Armas y Municiones
Nuevo rifle Remington 700 CDL
Última actualización 01/03/2006@00:00:00 GMT+1
Tan efectivo como preciso, el modelo Remington 700 CDL se ofrece acabado en madera de nogal americano, con cañón de acero pavondo y recamarado para el popular calibre .30-06.
En el catálogo Remington 2005, en el que se presenta este rifle –aunque sin miras–, ya impresiona por su elegante diseño, pero aún te parece más bonito cuando lo desembalas. La caja es de madera de nogal americano. Está perfectamente terminada y el puntal acaba en un añadido de color negro y la culata una cantonera moderna anti-retroceso R3, también de color negro.
El cerrojo es el de cualquier otro modelo Remington 700. Tiene un expulsor activo localizado en la cabeza del cerrojo –que envuelve el culote del cartucho–, así como un pequeño, pero muy eficaz, extractor que en conjunto hacen que la expulsión siempre se produzca. Esto, unido al hecho de que la palanca está muy bien acodada y que se puede armar y deslizar con gran suavidad y rapidez por el cajón de mecanismos, hacen posible la repetición a gran velocidad a poco que quien maneje el rifle lo haga correctamente.
También te alegra comprobar que el arma cuenta con un disparador bien regulado. Los cañones de los rifles Remington 700 siempre se han caracterizado por ser muy precisos y para poder obtener de ellos su potencial de precisión es necesario que el disparador permita tirar sin crispaciones.
Visor y monturas
El cañón, de acero pavonado, posee alza regulable en altura y deriva y guión-punto de mira, pero no utilicé sus miras originales sino que lo probé con un visor provisto de monturas Warne desmontables. Concretamente lo hice con un Kahles Helia CSX 1,5-6x42 L, que posee una nueva retícula tipo 4 que se ilumina en el centro. Como cualquier otro visor CSX, la unidad de iluminación se encuentra a la izquierda de la torreta que corrige las desviaciones del punto de impacto en altura, y dispone de sistema de regulación de la intensidad de la luz provisto de memoria.
Por supuesto, el visor se puede utilizar con o sin la unidad de iluminación conectada y, por tanto, a las ventajas multipropósito de una mira tipo 1,5-6x, con la que se puede recechar y montear, esta versión Kahles añade la de que podremos cazar con la certeza de que en cualquier situación siempre veremos bien la cruceta, por malas que sean las condiciones atmosféricas o de luz.
La caza en montería o rececho es posible porque con 1,5 aumentos el campo de visión es muy amplio y puede utilizarse para cazar a corta distancia sobre caza en movimiento. Igualmente, con seis aumentos permite realizar tiros con precisión a distancias muy considerables, incluso sobre piezas relativamente pequeñas como una cabra montés o un corzo.
Por otro lado, los visores austríacos Kahles se caracterizan por poseer una óptica muy clara y nítida, además de por su amplio campo de visión, y tanto como sucede con el rifle y las monturas desmontables Warne, su relación precio-calidad es altísima. Estas tres marcas las distribuye a los comercios españoles la firma Borchers, S.A.
Pruebas
Seis aumentos no son, sin embargo, un número adecuado para ver bien el diez de un blanco reglamentario de fuego central colocado a 100 metros, pues el centro es más o menos el diámetro de una moneda de dos euros. De hecho, siempre consigo mejores resultados cuando tiro con visores de más aumentos, lo que hay que tenerlo en cuenta porque con cañones Remington 700 y disparadores suaves, como el de este CDL, se consiguen siempre excelentes agrupaciones. Por ello, algunos cazadores montan en otros modelos de rifles Remington 700 disparadores especiales, incluso provistos de tensor o “pelo”, que se adquieren aparte. Encarece un poco el arma, pero les merece la pena el beneficio en precisión que obtienen.
Las pruebas se realizaron con apoyo y a 100 metros de distancia en dos fases: una primera que sirvió para centrar el visor y para acostumbrarme al disparador, lo que no fue nada difícil en este caso, y una segunda de precisión con cartuchería Remington Scirocco de 150 grains.
En la segunda fase realicé dos series de tres disparos, pero tendría que haber hecho sólo la primera porque logré tres dieces, y animado repetí la prueba. Sin embargo, en esta ocasión un tiro, debido claramente a un error de puntería, se fue al 9: total, 59 puntos de 60 posibles y con con sólo 6 aumentos. Lo dicho: bonito, a buen precio y, como cualquier Remington, también preciso y eficaz. Que ustedes lo disfruten.