Última actualización 26/01/2012@13:06:31 GMT+1
Una pequeña comisión de la Asociación Canaria de Entidades de Caza (ACEC) se reunió en diciembre con la Dirección General de Protección de la Naturaleza del Gobierno Regional Canario para pedir una nueva Ley de Caza para las islas. El director general, José Fernández Pérez, atendió con gran interés y en un ambiente de cordialidad las explicaciones y documentos que avalan la petición y las deficiencias que padece la Comunidad Canaria en materia cinegética según la ACEC.
El marco de la legislación básica estatal sobre medio ambiente, contenido en la Ley 4/1989, de 27 de marzo, de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestre, que fundamentó la actual y obsoleta Ley de Caza de Canarias, fue derogado por la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad. Partiendo de ese hecho, la caza en Canarias no podrá nunca convertirse en un medio de conservación, tal y como debería suceder. Además, la mencionada Ley de Biodiversidad contempla la caza sostenible como una actividad que contribuye al desarrollo y economía de las gentes del campo. En contraposición, no se ha llevado a cabo ni una sola medida en ese sentido.
Por otra parte, mientras los cazadores pagan a las Administraciones por la licencia de caza y se les identifica por ese documento, no tienen derecho a estar presentes en los consejos insulares y regional de caza. De todos los representantes que debaten propuestas y asesoran en materia de caza, ni uno sólo está por la licencia de caza que ostenta. Además, las sociedades de cazadores que nacieron a principio del siglo pasado para defender a sus miembros y la caza y gestionar el territorio han sido fagocitadas por las federaciones deportivas, convirtiéndose en meros clubes deportivos.
La ACEC denuncia que “los cazadores se encuentran con un inmenso campo lleno de jueces, árbitros y competiciones mientras la caza sigue sin rumbo. Se les quita la identidad a las sociedades y no se fomentan la educación, concienciación, formación e información del colectivo. Las administraciones no tienen departamentos para la caza, ni los cazadores organización propia que los defienda como tales”.
Desde el año 2008 la ACEC viene exigiendo la redacción y aprobación de una nueva Ley de Caza de Canarias que suponga una reforma estructural del sector cinegético. En ese sentido, espera que los políticos se sensibilicen y pongan en marcha la maquinaria con urgencia para que, entre otras cuestiones, no se acentúe el descenso generalizado del número de cazadores.