Última actualización 01/03/2007@00:00:00 GMT+1
Durante muchos años hubo en nuestras aldeas y montes, en nuestros campos y sierras, la necesidad de llevar a cabo numerosas labores artesanales –la siega, la siembra, la matanza, el pastoreo– para cubrir una economía de subsistencia que permitiera seguir viviendo en tiempos difíciles, como los de posguerra, sin abandonar el medio rural. Poco a poco se han ido olvidando esas faenas, a medida que han ido desapareciendo quienes las llevaban a cabo, pues sus descendientes han tomado el asfaltado rumbo que conduce a la ciudad, y las viejas habilidades se han perdido, como las herramientas que se usaban para desempeñarlas, cubiertas de óxido y telarañas.
Por eso, aún sin ser un libro de caza, la obra de Baldomero Fernández puede ser de interés para cazadores, en la medida en que éstos sean amantes del campo y de la tradición, pues sus páginas sirven de recuerdo a quehaceres conocidos y rescatan del olvido faenas que no lo son tanto, como “el peso de los cochinos gordos a la romana”, “la extracción de piedras”, el desmonte, el esquileo, el carboneo, el descorche, la cocción de tejas en los alfares o “tejerías”, la construcción de chozos y majadas para los leñadores y pastores, y rediles y corrales para el ganado. Los textos vienen acompañados de un amplio y notable archivo fotográfico en blanco y negro.
La obra se cierra con un capítulo que recrea ciertos acontecimientos relevantes de la vida rural, desde el entierro de un anciano pastor, hasta la recluta de los quintos para la mili, pasando por una boda y su convite, y con una postrera relación de recetas culinarias, algunas de las cuales –almorraque, rabos de borrega– son capaces de espantar al lector no iniciado, que no las asociaría precisamente a cosas de comer.
Baldomero Fernández Ronquillo,
Faenas camperas. Tradiciones
y usos camperos desaparecidos
Ed. Al-Andalus, Sevilla, 2005; 265 pp. + 1h.;
28 x 16 cm.; fotos b. y n. Rústica con sobrecubierta; PVP: 25 euros. Pedidos: 91 327 79 93/67 (ref. MC16-38)