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Última actualización 01/10/2006@00:00:00 GMT+1
Con el rigor de una tesis doctoral ha sido compuesto a lo largo de siete años de trabajo este bien documentado y mejor escrito libro, el más completo que he leído sobre el lobo en España.
La obra arranca con un minucioso trabajo de archivo y muestreo bibliográfico que revela datos sobre la presencia lobiega en las diversas comarcas andaluzas, haciendo especial hincapié en los datos municipales, desde las ordenanzas hasta los premios otorgados por alimaña muerta, así como en las noticias de prensa sobre apariciones esporádicas en fechas posteriores, en las que ya era escaso en Andalucía. Pero hubiera sido demasiado sencilla una mera aproximación histórica que se limitase a confirmar con datos lo que todos intuíamos: la abundancia lobuna en Andalucía hasta el uso generalizado de la estricnina por los ganaderos a comienzos del siglo XX, dejando reducidos sus efectivos a un par de núcleos aislados en Sierra Morena, cuya residual población no ha variado en los últimos veinte años.
Por ello continúa con una segunda parte sobre la caza del lobo, tanto en batida como usando cepos y trampas –alzapiés, zarazas– hasta llegar al veneno. A lo largo del mismo –así como en otros lugares de la obra– se hace un manejo exhaustivo y respetuoso de toda la bibliografía venatoria publicada en España, lo cual es particularmente de agradecer en la obra de un defensor del cánido. “Acerca del tamaño y pelaje de los lobos andaluces”, y “perros y lobos”, son curiosos capítulos-sorbete, cambios de sabor antes de pasar a un plato fuerte partido en dos: “El hombre y el lobo” –repleto de carlancas, guerras, bandoleros y encuentros que erizan el vello– y “Mitología y folklore popular” –con supersticiones, remedios, brujería y licantropía– en el que se pasa revista a todo lo que pueda tener relación entre el lobo y el hombre.
Finalmente, de postre, los capítulos sobre romances y leyendas, culminados por ese inolvidable “romance de los lobos hambrientos que se comieron un amor”, para mí desconocido, que por sí solo recompensa una investigación por los cancioneros populares. Un glosario lobuno sin añadidos gratuitos, y una amplia bibliografía, completan esta magnífica obra, redactada y corregida con un cuidado paralelo al empleado en la búsqueda y sistematización de datos. En fin, Cum Laude por unanimidad.