cabecera
Hemeroteca :: Edición del 01/09/2006 | Salir de la hemeroteca
1/28

Cómo poner en tiro y medir la precisión de un rifle

Última actualización 01/09/2006@00:00:00 GMT+1
En España ni hay suficientes campos de tiro ni los que existen están acondicionados para que los cazadores puedan regular el visor de su arma, no digamos para entrenar el tiro de caza, de modo que muchas personas optan por hacerlo en campo abierto, donde sin embargo no es nada fácil realizar esta tarea debido a las irregularidades del terreno y a la falta de medios. En este artículo se explica cómo realizar la puesta en tiro y evaluar la precisión de nuestro rifle... si tenemos dónde hacerlo.
Salvo contadas excepciones, en España, intentar poner en tiro un rifle a las distancias reales a las que se practica la caza a rececho es un verdadero problema. Y lo es porque no existen campos de tiro adecuados, siendo raro encontrar alguno en el que se pueda disparar a más de 50 metros y mucho más difícil aún donde poder tirar a más de 100 metros.

Por otro lado, la mayoría de los campos de tiro que existen, además de que no son muchos y suelen estar ubicados en poblaciones importantes, pertenecen a los clubes y federaciones de tiro olímpico y no han sido pensados para poder practicar correctamente el tiro con rifle de caza. Así, por ejemplo, no es posible disparar sobre blancos en movimiento ni tampoco hacer prácticas de tiro rápido para aprender a cerrojear, a dominar un semiautomático o a practicar el segundo tiro con un express. Lo más que se puede hacer en ellos es tiro de precisión puro y duro, y a veces, aunque no se lo crean, ni siquiera se puede hacer eso. Por ejemplo: en el campo de la Federación Madrileña de Tiro de Cantoblanco, donde por cierto es bastante caro tirar pues por cada arma te cobran 25 euros si mal no recuerdo, y por supuesto sólo puedes hacerlo a 50 metros, tienes que disparar obligatoriamente con el arma apoyada sobre una manta que se pone sobre una mesa. Y es que no autorizan, vaya usted a saber por qué, utilizar otros apoyos particulares más adecuados.

En fin, anécdotas al margen, lo cierto es que ni aún en el supuesto de que en este tipo de campos de tiro te dejaran tirar como necesitamos los cazadores, para un aficionado al rececho tampoco sirven por falta de distancia de tiro.

Es cierto que con práctica se puede conseguir, disparando a 50 metros que, aproximadamente, un rifle haga blanco a 100 ó 200 metros, pero si verdaderamente se quiere conseguir precisión a grandes distancias, lo mejor es ponerlo en tiro a los metros a la que se piensa cazar y comprobar cómo tira a distancias menores y mayores. Esto último es muy importante.

La razón es que dependiendo del calibre y del peso de proyectil que utilicemos, la bala recorrerá una trayectoria que hay que conocer y que por supuesto será diferente a la de otro calibre o tipo y peso de bala. Así, una bala semiblindada de 180 grains del .30-06 disparada en un rifle que esté puesto en tiro a 100 metros –para cazar en montería, por ejemplo– puede llegar a caer a 180 metros más de 10 centímetros. Igualmente, con este calibre, pero con bala de 165 grains, puesto en tiro a 180 metros, si tenemos que realizar un disparo a 250, la bala caerá más de 17 centímetros. Y lógicamente, si no tenemos en cuenta estas caídas podemos fallar o herir fácilmente cualquier pieza por grande que sea. Igualmente, tirando muy cerca, el impacto puede quedar más alto de lo conveniente.

Por todo ello, no basta con poner el arma en tiro a una distancia conocida. Hay que disparar a blancos más cercanos y lejanos para conocer la trayectoria, y como hemos dicho, esto no es fácil hacerlo en España por falta de campos de tiro adecuados.

A falta de pan...

Ante la falta de campos adecuados se puede utilizar una finca, siempre y cuando tengamos permiso para hacerlo, tomemos ciertas precauciones y reúna ciertas condiciones. La primera y fundamental es que sea un sitio seguro y que los disparos no tengan salida, ni directamente ni a causa de un rebote.

La segunda es que los blancos los podamos colocar a diferentes distancias y que éstos queden bien enfrentados en un plano perpendicular al tirador. Si esto no lo conseguimos, lo mejor es no tirar porque vamos a malgastar el dinero. Y es que cuando se dispara en ángulo, por un efecto óptico, el tirador cree que apunta hacia un sitio cuando en realidad el arma tira hacia otro, de modo que se comenten fácilmente errores de puntería y la puesta en tiro no es lo suficientemente precisa a la distancia a la que estemos tirando ni tampoco sirve para tirar a otras distancias porque realizaremos tiros cruzados.

Por supuesto la elección de los blancos es importante. Lo mejor es utilizar blancos de tiro porque sobre ellos se apunta mejor y las divisiones de las distintas zonas están separadas una medida conocida, de modo que con un simple vistazo podemos calcular rápidamente los centímetros que ha dado el tiro alejado del sitio donde apuntamos.

Por supuesto, también hay que contar con un bastidor o soporte adecuado que permita sujetar en él los blancos y que éstos queden correctamente enfrentados hacia el tirador.

Por otro lado, gracias a los medidores de distancia o telémetros laser, hoy día medir la distancia de tiro no es engorroso, ya que no hay que estar midiendo con una cinta métrica. Incluso hay telémetros que calculan además el ángulo de inclinación y, aunque de forma aproximada, también la caída de la bala, lo que es interesantísimo.

Otro accesorio imprescindible, quizás el más difícil de utilizar en el campo, es un buen apoyo. Los mejores son los que permiten apoyar el cañón y la culata, ya sean de una sola o de dos piezas, como el que se ve en las fotos, si bien estos apoyos normalmente exigen colocarlos a su vez sobre una mesa u otra superficie plana. En cualquier caso, lo cierto es que sin un apoyo firme no es posible regular bien un visor. Eso sí, sólo debemos utilizarlos obligatoriamente para este fin porque para entrenarse con el rifle, una vez regulado el visor, no sirven. Para este último fin hay que disparar con la ayuda del apoyo que vayamos a utilizar cazando: mochila, bastón o bípode con horquilla...

También es imprescindible contar con un telescopio que permita ver los impactos desde el lugar donde estemos tirando porque si no la puesta en tiro se hace muy lenta y penosa al tener que ir y venir a los blancos para ver los impactos.

Y como muestra...

La mayoría de las imágenes que ilustran este artículo corresponden a una puesta en tiro real a 200 metros utilizando un Blaser R-93 calibre 7 mm. Remington Magnum con visor Kahles 3-12 x 56 CBX y munición Norma Plastic Point de 170 grains.

La puesta en tiro tenía que hacerse obligatoriamente porque el visor estaba mal montado sobre el arma. Estaba cruzado sobre el eje del cañón debido a que uno de los tornillos laterales de la montura del visor no estaba bien apretado, razón por la que el arma tiraba hacia un lado.

También se aprovechó la ocasión para regular a 180 metros un rifle Remington 700, provisto de visor Zeiss Conquest 3,5-10 x 44, con una cartuchería especial, diseñada mediante técnicas de recarga, para poder usarla indistintamente en montería y en recechos a distancias medias. Dispara un proyectil Ballistic Tip de 165 grains a la velocidad algo más baja –unos 820 m/s, en vez de 860 m/s– para que penetre aceptablemente bien en tiros a corta distancia y expanda también aceptablemente hasta los 180 metros. En este último caso no fue necesario regular el visor pues ya lo estaba a 100 metros, distancia a la que el rifle tiraba alto 4 centímetros.

Tras apretar las monturas y colimar el visor del Blaser se eligió como escenario de tiro un paraje de una finca, con mucha visibilidad y cerrada por una montaña, que nos permitió poner dos blancos, uno a 50 metros y otro a 200, y disparar sobre ellos sin ningún peligro.

Como apoyo utilizamos un trípode y un cojín para bench rest, como soportes delantero y trasero, respectivamente. Y como mesa de tiro, a falta de otra cosa mejor, el techo de un coche –y éste situado sobre piso plano– que nos permitió situarnos para disparar frente a los blancos. Estos estaban sobre soportes o bastidores de madera clavados en el terreno, exactamente a 50 metros y 200 metros de nuestro puesto de tiro. Para colocarlos a las distancias citadas utilizamos un telémetro Leupold RX-III que nos permitió conocer que su inclinación con respecto al “puesto de tiro” era de sólo 1º.

Se utilizaron dos tipos de blancos: a 200 metros blancos Norma Precisión, que están divididos en cuadrículas de un centímetro y tienen una referencia de puntería central de 3x3 centímetros, y a 50 metros blancos reglamentarios de tiro UIT cuyos campos tienen también medidas conocidas.

Tiro obligado a dos o más distancias
El blanco situado a 50 metros nos sirvió, entre otras cosas, para hacer una regulación previa del visor del Blaser R-93. Estos primeros tiros a corta distancia son muy importantes y siempre deben hacerse antes de tirar a mayor distancia porque cuando, después de disparar sobre ellos, lo hacemos a mayor distancia sirven para interpretar los resultados: es decir, permiten detectar problemas que pasarían inadvertidos en caso de obviarse. Así por ejemplo, permiten averiguar si el arma tira cruzado y también imaginarse cómo es la trayectoria del proyectil, lo que será útil a la hora de tener que realizar un tiro a distancias intermedias.

Una vez conseguido que sobre esta diana los tiros dieran centrados, luego fue fácil lograr tirando a 200 metros que las balas disparadas por el Blaser R-93 alcanzaran el centro del blanco: sólo tuvimos que ir corrigiendo los clicks necesarios en la torreta de altura del visor hasta lograrlo. Lo que no es fácil es lograr que un arma agrupe mucho a esa distancia, al menos lo que nos gustaría que agrupara. De hecho, muchas personas creen que los rifles de caza, en vez de agrupar los impactos en superficies más o menos pequeñas, tienen que montar los tiros unos encima de otros independientemente de la distancia a la que tiren y del cartucho que utilicen, y no es así. En absoluto, normalmente unos rifles agrupan mejor con un cartucho que con otros; los hay que en general agrupan mejor que otros, etcétera, pero ninguno, con un cartucho de caza, es capaz de montar los tiros y hacer un único agujero. A continuación se trata el tema de la precisión de un rifle, asunto que considero importante porque conozco el caso de cazadores que no hacen más que cambiar de rifle –o de cartuchos– porque no encuentran nada que tire como ellos desearían que lo hiciese, sin darse cuenta que lo que pretenden es imposible.

Lo importante de estas puestas en tiro a larga distancia es que los disparos queden centrados y bien agrupados en una superficie lo suficientemente reducida para que con el arma y calibre probado se pueda abatir la pieza que deseamos cazar.

Cómo evaluar la precisión
Como hemos dicho no existe ningún rifle de caza –ni de tiro– capaz de montar en el mismo punto un tiro encima de otro, ni siquiera fijando el arma a un potro es posible lograrlo. Por supuesto, sí existen armas rayadas especialmente diseñadas para conseguir precisiones extremas, caso de los rifles de bench rest que, cargados con municiones especialmente recargadas para ese propósito de obtener la máxima precisión, consiguen hacer blancos en superficies muy pequeñas. Pero, insisto, esto no es así con ningún rifle de caza y no lo es tanto por su cañón y diseño del arma, sujeto a tensiones entre el tubo, el cajón de mecanismos y la culata, como por la cartuchería que disparan y también por las miras que usan, normalmente visores de caza, no de tiro.

Esta, entre comillas, “imprecisión” en gran parte se debe a que la munición comercial de caza está cargada con cargas estándar de pólvora y balas que no pesan exactamente igual. Así, en proyectiles comerciales hay diferencias en peso, a veces de varios grains, que se pueden medir con una báscula pesagrains –un grains: 0,0648 gramos, aproximadamente–. Igual pasa con la pólvora. Por otro lado los pistones, aunque sean buenos, no tienen un encendido tan regular como pueden tenerlo los diseñados especialmente para competición. Sólo por este concepto es prácticamente imposible, salvo que influya la casualidad, que las balas disparadas por un rifle de caza –sea del calibre que sea, pero cargado con un cartucho de caza– impacten en menos superficie que la de un círculo de 2,5 centímetros –el super 10 o círculo central interno que tiene el 10 de un blanco reglamentario de tiro–, siendo normal que lo hagan en un círculo mayor de 3 centímetros. De hecho, los blancos de prueba de fábrica de la mayoría de los rifles que entregan los fabricantes con el arma, no suelen agrupar mejor, sino que la dispersión es algo mayor. Por esta irregularidad de la munición y porque el rifle es de caza y no ha sido diseñado para ganar competiciones de tiro de precisión, en general se puede decir que sería un resultado bueno que a 100 metros un rifle de caza fuera capaz de introducir todos sus disparos en un círculo menor o igual de 5 centímetros –que es lo que mide el 10 de un blanco reglamentario–. Esto significaría que a 200 metros los tiros darán en un círculo igual o menor de 10 centímetros, y a 300 en uno igual o menor de 15 centímetros, etc.

Ahora bien, cuando se tira lejos, digamos más de 100 metros, la dispersión puede ser aún mayor al intervenir otro factor: la mira utilizada, que si es de caza, será poco adecuada para practicar tiro de precisión a larga distancia por falta de aumentos. Con 10 ó 12 aumentos –no digamos con menos– no se puede ver bien ni apuntar con precisión sobre el cetro de una diana situada a 200 ó más metros porque la retícula tapa totalmente el 10. Además, para hacer precisión a distancias muy largas es necesario que la mira cuente con un mando de ajuste de los errores de paralaje que se cometen al apuntar, ajuste que normalmente no lo llevan los visores de caza mayor, a diferencia de los de caza de predadores –varmint– y de tiro. Por esta razón nunca se debe evaluar la precisión de un rifle a más de 100 metros, siendo incluso muy aconsejable hacerlo a 50 metros si el visor tiene menos de 10 aumentos, y por supuesto siempre utilizando un banco o apoyo de tiro.

Naturalmente, si un rifle tira mal con un cartucho, será igualmente necesario probar otros antes de descartarlo por impreciso.

Precisión según la modalidad de caza
Se considera que un rifle que sea capaz de agrupar sus tiros en ese círculo de 5 centímetros a 100 metros sirve perfectamente para cazar cualquier pieza de caza mayor que se cace a rececho a larga distancia, entendiendo por larga distancia no más de 300 metros. Sería pues la precisión que tendría que tener como mínimo cualquier rifle que se pretenda utilizar para recechar a esta distancia máxima de 300 metros, ya sea monotiro o de cerrojo e independientemente del calibre que tenga, pero con un visor adecuado para este tipo de caza.

Rifles que agruparan algo peor los tiros, por ejemplo, en 7 centímetros a 100 metros, servirían perfectamente para caza mayor hasta distancias próximas a los 200 metros porque la dispersión sería inferior a 15 centímetros. Incluso si agruparan en 10 centímetros a 100 metros, seguirían siendo válidos válidos para cazar hasta 100-150 metros, si bien un servidor los vendería ipso facto porque no es de recibo que un rifle tire tan mal. En caso de desear cazar a mayor distancia o bien conseguir precisiones mejores es necesario recurrir a la recarga –y a visores más adecuados–, o al uso de municiones de competición si lo que deseamos es practicar tiro, pues las balas de competición no son expansivas y no sirven para cazar.

La verdad es que las agrupaciones inferiores a 5 centímetros a 100 metros no tienen utilidad en caza mayor, pero sí son imprescindibles en la caza de predadores y muy deseables cuando se hace caza mayor a más de 300 metros. En estos casos con la recarga se puede conseguir que un rifle agrupe en la mitad o incluso en menos que la mitad de lo que lo hace con munición comercial a poco que el recargador se preocupe de homogeneizar las cargas, pesándolas una a una, pero conseguir aún mayor precisión con un arma de caza no es posible ni necesario.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (0)   No(0)
1/28
Comparte esta noticia  Compartir en Wikio Compartir en Del.icio.us Compartir en Digg Compartir en Technorati Compartir en Yahoo Compartir en Google Bookmarks Compartir en Fresqui Compartir en MySpace Compartir en Meneame compartir en Tuenti Compartir en Facebook compartir en Twitter

Comenta esta noticia



Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de TrofeoCaza.com
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.