Motor
Toyota Land Cruiser 3.0 D4-D VX
Última actualización 01/02/2006@00:00:00 GMT+1
Los antecedentes del Toyota Land Cruiser acreditan desde su nacimiento que es uno de los todoterrenos más fiables e interesantes del mercado. La nueva generación llega cargada de argumentos y una puesta al día que pone el listón muy alto a sus rivales.
La nueva generación del exitoso Land Cruiser es más moderna, poderosa y atractiva. En lo que se refiere a electrónica llega con los últimos adelantos y en algunas prestaciones, tanto en carretera como campo, ha perdido un poco de alegría, pero es más seguro y puede pasar por lugares prácticamente impracticables con estas ayudas. Estos sistemas son un control de asistencia de descenso, control de estabilidad y tracción y sistema de suspensiones inteligentes. En campo y en carretera se comporta excelentemente.
Es muy funcional y Toyota ha logrado un buen equilibrio entre carretera y campo. La presentación en cuanto a acabados, equipamiento y presencia es de lujo y raya la perfección dentro de su segmento. El equipamiento es completísimo con sistema de navegación en formato de DVD, pantalla táctil, navegador, equipo de sonido y ordenador de a bordo. El salpicadero respecto a la versión anterior, es totalmente nuevo con un aspecto más actual y elegante. Todo el interior es más moderno, está mejor organizado y la información resulta directa y precisa. El puesto de conducción es amplio y cómodo y el volante y la banqueta se pueden regular prácticamente de todas las formas. Detrás es cómodo para dos pasajeros aunque está homologado para tres.
La versión que probamos hoy es la corta y el acceso a las plazas traseras no es demasiado bueno pero gracias al estribo resulta más cómoda. El maletero es amplio en posición normal ofreciendo 403 litros que resultan muy aprovechables. Además de los asientos traseros, se pueden abatir tanto el respaldo como la banqueta, lo que aumenta las posibilidades en función de las necesidades. El confort de marcha es elevado y muy parecido al de muchas berlinas de lujo. El motor es de sobra ya conocido al equiparlo otras versiones de toyota. En líneas generales su funcionamiento es correcto y sólo en algunos momentos, dada sus cilindrada y potencia, se espera un poco más de este motor, sobre todo de brío general.
El motor permite tanto en campo como en carretera unas prestaciones buenas y éstas están en la línea de la competencia. En el interior casi no se aprecian ruidos, ni de rodadura ni aerodinámicos ni del motor ni de vibraciones, al estar muy bien aislado. La caja de cambios se adapta muy bien al motor y permite poder sacarle todo el potencial al motor que donde mejor funciona es entre las 1.500 y 3.500 revoluciones. Los consumos están en la línea de sus prestaciones, peso y en función del tipo de conducción que empleamos. En líneas generales son contenidos, pero si empleamos una conducción deportiva éstos se disparan de forma escandalosa.
La transmisión de una posición a otra pasa casi sin darnos cuenta. Además podemos cambiar de una tracción a otra en marcha sin brusquedades. El sistema de tracción es permanente a las cuatro ruedas, el diferencial central es bloqueable manualmente. El bastidor es totalmente nuevo pero sigue empleando los largueros y travesaños a diferencia de otras marcas que ya emplean carrocerías monocasco. Las suspensiones ofrecen cuatro tipos de reglajes que van desde confort hasta sport. Para una conducción intermedia tanto en campo como en carretera la posición ideal es la intermedia, en la que se muestra muy manejable y cómodo. El sistema eléctrico neumático de las suspensiones varía en función de la situación del vehículo gracia al sistema eléctrico que elimina a los veteranos muelles. Un interruptor situado en la consola central permite variar la altura que se puede incrementar hasta 30 milímetros o reducir en otros 30 milímetros la altura normal. Los frenos están a la altura de lo esperado y a pesar del peso y volumen hacen bien su trabajo. La dirección es muy suave, pero esto no quiere decir que no ofrezca un buen tacto, sino todo lo contrario: es rápida y precisa. En carretera el nuevo Land Cruiser se muestra más seguro, estable y sobre todo confortable. En campo no teme a casi nada y es capaz de enfrentarse a los terrenos más duros y complicados casi sin inmutarse.
Tras probar el nuevo toyota Land Cruiser en versión corta y con el motor diesel, una vez más queda claro que en el segmentos de los todoterrenos el Land Cruiser es uno de los mejores por sus amplias actitudes, polivalencia en carretera y en el campo y resultar ideal en el día a día..
Curiosidades
La gama consta de tres niveles de equipamiento (GX, VX, VXL) y dos tipos de carrocería (tres y cinco puertas). Y hasta la fecha de siete variantes. Los precios van de los 32.935 euros de la versión 3.0 D4-D GX 3p a los 68.550 de la versión 4.7 VX aut. Las posibles monitorización en gasolina es un 4.0 l y 238 Cv, 4.0 V6 de 249 Cv y un 4,7 l y 238 Cv y en diesel un TDi de 4,2 l y 204 Cv y un D4D de 3.0 l y 163 Cv.
Los rivales del Toyota Land Cruiser
La lista es amplia pero estos son los más próximos por prestaciones, precio y semejanza: BMW X5, Jeep Cherokee, Land Rover Discovery, Mitsubishi Montero y Suzuki Vitara.