Última actualización 26/01/2012@13:02:08 GMT+1
Agentes medioambientales de la Consejería de Agricultura de Castilla-La Mancha detectaron a mediados de enero cebos envenenados en una parcela de la finca La Encomienda de Mudela, situada en el Viso del Marqués (Ciudad Real), donde fueron halladas muertas seis águilas imperiales pocos días antes, según se podía leer en abc.es.
Las sustancias tóxicas se hallaron en una parcela cercada de unas quince hectáreas que mantiene un pequeño aprovechamiento ganadero dentro de la finca, cuya gestión corresponde, sorprendentemente, al Organismo Autónomo de Parques Nacionales, dependiente, a su vez, del Estado.
Jornadas más tarde, los informes toxicológicos confirmaron que las seis aves murieron a causa de la ingestión de aldicarb, un potente insecticida cuya comercialización está prohibida desde el año 2003 debido a su peligrosidad para la salud humana y el medio ambiente. A pesar de esta prohibición, el aldicarb es uno de los productos que más se siguen utilizando para preparar cebos envenenados (aparece en el 34 por ciento de los casos). Manipularlo conlleva un grave riesgo para la salud, ya que tan sólo unos cinco gramos de aldicarb podrían causar la muerte de más de 150 personas o 3.300 águilas imperiales, por poner ejemplos gráficos.