Juan Francisco París Redactor-jefe revista TROFEO
Última actualización 25/11/2011@13:41:04 GMT+1
El viernes, día 18 de noviembre a medio día, cuando estábamos terminando las últimas páginas del número de 499 de TROFEO, tuvimos conocimiento de una inquietante noticia que resultó, por fortuna, ser solo una inquietante verdad a medias: el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León había acordado, como medida cautelar, la suspensión de la Orden Anual de Caza de 2011 de la Junta de Castilla y León, mientras se tramitaba y resolvía de forma definitiva un recurso promovido por Ecologistas en Acción contra varios artículos de la Orden Anual de Caza.
El nombre de Ecologistas en Acción seguramente les resultará conocido, entre otras razones porque es el mismo grupo ecologista que meses antes había “atacado” la media veda en la comunidad de Castilla-La Mancha. Pues bien, al parecer Ecologistas en Acción llevaba desde 2008 impugnando y había conseguido que los tribunales les dieran la razón, los mismos artículos que ahora han sido suspendidos por el auto del Tribunal de Justicia sin que la Administración tomara medidas para solucionar las razones por las que eran impugnados. Parece ser que el problema de los artículos impugnados no se había solucionado por desidia de la Administración, sino porque no hay estudios que avalen las pretensiones ecologistas y éstos prefirieron ir por la vía judicial antes que negociar, pero lo cierto es que la Administración no ha acatado las sentencias judiciales y ha seguido incluyendo los artículos impugnados en las ordenes de caza.
El resultado final de la disputa es que Ecologistas en Acción ha logrado esta importante sentencia en 2011 y que tras conocer el fallo los ecologistas interpretaron la decisión del Tribunal como que éste paralizaba en el acto la temporada de caza, llegando incluso a publicar en varios medios cinegéticos que el domingo siguiente, día 20 de noviembre, ya no se podía cazar en Castilla y León.
Por fortuna, mientras intentábamos encajar el golpe, la Federación de Caza de Castilla y León primero y Medio Ambiente después, aún recociendo la decisión del tribunal, tranquilizaron a todos los cazadores asegurando que la resolución no era firme, que ésta se puede recurrir ante el Tribunal Supremo y que la actividad de la caza menor quedaba garantizada mientras que la Administración no ejecutara la medida cautelar, previa publicación en el Boletín Oficial de Castilla y León. Además, con buen criterio y para que no quedara duda alguna, el comunicado de la Federación de Caza de Castilla y León aclaraba que la caza mayor “no se verá afectada en absoluto por este asunto”.
Un respiro, no cabe duda, para todos los cazadores, aunque la situación sigue siendo muy preocupante porque, en primer lugar, los recursos tienen que ganarse y, en cualquier caso, la sentencia ha vuelto a poner de manifiesto la debilidad y negligencia de la Administración en materia de regulación de los asuntos cinegéticos. Debilidad y negligencia que seguro seguirán siendo aprovechadas por Ecologistas en Acción o cualquier otro grupo anticaza para seguir actuando contra los cazadores y la caza allí donde puedan hacer más daño. Hoy ha sido en Castilla y León, ayer fue en Castilla-La Mancha y mañana no sabemos qué otra orden de vedas o ley de caza impugnarán.