Hemeroteca :: 01/03/2006
4/35
Perros de caza

Veterinaria

Última actualización 01/03/2006@00:00:00 GMT+1
La temporada de caza transcurre, en su mayor parte, durante los meses más fríos del año. Esto, sin lugar a dudas, tiene un efecto importante en los perros y su rendimiento, así como en su manejo. Vamos a ver las consideraciones más importantes.
Nada es absolutamente malo o absolutamente bueno, y el frío no escapa a esta máxima. Tiene sus ventajas y sus inconvenientes.

Cuando comienza la temporada de caza, en agosto con la media veda o en septiembre u octubre con el inicio de la mayor, todos los años vemos perros que mueren por el efecto de las altas temperaturas debido a un golpe de calor. Por desgracia, esta patología mortal consecuencia de una subida de la temperatura corporal por encima de los 42ºC que destruye las células, se suele dar en los mejores perros, en los que más trabajan y más se esfuerzan. Por lo tanto, la primera observación es que los perros trabajan mejor cuando la temperatura es baja, ya que les ayuda a perder el calor que su propio organismo genera durante el ejercicio.

El perro es un descendiente directo del lobo, y el lobo medra en zonas frías del hemisferio norte, por lo que los perros están bastante bien adaptados, de manera natural, para soportar el frío. Los problemas empiezan cuando incluimos las variantes de las distintas razas que el hombre ha creado mediante la selección genética. Hay dos factores determinantes para que el frío les afecte negativamente: el tipo de pelo y el tamaño del animal.

Originariamente, el perro posee dos tipos de pelo. Uno es el pelo primario, más largo y fuerte que le sirve como protección, y el otro el pelo secundario, más corto, fino y sedoso, que es como una especie de lana que le sirve como aislante, tanto del frío como del agua. Cuanto más modificado esté este esquema más problemas tendremos. Así, por ejemplo, el pointer es un perro que se ha seleccionado para que sólo disponga de pelo primario –no tenga pelo secundario que le protege del frío– y que además este sea corto. Además son perros muy atléticos que acumulan poca grasa, que tampoco ayuda en la conservación del calor. Estos perros han sido seleccionados como atletas de alta competición, pero no para soportar climas extremos de bajas temperaturas.

El otro factor también importante en la conservación del calor, es el tamaño del animal. Cuanto más pequeño es un animal mayor superficie corporal tiene, con lo cual hay una mayor superficie para perder calor. Por ello la mayoría de las especies son más pequeñas cuanto más al sur, y son más grandes hacia el norte. Así un lobo de la Península Ibérica puede llegar a los 35 kg., mientras que los lobos del ártico pueden llegar a los 60 kg. Por tanto, un teckel tiene más problemas para conservar el calor que un drahthaar, por poner un ejemplo.

Lugares críticos
Hablamos de la caza y del frío, pero la actividad cinegética se practica como término medio una o dos veces por semana durante unas horas, y además el propio calor que genera el perro con el ejercicio suele compensar las pérdidas. Realmente lo que hay que tener en cuenta es la perrera, que es donde el perro va a pasar más tiempo y sobre todo las horas más frías de la noche, por lo que vamos a considerarla como un lugar crítico que vigilaremos especialmente.

Es importante que la perrera esté cubierta, al menos en parte, para que permanezca seca los días de lluvia ya que el frío más la humedad son una suma muy preocupante porque reduce notablemente la sensación térmica y es cuando un perro pierde más temperatura, por lo que un techo es muy importante. Si además este lleva aislante, mucho mejor para protege tanto del frío como del calor del verano. La caseta donde duerme el perro debe también estar bien aislada, especialmente en su contacto con el suelo, que es de nuevo por donde se pierde más calor. En la actualidad hay numerosos materiales que cumplen esta función. Tan sólo recordar los hábitos destructivos de los perros, es decir que suelen morderlo todo –especialmente los jóvenes– y utilizar materiales resistentes y no tóxicos.

Con perro de razas pequeñas y/o de pelo corto, conviene que las casetas sean cerradas y tengan puertas abatibles que también aíslan mucho, y no está de más ponerles un punto de calor. Hay unas lámparas de infrarrojos de 60 watios, que se utilizan en avicultura, que pueden ser muy útiles. Son baratas, consumen poco y se pueden programar mediante un enchufe con programador para que se enciendan tan solo por la noche –por ejemplo– , cuando la temperatura baja más.

Otro punto crítico son lo remolques donde se trasportan los perros. A un perro le sometemos a condiciones extremas cuando coinciden tres factores ambientales: agua, aire y frío. Si la temperatura ronda los 0 ºC, además hace aire y el animal está húmedo, se dan las circunstancias para que tengamos problemas. Muchos de los problemas de neumonías en los perros de caza se producen como consecuencia de estas circunstancias, y precisamente estas circunstancias se dan con frecuencia durante el transporte en un remolque en invierno.

En la actualidad hay remolques con aislante, realmente buenos. Por desgracia sus precios son elevados por lo que están restringidos a los profesionales, que realmente valoran y sacan rendimiento de sus prestaciones. Otra solución es la de transportar el perro dentro del coche, donde va más cómodo y caliente. Desde hace ya mucho tiempo yo utilizo este sistema, y he dejado el remolque para el equipaje. Mi entorno de amigos cazadores también lo van haciendo así.

El tema de los perros de rehala es quizás un poco diferente. La mayor tradición de la montería en la zona sur de España, donde el frío y la lluvia no son tan intensos. Además viaja un grupo grande de perros en un espacio reducido, por lo que se calientan unos a otros. No obstante, es dura la vida de un perro de rehala.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (0)   No(0)
4/35
Comparte esta noticia  

Comenta esta noticia



Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de TrofeoCaza.com, web oficial de la revista Trofeo, decana del mundo cinegético
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
  • Su dirección de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.