Caza y toros, indisolubles una vez más
Última actualización 29/03/2011@08:51:29 GMT+1
A finales de temporada se dieron cita en una conocida finca toledana algunos de los diestros más populares de los cosos taurinos. Pepín Liria, Jesulín de Ubrique, Víctor Janeiro y Javier Vázquez demostraron que no sólo tienen buen ojo a la hora de apuntillar a un morlaco, sino también cuando hay que correr la mano a la perdiz
Juan Delibes
La finca Mochares se halla en las inmediaciones de Toledo capital, y representa el paisaje más característico y atractivo de la caza menor manchega. Se trata de un terreno ondulado con laderas suaves en las que predomina el esparto y vallejos en algunos de los cuales el agua discurre durante todo el año. Algunas tierras de labor salpicadas conforman un hábitat único para la caza menor y de hecho son abundantes los conejos, liebres y perdices, mientras que algunas parejas de faisanes crían todos los años.
Cuatro toreros de renombre disfrutaron en Mochares de una cacería en mano, acompañados por algunos de los responsables del Canal Caza y Pesca TV, que inmortalizaron la jornada en un reportaje televisivo. Tan sólo faltó a la cita otro gran cazador, Enrique Ponce, por tener compromisos al otro lado del Atlántico.
Jesulín es gran aficionado tanto a la caza mayor como a la menor. Tira con una semiautomática del 20 y demuestra que con menos plomo las perdices también caen. Su hermano Víctor probablemente es el que más tiempo dedica a la caza menuda. Le gusta fatigarse tras las perdices y de hecho buena parte de su preparación invernal procede de la práctica cinegética. En Mochares puso de manifiesto sus grandes cualidades venatorias.
Pepín Liria es otro diestro apasionado por la caza que no faltó a la cita y que demostró saberse manejar con su semiautomática. Pero el torero que quizás posea más experiencia tras la caza menuda es Javier Vázquez, que la practica asiduamente desde hace décadas. Javier perdió un ojo en el ruedo lo que no es obstáculo para que sea un excelente cazador y tirador. Le gustan los perros de muestra y tiene excelentes bretones y también una perrita pointer.
Merece especial mención el fotógrafo de la cacería, José David Gómez, cuyas fotos nos hacen revivir la pasión de la caza. Sólo alguien que procede del campo y de familia cazadora de toda la vida, puede hacer un trabajo profesional de este nivel.