ya se fijan previamente el número de ejemplares que se van a capturar en cada coto, incluidos los de perdiz con reclamo, y que la mayoría de las sociedades de cazadores reducen en sus acotados el número de jornadas de perdiz con reclamo, así como el de puestos que se pueden dar en un día.
Que en Andalucía el colectivo de aficionados a la caza tradicional de perdiz con reclamo asciende a 39.097 cazadores, representando el 13.57 por ciento del total de las licencias de caza de la región.
Que los periodos fijados para su práctica son correctos y finalizan unos 60 días antes del inicio del ciclo reproductivo de la perdiz roja.
Que la caza de perdiz con reclamo genera numerosos puestos de trabajo, mantiene la tradición artesanal de la elaboración de los útiles y enseres que se necesitan para su desarrollo y permite el acceso a la caza a las personas mayores y a los incapacitados.
Que esta modalidad de caza tradicional ya fue estudiada por Aristóteles, citada en la Biblia y recogida por autores clásicos españoles en sus obras, entre otros, Miguel de Cervantes en Don Quijote de la Mancha.
En definitiva, que se trata de un “gran legado” que forma “parte de las bellas costumbres de los pueblos” y “una herencia cultural importantísima, como así lo demuestra la amplia bibliografía que se ha editado sobre esta modalidad”.
“Por lo tanto –sentencia el Manifiesto– consideramos que esta modalidad de caza tradicional debe continuar practicándose en la forma y periodos actualmente legislados y no por la vía de la excepcionalidad.”