Última actualización 01/10/2010@11:30:23 GMT+1
El descenso de las poblaciones de las especies de caza menor, por causas en su mayoría ajenas a la caza, está provocando actualmente que muchos cazadores navarros se dediquen a la caza mayor en batidas, principalmente el jabalí.
Por ello, la Asociación de Cazadores Navarros, ADECANA, cree necesario dar unos consejos, basados en las experiencias llevadas a cabo desde hace años en otros países europeos (Francia, Alemania, Hungría, etc.), sobre cómo debe realizarse la caza de esta especie para conseguir unas poblaciones equilibradas y abundantes, minimizando a la vez los daños que producen principalmente a la agricultura y disminuyendo el riesgo de accidentes de tráfico por atropello. Estos consejos pueden servir para la caza en batida en cualquier región española.
Las hembras adultas de más de 4 ó 5 años son, como en cualquier otra especie animal, las mejores reproductoras, sacando adelante camadas más numerosas que las jóvenes, asegurando la supervivencia de la especie y son las que organizan y guían en su actividad diaria a las manadas de jabalíes. Saben, por experiencia, localizar alimento dentro del monte y son reacias a salir a zonas de cultivo y a atravesar carreteras, al contrario que los grupos de animales jóvenes, sin una hembra adulta que los dirija, que son más aficionados, por inexperiencia y facilidad, a alimentarse en los cultivos y a desplazarse.
Adecana también aconseja a los cazadores navarros que eviten una caza indiscriminada que no tenga en cuenta la edad o el sexo de los animales cazados y que practiquen una correcta gestión de las poblaciones de jabalí en sus cotos, respetando y evitando cazar en lo posible a los ejemplares adultos, sobre todo a las hembras –que suelen ser quienes encabezan los grupos de jabalíes cuando van perseguidos por los perros en las batidas– y ejerciendo más presión cinegética sobre los animales jóvenes, incluso los de ese mismo año (bermejos), imitando a la gestión que los ganaderos hacen de sus rebaños.
Con esta sencilla medida conseguiremos en poco tiempo (1 o 2 años) equilibrar la pirámide poblacional elevando la edad media de los jabalíes que actualmente en Navarra es excesivamente joven –muy pocos sobrepasan los 2 años de vida–, aumentar y asegurar sus poblaciones de cara al futuro y disminuir los daños a la agricultura y los accidentes de tráfico que producen.