Un duro trabajo para potenciar estas razas
Última actualización 29/10/2011@13:09:20 GMT+1
Varias son las asociaciones y clubes que trabajan duramente para que las razas de perros de rastro de sangre sean reconocidas. gracias a su labor y dedicación, cada vez son más los campeonatos que se organizan con este apasionante aspecto de la caza como protagonista.
Ramón NARVÁEZ JIMÉNEZ LAIGLESIASocio de AEPES y del Teckel Club de España
Los aficionados al rastreo con perros de sangre estamos de enhorabuena dada la actividad frenética que se ha desarrollado en los últimos años por dos organizaciones que se han erigido en adalides de la misma y cuyo trabajo se debe complementar para bien de todos en este apasionante aspecto de la caza, bastante desconocido en España. De eso trata este articulo.
AEPES. Por un lado, se encuentra la Asociación Española de Perros de Sangre, dirigida por Álvaro García Mateu y Herminio Baldo, que de una manera absolutamente altruista está consiguiendo que se implante en España la filosofía y ética cazadora centroeuropea de respeto máximo a la pieza abatida y la necesidad imperiosa de no dejar, en lo posible, animales de caza mayor malheridos en el monte. Una apasionante labor que marca para siempre una vez vivida si se es un cazador de los de verdad.
Además de sus programas de formación de conductores y perros rastreadores y su acreditación oficial para actuar en nombre de esta asociación, está la divulgación teórica y práctica de las técnicas y adiestramientos de rastreo y todo lo relacionado con este mundo, sin olvidar su magnifico y muy controlado foro de participación.
Es de destacar también su programa de cesión gratuita de perros de rastro a los guardas oficiales de nuestras reservas de caza, donde la labor, entre otros, de Alfonso Couret y Julián Prieto ha sido extraordinaria en los últimos dos años.
Digamos que la parte del cazador de verdad y aficionado a los perros de rastro queda perfectamente cubierta a través de esta joven asociación que cuenta ya con mas de 160 socios en su corto periplo de vida.
TECKEL CLUB DE ESPAÑA. Por otra parte y de forma complementaria, estarían los clubes de raza de perros rastreadores de la Real Sociedad Canina de España, donde se agrupan los criadores de estos animales y cuya principal misión debe ser seleccionar y criar ejemplares que morfológica, psíquica y genéticamente sean los mejores para los fines por los que la raza fue desarrollada.
De estos, el más activo con respecto al rastro de sangre es, sin duda, el Teckel Club de España, cuyo presidente, José Manuel Sastre, hace tiempo, se dio cuenta de la necesidad de dar un giro estratégico al club y redirigirlo a sus orígenes. El teckel, en sus 9 variedades (tres tamaños x tres mantos), es un perro creado en Alemania por el DTK en 1888 específicamente por y para la caza y que fue popularizada entre los cazadores españoles allá por los años 70, entre otros, por S.A.R. la Infanta Doña Alicia de Borbón, tía de nuestro Rey, excelente y reconocida cazadora. Posteriormente, y por diversos motivos, pasó luego a considerarse más un perro de compañía, lo que, sin duda, además lo es, y extraordinario, degradándose de alguna manera sus características psíquicas y físicas como perro genuinamente cazador.
José Manuel Sastre, que no es para nada cazador, se rodeó de una nueva Junta Directiva y marcó la dirección adecuada en las pruebas de belleza (morfología), propugnando de nuevo el standard original alemán en cuanto al tamaño y formas del perro, pero, sobre todo, puso en marcha, contra viento y marea, la realización de las pruebas de trabajo para teckels en España, con la colaboración entusiástica de su nueva Junta.
LAS PRUEBAS DE RASTRO DE SANGRE. Este año, la Real Sociedad Canina Española ha reconocido, por fin, oficialmente, los reglamentos de hasta 12 pruebas de trabajo distintas para teckels, que cubren todas las modalidades de caza posibles de estos perros y que el club llevaba organizando extraoficialmente desde hace más de cuatro años. Entre otras, son: latido al rastro fresco de liebre (Sp), cobro en agua (Wat), rastro y cobro de conejo en madriguera para teckels enanos y miniatura (Kschlh), búsqueda y desalojo de caza mayor en una manchita (St), desalojo de zorro en madriguera artificial sin contacto (Bhfk/95) y, como no, rastreo de sangre artificial de veinte (Schwhk/20) y cuarenta (Schwhk/40) horas de antigüedad.
El pasado marzo se celebró en Castroverde (Lugo), como siempre perfectamente organizada por Paco Pérez Álvarez, vocal de caza, y gracias al trabajo del Teckel Club, la primera Copa de España Oficial de estas especialidades de rastreo (20 y 40 horas), abierta, como no, a cualquier raza de perros, no solo teckels.
Lamentablemente, la participación no fue la esperada por el club, que había previsto gran cantidad de medios, incluido un reportaje televisivo. Sólo acudieron trece perros, todos teckels, echándose en falta la participación de otras razas, como sabuesos de Baviera y hannoverianos, jadgterriers o drahthaars, que habían sido invitados. Quizá fue por la crisis, pero entre todos tenemos que potenciar esta actividad en el futuro.
Además y en base a esta ya tradicional prueba lucense, el Teckel Club selecciona a los participantes que le representan luego en el Campeonato del Mundo de Rastro de Sangre para Teckels que organiza la WUT (World Union Teckel) todos los años en agosto.
Antiguamente, los criadores españoles interesados en potenciar el aspecto del rastreo o cualquier otra prueba de trabajo de sus teckels no tenían más remedio que importar perros con las pruebas superadas o salir a competir fuera de España con sus progenitores para poder adquirir estos reconocimientos oficialmente en sus pedigríes. Desgraciadamente, esta actividad, muy cara, era poco valorada en el mundo del perro. Pero ahora ya no hace falta salir fuera, las tenemos en España, y es más, estamos descubriendo conductores y perros nacionales extraordinarios y de nivel mundial. Jueces internacionales, como Antoine Ramirez Larraona, han constatado que el nivel de dificultad de las pruebas de rastro que organiza el Teckel Club Español es incluso superior al de las pruebas centroeuropeas.
MUNDIAL DE RASTRO DE SANGRE PARA TECKELS. Un ejemplo de esta gran calidad con denominación de origen español es el del guarda de caza asturiano del coto de Valdes (Luarca) Óscar López Cancio, y su teckel Sol, criado en España por Gerardo Pajares, presidente de la Asociacion del Corzo Español, de su perra Runa de Villarbelo. Este popular dúo, que ha ganado todas las pruebas en las que ha participado y al que merece la pena ver trabajar en directo por su extraordinaria compenetración (se “hablan” continuamente el uno al otro durante las pruebas para confirmar que están en el rastro correcto), además de ser el primer campeón de España de rastro en la especialidad de 40 horas de antigüedad, quedó segundo en el Campeonato del Mundo WUT del 2009, en Austria, y cuarto el año pasado en Italia.
Otro perro destacable, genuinamente español, es el del también asturiano y guarda del coto de Villaviciosa Rubén Rubio, que con su cachorra Anca de Fojanes realizó un extraordinario recorrido en Lugo, el marzo pasado, en el rastro de 20 horas y con sólo nueve meses de edad.
Estos dos equipos conductor–perro, pues en el rastreo lo más importante es la compenetración y conocimiento mutuo de ambos, son los que han representado al Teckel Club Español en el Campeonato del Mundo de este año recién celebrado en Suiza.
Por cierto, en esta I Copa de España de Rastro de Sangre, de los 8 perros que la superaron, 7 eran nacionales y, de sus 7 conductores, solo 4 eran cazadores y también pertenecientes a AEPES. Óscar López Cancio y Rubén Rubio fueron los primeros conductores oficialmente acreditados por AEPES en su organización como aptos para el rastreo de piezas heridas, una labor muy destacable.
DE LOS CRIADORES. En mi opinión, la sinergia es perfecta si colaboran en esta actividad cazadores y criadores, sean o no aficionados a la caza.
Para los cazadores de verdad, aquellos que sentimos el monte y la caza como una actividad insustituible, el contar con la colaboración de un perro para cobrar reses heridas y poder aprovechar su carne, retrocediendo en el tiempo a cuando humanos y perros colaboraban en la caza para sobrevivir, es algo inenarrable si no se ha vivido en persona. Los mejores lances de mi vida, los que más recuerdo, han sido los vividos junto a mis teckels, pero esos perros deben ser los adecuados para cada tipo de caza. Los inventos y cruces extraños normalmente no funcionaran. Las razas de caza ya fueron creadas y perfeccionadas en su día con unas características especificas que sus actuales criadores deben mantener y mejorar a través de la genética, los cruces y el adecuado adiestramiento de sus cachorros en su caso. Eso es lo que los criadores tienen que ofrecer a los cazadores que, muchas veces, se han mostrado escépticos por malas experiencias anteriores. Esto es lo que debe diferenciar a un criador serio del típico “vende perros”. ¿Y cómo? Pues además de una cuidada selección genética basada en el historial de padres y abuelos de sus sementales y madres de cría, demostrable por su pedigríes, certificando su capacidad cazadora a través de estas pruebas de trabajo y, como no, también en las pruebas de morfología o belleza de los mismos. Ambas son las herramientas necesarias y más adecuadas para asegurar en lo posible la capacidad cazadora en el mundo real en el campo, de nuestros compañeros.
Además, encontrarán en esta actividad una forma de estar más tiempo con sus perros y disfrutar más de ellos al adiestrarlos para cualquiera de las pruebas que deban pasar. Competir con ellos en las pruebas de rastro y especializarlos en esta modalidad es una experiencia que engancha. De hecho, en el Teckel Club y en su Junta Directiva hay varios criadores no cazadores entusiasmados con esta nueva actividad. Al final, se está consiguiendo el fin último de los clubes de raza que es mejorar los ejemplares existentes de acuerdo a sus standards que deben ser su primer objetivo, muy por delante del económico.
Por otra parte, se sentirán felices y orgullosos de los resultados conseguidos por sus muchachos cuando superan las pruebas a las que se sometan. Esto, una vez vivido, no tiene precio.
DE LOS CAZADORES. Los cazadores deben tener a este tipo de criadores como referencia a la hora de adquirir perros para su disfrute. El que se hayan superado este tipo de pruebas por los padres y abuelos de nuestros cachorros es un índice muy significativo de la capacidad de caza en condiciones reales de nuestro perro. Los pedigríes de los padres y su historial deportivo y morfológico deben ser exigidos y analizados en detalle a la hora de la adquisición del cachorro. Con la facilidad actual de realizar estas pruebas ya en España, los criadores serios no tienen excusa y es a éstos a los que únicamente se debe acudir, rechazando aquéllos que no participen de esta filosofía de cría.
LOS CLUBES DE RAZA. En el futuro, y esta es mi opinión personal, los clubes de raza, como ya sucede en Centroeuropa con algunas razas, deberían tener la capacidad y autoridad suficiente para recomendar sin complejos y controlar adecuadamente determinados cruces y camadas en base a su historial genético y calificaciones en pruebas de trabajo y belleza. Así se aseguraría su fin primordial, que es la mejora continua de la raza a cargo, evitando desviaciones que luego son muy difíciles de recuperar.
Esta idea ya se desarrolló en el Deutch Drahtaar Club Español cuando su presidente fue Julio Rodríguez Estuche. Aunque fue doloroso y difícil de implantar al principio por sus repercusiones económicas y políticas, fue un éxito en cuanto a la potenciación cazadora de estos magníficos y preciosos perros ya que se procedió a la autoselección natural de los criadores serios y responsables, desapareciendo los típicos “vende perros”.
Por eso, no es de extrañar la preocupación de Álvaro García Mateu de AEPES por la creación en España de un Club de Raza del Sabueso Rojo de Baviera, perro muy utilizado por él mismo y otros miembros de su organización, además de los teckels. Su idea es que este club sea dirigido por personas con esta filosofía a favor de las pruebas de trabajo y la potenciación de la capacidad cazadora del Baviera para evitar posibles desviaciones morfológicas o de instinto en estos preciosos perros. Y en ello están.
FICAAR 2012. Con objeto de mantener esta filosofía de acercamiento al mundo de la caza, el Teckel Club de España lleva participando con su stand, invitado por la organización en los dos últimos años. Esta feria, que desde luego es la más popular de las de caza en España con más de 35.000 visitantes, ha llegado a un acuerdo con la directiva, de manera que en los próximos años se realizarán monográficas de morfología del club durante su celebración. Allí, el próximo marzo del 2012, con más de 100 perros de todas las variedades de teckels y con jueces internacionales de renombre y especialistas en esta raza, se decidirá, en un ambiente absolutamente cinegético, cómo debe ser para esta raza, qué perros son los mejores en el aspecto morfológico y físico del ámbito nacional en ese momento.
Allí estaremos, sin duda, cazadores y criadores juntos para hablar y hacer planes de lo que más nos gusta a ambos, nuestros mejores amigos: los perros; y, si son teckels, pues mejor. Como reza el cartel que mi mujer Nuria Jareño hace presidir a la entrada de casa: “ Todos los perros son mascotas, los teckels son familia”.