Última actualización 23/12/2010@11:40:11 GMT+1
Las comunidades de Murcia y Andalucía viven estos días una situación prácticamente idéntica con soluciones muy diferentes. Mientras que el arruí, un bóvido alóctono, originario de las zonas rocosas y semidesérticas de las colinas del Sahara y considerado un recurso cinegético “único” en algunas zonas, tiene asegurada su pervivencia en la región de Murcia como uno de los recursos cinegéticos de máximo interés, en Andalucía se cuentan los días para su erradicación.
El desencadenante de esta coyuntura es la política iniciada por el Ministerio de Medio Ambiente, a través del catálogo de especies invasoras, para acabar con todas aquellas especies alóctonas invasoras que, según este organismo, ponen en peligro la persistencia de especies que sí son autóctonas al competir por el mismo hábitat. En este sentido, la Consejería de Medio Ambiente, quien tiene la última palabra para la salvación de esta especie al poder determinar su control y gestión a través de la caza, ya ha manifestado su apuesta por la erradicación del arruí, que en Andalucía se encuentra casi de manera exclusiva en las sierras de la comarca de Los Vélez (Almería). El principal argumento para esta decisión es su competencia con la cabra montés, una especie que sí es autóctona.Sin embargo, desde el punto de vista de los cazadores andaluces y de la propia Federación Andaluza de Caza, este razonamiento no es acertado ya que el arruí se encuentra una zona donde la cabra montés no existía. Es por esto que esta especie configura un importante atractivo cinegético, e incluso turístico, de una zona en la que no ha desplazado a la cabra montés ya que ésta prácticamente no existía y si lo hace hoy es como motivo de su expansión desde zonas adyacentes. En Murcia, sin embargo, se apuesta por su consolidación y protección, al amparo de su control y gestión mediante la caza, en zonas como la Sierra de Espuña, dondee conviven unos 800 ejemplares.