cabecera
Hemeroteca :: Edición del 01/05/2006 | Salir de la hemeroteca
20/24

La “pesca” del zorro

Última actualización 01/05/2006@00:00:00 GMT+1
Un cable de embrague de un coche pone freno, a mano desnuda, al escape de “maese raposo”. Zorro y zorrero, auxiliado por sus perros de madriguera, miden su inteligencia y astucia. En esta jornada el campo de juego fue una tubería de riego.
El cazador vallisoletano de Foncastín de Oliegos, José Luis Alonso, conocido en toda la provincia y buena parte de Castilla y León como “El zorrero de Foncastín”, aplica con maestría ese refrán que dice “El que coge la zorra y la desuella, ha de saber más que ella”. Durante el periodo que le autoriza la administración regional para el control de zorros, nuestro protagonista no para de capturar uno tras otro casi con sus manos, ayudado por un simple cable de acero.

José Luis Alonso no es un zorrero al uso. “Chanfilla”, que así también es conocido en la comarca este bravo cazador que este mismo año se proclamó campeón provincial de caza menor con perro de Valladolid tras abatir una perdiz, un conejo y curiosamente un zorro, que fue la pieza que le otorgó el título, se hace acompañar de sus jadgterrier, perros de madriguera, “Simba” y “Tomás” –la hembra prácticamente ciega–, para controlar los raposos que, casi en demasía, pueblan su coto.
“No creo que exista otra raza que se emplee mejor para la caza en madrigueras y mucho menos en tuberías. Yo empecé cazado con foxterrier, pero esta otra raza me ha demostrado que son animales excepcionales. Pienso que estos perros tienen algo de “locos”, pero indudablemente, y así me lo han puesto de manifiesto en infinidad de ocasiones, les sobra valor y pasión por la caza”, apostilla el vallisoletano.

Una apuesta
“Manolo Vallinas, un vecino de Foncastín ya fallecido y del que tanto aprendí –recuerda Alonso– nos desafió un día a su hijo y a mí, cuando aún andábamos con pantalones cortos, diciéndonos que “se comería crudos” todos los zorros que fuéramos capaces de capturar a mano con un lazo de acero”.
“Chanfilla”, que ya entonces mostraba su predilección por los perros de madriguera, barruntaba que con unos buenos perros zorreros y utilizando un poco más de astucia que “maese raposo”, podía doblegar al gándano y hacerle pasar, nunca mejor dicho, por el aro de un fino cable de acero sujeto únicamente con la mano, aunque, eso sí, para ésta caza los lugares más aparentes son las tuberías de riego, ocupadas en época de celo por los zorros, y no las habituales guaridas o madrigueras de las tradicionales bodegas o montones de alpacas y zarceras, donde también busca refugio el raposo pero donde José Luis no tiene otro remedio que utilizar la escopeta.

Ni que decir tiene que en las primeras salidas en busca del raposo, “Chanfilla” no logró su propósito, pero no tardó mucho en aprender y ganó su apuesta, aunque su desafiante retador se acobardó y no se llegó nunca a comer ningún zorro, algo que ahora sí hacen, con mucho gusto por cierto, unos amigos chinos del protagonista que hablan maravillas sobre el exquisito sabor que tienen los zorros. Cuestión de gustos y de cultura gastronómica, todo hay que decirlo...

En la actualidad y así nos lo demostró a TROFEO, la escopeta que tantas veces le acompaña en otras modalidades que practica y en las que destaca, la deja en su cabaña campera, a la que curiosamente ha bautizado con el nombre de “La Madriguera”, o simplemente no la utiliza y se dedica a atrapar a mano a uno de los animales más astutos de la fauna ibérica, como es el zorro, con el cable de embrague de un vehículo que él mismo ha elaborado dándole la forma de un lazo corredizo y que maneja, a mano desnuda, con total maestría.

Con el permiso por delante
“Visto el artículo 9.6 de la Orden MAN/841/2005 de 22 de junio, por la que se aprueba la Orden anual de Caza de Castilla y León, así como los informes técnicos correspondientes, se autoriza en el coto solicitante el empleo de armas de fuego y perros de madriguera para el control de zorros”, reza la autorización que siempre porta el zorrero de Foncastín antes de salir en busca del zorro. Dentro de las normas que especifica la autorización, en ningún punto se señala que el empleo de lazo de mano esté prohibido, aunque la Ley de Caza regional, en su artículo 31, sí prohíbe el empleo de lazos, cepos y anzuelos, pero no especifica si el lazo de mano está autorizado o no.

En cualquier caso, ya hace dos años que se trató este punto con personal autorizado de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León y manifestaron, taxativamente: “Ésta es una especialidad utilizada por muy pocas personas y además es mucho más selectiva que la escopeta puesto que una vez capturado el zorro, si quiere el zorrero –y nos consta que en ocasiones así ha sido–, puede volver a soltar el animal. Debería especificarse en la autorización si se va a utilizar de vez en cuando el lazo de mano para capturar zorros, pero al ser una práctica tan poco frecuente, “ciertamente no se suele poner ningún tipo de trabas para que el zorrero cumpla con su cometido de la forma más legal y en la época del año especificada y autorizada”, señalan desde la Consejería de Medio Ambiente.

En su descargo, José Luis Alonso reconoce que nunca nadie de la guardería le dijo nada si le vieron con sus perros y la escopeta en busca del zorro, “al igual que tampoco mostraron ningún reparo si lo que utilicé fue el lazo de mano, labor que he realizado incluso delante de la guardería de la zona”.

A mano y a lazo
El lazo de mano que emplea José Luis es un cable de acero de un embrague de un vehículo que mide unos tres metros de longitud. No existe mayor secreto que el conocimiento del estado en el que se encuentran las tuberías que se van a cazar y saber manejar al zorro debidamente una vez que ha caído en la azagaña.
“El zorro siempre deja alguna marca al entrar en las tuberías en las que le gusta criar y donde se encuentra a gusto. Hay que saber si en efecto la tubería tiene zorro o si por el contrario es mejor no meter los perros y esperar otra ocasión. En ocasiones yo mismo le pongo algún tipo de señal para saber si el zorro entró a la tubería, pero en cualquier caso, es fundamental tener perros valientes que den todo lo que llevan dentro cuando se enfrentan al zorro en estos lugares de tan reducido tamaño”, nos comenta.

Habitualmente el raposo siempre trata de escapar de inmediato y no suele hacer frente a los perros dentro de las tuberías, como sí lo hace en las madrigueras de tierra, donde en ocasiones libran batallas épicas, incluso de varios días de duración.

En la tubería el zorro buscará raudo la salida antes de dejarse alcanzar por los perros y será en la salida precisamente donde se le tratará de ganar la batalla. “Casi siempre me acompaña algún amigo, al que yo le dejo los perros –en esta jornada fue el también cazador de competición Alberto Bergaz Vélez, que cubrió el posible escape con la escopeta–, hasta que le doy la señal para que los introduzca en la tubería mientras yo espero con el lazo en la mano, tumbado y en absoluto silencio, en los pasos de las arquetas donde creo que puedo capturar al zorro”, manifiesta el zorrero de Foncastín.
“No siempre se consigue enlazar al zorro, ya que se mueve por las tuberías a una velocidad tan endiablada que en ocasiones no da tiempo ni a pegar el tirón del lazo, pero bueno, de vez en cuando se captura alguno suponiendo para mí una mayor alegría que cuando los cazo con la escopeta, que obviamente es más sencillo”, nos dice, y añade: “Que no piense nadie que le tengo aversión al zorro. En ocasiones acudí a algún coto y nada más comprobar el estado de las tuberías desistí de cazar allí, porque bajo mi punto de vista no había zorros suficientes como para reducirlos”.

También en ocasiones ha soltado zorros una vez capturados porque, bajo su punto de vista, “es la única modalidad de caza sin muerte que se conoce”, y añade: “El zorro debe existir como las demás especies, aunque soy de la opinión de que si la caza se cierra para los cazadores, el zorro debe estar debidamente controlado para evitar una superpoblación que haga mella en nuestros acotados. De una cosa estoy seguro: si la caza es lista es porque hay animales como el raposo que se encargan de que así sea, ya que a muchas especies les va la vida en ello”, sentencia José Luis Alonso.

Zorrero mediático
José Luis Alonso es un zorrero que además de crear escuela en toda la comarca de las Tierras de Medina está siendo, de una época a esta parte, un fenómeno mediático que no pasa desapercibido para los cazadores de la zona. Son muchos los cotos donde este cazador, tras su aparición en la televisión y en medios regionales, es reclamado para controlar los raposos y muchos los lugares a los que no puede asistir.
“Me gustaría quedar bien con todos los compromisos pero no puedo estar en todos los sitios a la vez. En unos cotos me requieren para cazar zorros y en otros, como ya me ha sucedido otras veces, para capturarlos vivos y entregarlos como alguna vez hice a algún veterinario para que estudiaran al animal, e incluso para donarlos a algún zoológico. Solamente reclamo una cosa a quienes quieran cazar de esta forma: que cumplan con las normas establecidas y que no “quemen” las tuberías metiendo los perros continuamente. Lo primero que hay que hacer para cazarlos es darles antes la confianza necesaria para que entren y se aquerencien, aunque para esto hay que saberse aguantar”, concluyó José Luis Alonso.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (4)   No(1)
20/24
Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti

Comenta esta noticia



Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de Trofeo Caza
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
  • Tu dirección de email no será publicada.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

Portada | Hemeroteca | Búsquedas | [ RSS - XML ] | Política de cookies


Ediciones Trofeo, S.L. - © 2013 Todos los derechos reservados

Contacto
Cibeles.net, Soluciones Web, Gestor de Contenidos, Gestor PDF Digital EditMaker 7.2.0.1